Fora l'àrea

Tertuliano del programa deportivo Fora l'àrea en Radio Estel

jueves, octubre 07, 2010

100 días con Sandro Rosell: el cambio silencioso


Este viernes se cumplen 100 días desde la llegada de Sandro Rosell y su equipo a la presidencia del Fútbol Club Barcelona, un club que ese día 1 de julio se encontraba en el mejor momento deportivo de su Historia, en un momento económico, como mínimo sospechoso y preocupante, y en un momento social donde las actuaciones del presidente saliente (moción de censura, “al loro”, intenciones políticas, gestión de su sucesión, etc…) habían debilitado notoriamente la imagen del club.

El programa de Sandro Rosell, como líneas maestras, apostaba por mantener la línea deportiva (renovación de Pep Guardiola, misma filosofía de cantera, apuesta por el fútbol como espectáculo…), pero en cambio apostaba por hacer un cambio profundo en el área económica (contención de gastos, incremento de los ingresos, reducción de deuda…) y sobre todo cambiar casi radicalmente en el área social (mejora de la relación con las peñas, mejora de los horarios, mayor transparencia en la gestión, club abierto a España y al mundo, mejora de la imagen del club, mejorar representatividad de la asamblea de compromisos, mayor transparencia en la gestión de abonos y entradas, despolitización del club…).

Tras estos primeros 100 días hemos podido hacernos una idea de cómo va evolucionando este programa, con aciertos y errores en cada una de las áreas, pero en general con un comportamiento de Sandro Rosell y su Junta Directiva muy alineado a lo que proponían en su programa. Veamos sus principales acciones en cada una de las tres áreas, así como sus principales aciertos y errores:

Área Deportiva

La primera gran decisión que tuvo afrontar fue la renovación de Pep Guardiola. Sandro le ofreció un contrato de seis años (los que dura su legislatura). Finalmente Pep renovó por uno, imagino que fue debido a que Pep primero quería ver y conocer a la nueva Junta antes de adquirir un compromiso mayor. Sandro ha respetado en todo momento la voluntad de Pep, aunque no coincidiera con la suya, sin generar ningún revuelo al respecto, a pesar de que cierta parte del entorno, que no fue capaz de renovarlo en todo un año, se encargó de generarlo con continuos rumores sobre la relación personal entre Pep y Sandro. Acierto.

En el capítulo de altas y bajas, la primera decisión fue vender a Cigrinskiy, o lo que es lo mismo, acordar no pagar al Shaktar los quince millones que quedaban pendientes de pago por el traspaso. Esta venta fue el primer mensaje de que en algunas operaciones, mal gestionadas en su origen, era preferible perder lo menos posible a esperar a hipotéticas e improbables revalorizaciones. El pero fue como se hizo esta venta, ya que se anunció que fue para pagar las nóminas. Cierto o no, no era necesario utilizar este argumento, salvo que fuera utilizado como medio de posicionamiento con la negociación de Cesc con el Arsenal. Acierto en la venta, Error en la forma, incluida la reacción que provocaron en Pep por la venta.

Márquez, que fue incomprensiblemente renovado la temporada anterior, fue regalado para evitar pagar su alta ficha por un jugador que ya no contaba para Guardiola. Acierto.

Adriano fue fichado por unos 9 millones, precio correcto de mercado en aquel momento, a petición de Guardiola. Al igual que Mascherano, por quien se acabó pagando algo más del hipotético precio de mercado, sólo por haberse despertado tarde (desconozco los motivos) en la realización de su fichaje. Acierto en ambos casos.

Ibrahimovic, de quien se dijo interesadamente por cierto sector del entorno, que Rosell lo quería traspasar en contra de la voluntad de Pep, fue traspasado al Milan, primero porque Pep así lo solicitó expresamente cómo luego quedó demostrado, y segundo porque se optó por la misma premisa que con el jugador ucraniano, perder lo menos posible, en este caso recuperando 25 millones y ahorrándose los 12 millones netos (desconozco cuánto es en bruto) por cada una de las temporadas que quedaban, incluida ésta. De nuevo solucionando una mala gestión del año anterior. Acierto.

Y el último capítulo de fichajes fue Cesc, petición expresa de Pep Guardiola, quien llegó a afirmar que o Cesc o nadie. La Junta, dentro de la política de austeridad económica que se había impuesto, y porqué no, resentida como parte del entorno con un jugador que marchó voluntariamente y gratis del club en el pasado, se plantó en una cifra (entre los 35-40 millones, seguramente más de lo que hubiesen deseado pagar) y esperó a que Cesc hiciera el resto para que el fichaje se fraguara. Pero el de Arenys, por enésima vez, y después de remover cielo y tierra blaugrana pidiendo su fichaje, volvió a ningunear al Barça y decidió quedarse en Londres. Como desconozco, y es más que probable, que se cerrara un acuerdo, no sé si verbal o escrito, para que Cesc vista de blaugrana el año próximo, como sucedió con Villa, no voy a valorar la actuación de Sandro en este punto.

Área Económica

Ni me creo que el balance de la temporada pasada fuera de 11 millones de beneficios (según Laporta), ni de 77 millones de pérdidas (según Rosell). Seguramente, como sucede con las manifestaciones, el dato real estará cercano a la media entre ambas cifras, pero como no me creo ni una ni otra cifra, ya que ambas obedecen a decisiones más políticas que reales, valoraré las acciones económicas de Sandro desde su llegada.

La política de austeridad ya se ha percibido en estos 100 días, primero en los fichajes, donde aún no habiendo fichado barato, no hemos asistido a grandes despilfarros como Cigrinskiy o Ibrahimovic el año pasado. Seguramente con la Junta anterior Cesc estaría este año en Can Barça por 60 ó 70 millones de euros. También se ha notado en lo ya comentado anteriormente sobre la liberación de ciertas fichas de jugadores ya no importantes. Acierto.

Sandro Rosell y su Junta obtuvieron un crédito sindicado, con el cual traspasaron deuda de corto a largo plazo y mejorar así las cuentas. Crédito ya avanzado en su gestión por la Junta anterior.

El celo por la austeridad económica está llevando a Sandro Rosell a decisiones impopulares y ridículas como el cobrar un precio simbólico a los socios por ver al Barça B. Una decisión que representará una miseria para las arcas del club, y supondrá que menos socios, aún, acudan al Mini, y encima la Junta genere malestar en su contra. Error.

Y por último, la transparencia, entre ella la económica, fue una de las banderas del programa electoral. En 100 días hemos visto poca, más bien nula, transparencia en este sentido. Aún partiendo de la base de que no es fácil gestionar con excesiva transparencia económica un club de la envergadura del Barça, si era parte de su programa deberían hacer mucho más en este sentido. Error.

Área Social

Llegamos al área donde más trabajo ha tenido Sandro Rosell en estos 100 días. Partimos de la base de que Sandro es una persona con poco carisma, con poco don de palabra, con pocas ganas de protagonismo, características todas ellas antagónicas a Joan Laporta. Y Rosell se ha empecinado en que esta diferencia quedara clara desde el primer día, convirtiéndose en obsesión muchas veces. A eso le ha añadido su ausencia, a veces enfermiza, de los medios de comunicación y de la opinión pública. Sin necesidad de estar continuamente en los medios, quizás sería preferible alguna aparición. Error.

En esa obsesión por Laporta, Sandro y su Junta encargaron la famosa “Due Diligence” para conocer con detalle la gestión de la Junta Saliente y ponerla en conocimiento de los socios. Se puede discutir el momento y/o filtraciones, pero el fondo no admite discusión. Yo, como socio, quiero saber cómo se gestiona mi club. Acierto.

Joan Laporta, con la complicidad de Johan Cruyff, le dejó un caramelo envenenado con la Presidencia de Honor del holandés, tres meses antes del fin de mandato de Laporta. Un Presidente de Honor, que además de aceptar ese cargo aún sabiendo lo que más tarde sucedería, opinaba de los cuatro precandidatos, diciendo que no le gustaba ninguno. Un Presidente de Honor no debería nunca opinar de aspectos políticos del club, un exentrenador o exjugador, sí. Y Rosell cayó en la trampa, y se equivocó al decir que el cargo de Presidente de Honor no estaba recogido en los Estatutos del Club y que por lo tanto el cargo carecía de validez hasta que la Asamblea de Compromisarios no lo ratificara. Y Cruyff, que ya tenía la situación justo donde querían, montó el numerito de la entrega de la insignia a la pobre recepcionista, justo en el momento que Rosell daba una rueda de prensa. Un Presidente de Honor debe estar siempre por encima de los órganos de gobierno del club, y Cruyff volvió a demostrar una vez más que nunca, ni él mismo, se creyó y actuó conforme a ese cargo. Pero ello no quita que Rosell estuvo muy mal en la gestión de este asunto. Error.

Otros aspectos positivos en el área social que se han visto en estos 100 días ha sido la mejora en las relaciones del club con las peñas, la lucha por horarios de partido más pronto, la mejora en la relación del club con los aficionados culés del resto del Estado (aunque se pueda discutir la forma mediante la visita a Extremadura) o el detalle de dejar a Joan Laporta que recogiera el trofeo de Campeón de Liga y lo celebrara a pie de césped con jugadores y afición. Acierto.

Seguramente me dejo cosas, pero han sido 100 días muy intensos, tanto para Sandro Rosell y su Junta, como para el entorno de Laporta, que sigue sin haber digerido la derrota y continúa con su política de desestabilización y de acoso y derribo desde el primer día. Pero con ese Rosell y su Junta deben convivir y aprender de sus aciertos y sobre todo de sus errores, que los han tenido ya en estos 100 días.

Y si habéis llegado hasta esta línea, lo cual ya tiene mérito, os informo que este sábado estaré en la tertulia del programa Fora l’Àrea en Radio Estel, donde junto con Álex Santos de la Agencia EFE y tertuliano habitual de RAC1, y los presentadores Juan Carlos Galindo y Jordi Blanco, debatiremos sobre estos primeros 100 días de Rosell.

Foto: www.rtve.es

3 comentarios:

Anarcosindicalist@s dijo...

hola javi, mas o menos comparto tu análisis,pero o me equivoco mucho o no se atreverán a tirar de las alfombras,el poder llega a todas partes,y hay muchos interese,si no al tiempo....ciao

McCarran dijo...

Lamentable que no haya cambiado el césped del Camp Nou hasta que se lesionó Pedro

Gabriela Miranda dijo...

No me gusta este presidente, su mandato huele a "revanchismo" que te echa para atrás.

Saludos.

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