
Tras la victoria de hoy y el empate en Grecia entre los otros dos rivales del grupo el Barça tiene media clasificación para octavos en el bolsillo. Ahora sólo queda rematar la faena en Copenhagen de aquí a quince días y la clasificación será casi total, con el primer puesto prácticamente asegurado.
Porque aunque a veces se nos olvide, en esta corta fase de liguilla de Champions lo importante es clasificarse, y a ser posible como primero de grupo. La emoción de verdad comenzará en octavos, o quizás en cuartos, pero todo lo demás es un trámite que hay que sobrellevar lo mejor posible hasta que llegue el momento clave. Si todo transcurre normal, como está sucediendo, llegaremos al momento importante perfectamente situados, y sólo si no se hacen las cosas bien, se llega condicionado a esa fase.
Pero como en los últimos años nos hemos autoinstalado en Can Barça en una exigencia de excelencia suprema futbolística los 365 días del año, parece que eso tampoco sirve y siempre hay que ganar, jugar bien los 90 minutos (ya no sirve con hacerlo en largas fases del partido) y a ser posible que el rival no chute a puerta, que no tienen derecho a ello. Cualquier culé de 35-40 años para arriba se daría con un canto en los dientes por haber visto el nivel de este equipo en como mínimo la mitad de su vida como espectador culé, pero parece que el entorno culé se ha olvidado del pasado y sólo hay un inminente presente donde hay que ganar siempre, y obligatoriamente al máximo nivel siempre.
Pero este equipo no está en estos momentos para excelencias, principalmente por dos motivos: uno físico, relacionado con el Mundial y las pachangas de la Federación por México y Argentina, y uno mental, donde el equipo no es capaz de cerrar los partidos, aún teniendo ocasiones de sobra para hacerlo, y ello hace que la angustia se apodere del equipo en algunas fases de los partidos.
Piqué, Puyol, Xavi, Pedro y Alves, son cinco jugadores que están bajos o justos de forma en este inicio de temporada, titulares todos ellos. Son demasiados jugadores como para no notarlo. Y a ello se ha unido David Villa y su angustia en ataque, acrecentada día a día. Sólo Iniestinho, de la columna vertebral, está en estos momentos al máximo nivel, secundado intermitentemente por Messi y Busquets. Demasiados peros, angustias colectivas y particulares aparte, para esperar que el equipo pueda rendir a su máximo nivel en este inicio de temporada.
Pero a pesar de ello, y quitando el partido ante el Hércules, post-pachanga en Argentina, en el resto de partidos el Barça siempre ha mostrado momentos de buen juego, como la primera parte ante el Mallorca, o la segunda ante el Valencia o la primera de hoy . Fútbol de excelente calidad, en la línea de las dos últimas temporadas y con un rival avasallado. Pero al no cerrar los partidos, la angustia aparece, la baja forma de algunos jugadores clave se evidencia y los nervios aparecen.
Justo lo que hoy ha pasado, donde tras una primera parte excelente, con un Iniestinho espectacular y un Mascherano magistral en el centro del campo, el Barça ha podido golear, con tres goles correctamente anulados y un balón al poste. Y en la segunda tocó sufrir, ante un equipo menos malo de lo que parecía a priori, pero obviamente inferior al Barça.
No hay más historia en este partido, ni en los anteriores. Dejemos que las piezas claves acaben de coger la forma, que desaparezcan las angustias colectivas y particulares, y todo volverá a su sitio. Y si a eso le añadimos que hoy Mascherano ha recibido el bautismo del Camp Nou con el partidazo que ha hecho, que Abidal vuelve a estar a su nivel y que hasta Pinto ha estado correcto, la sensación de plantilla corta hoy ha disminuido un poco con respecto a partidos anteriores.
Y cuando pisemos con los pies en el suelo y reconozcamos que es imposible jugar todos los partidos al nivel de los últimos dos años y relativicemos y valoremos en su justa medida las victorias, la media satisfacción se convertirá en total, hasta cuando ganemos a equipos de tercera fila europeos con más sufrimiento del previsto.
Foto: www.sport.es
5 comentarios:
Esto es la pretemporada pero veo muchos síntomas de que este equipo ha perdido fortaleza y solvencia.
Espero no equivocarme pero soy muy pero que muy pesimista esta temporada. El equipo no me transmite tranquilidad ni en los partidos a priori sencillos.
Hay que mejorar y llegar a final de temporada a tope.
8 victorias, 2 empates, 2 derrotas. Y como dice Hijo de Guti estamos en pretemporada. Ante todo, mucha calma.
Buen post. Totalmente de acuerdo. Por sacarle un poco de punta diría que Pinto me pone nervioso cuando juega con los pies.
@hijo de guti
A mí el único partido que me preocupó fue el del Hércules. El resto, con un poco más de acierto, y a pesar de todos los problemas, he visto muchas cosas que me han gustado.
Creo que hay que tener un poco de paciencia. El año post-Mundial va a pesar más de lo que creemos.
@rafa
Ha habido un rechace en la primera parte que Pinto la ha parado con el pie a medio metro de la línea de gol y tres segundos después la ha cogido con las manos. Ni Higuita, vamos.
@Polo
Sí, si tiene buenos reflejos, pero ralentiza la salida del balón y a veces se la juega innecesariamente.
Pero vamos, cumplió.
Me preocupa esos minutos de "divismo" que tienen Messi, Iniesta, Alves y CIA. No puede ser que juegues cara a la galeria y mucho menos cuando solo vas ganando por 1-0. No me da buena espina este Barça.
Saludos
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