lunes, septiembre 15, 2008

¿Qué grado de culpabilidad tiene Guardiola?


Tras el empate ante el Rácing Pep ha recibido las primeras críticas serias del entorno, en especial por su osadía en la alineación titular presentada y ya se comienza a cuestionar su capacidad para dirigir este equipo y a apelar a su inexperiencia en un banquillo de Primera División.

Cuando se designó a Guardiola como entrenador para esta temporada ya dije que no era el momento adecuado para que Pep se hiciera cargo del equipo, no por sus capacidades, las cuales desconocía en aquel momento y no acabaremos de conocer hasta como mínimo Navidad, sino por la situación de irritabilidad del entorno y la nula paciencia del mismo, todo gracias al Gran Dictador Laporta y su aferramiento al trono, el cual ha utilizado desde el primer momento a Pep como escudo protector y continua cortina de humo ante cada problema serio.

Y Pep se ha dejado utilizar por Laporta en este sentido, como seguramente haríamos muchos de nosotros si de golpe y porrazo nos ofrecen promocionar cuatro escalones de golpe en nuestra carrera profesional, aún sabiendo en nuestro interior que ni es el momento, ni seguramente aún estemos preparados y siendo plenamente conscientes de la mala gestión de quien nos ha promocionado.

Si colocas a una persona inexperta para una posición determinada, lo último que puedes esperar es que actúe como una persona experta desde el primer día y por tanto tienes que esperar y sufrir muchas situaciones hasta que esa persona consiga la experiencia necesaria. Si a esa experiencia se le une talento el resultado será el esperado, pero casi nunca en una primera fase.

Por lo tanto la culpa no es de quien ocupa la posición, sino de quien lo ha designado para ella, aún sabiendo que esa persona, pero sobre todo el entorno, aún no está preparada para asumir ese papel.

Pep Guardiola está actuando como se puede esperar de él, con toda la ilusión del mundo, con toda la dedicación posible, intentando cambiar cosas, gestionando su proyecto y estableciendo una línea coherente hasta el momento.

Pero ello no quita que está cometiendo errores, propios de su inexperiencia, como sucumbir aún a la jerarquía establecida con jugadores como Puyol o Xavi, querer mantener una política de rotaciones sin banquillo para ello o seguir empeñado en el 4-3-3 aún sabiendo que no es el mejor sistema para los jugadores de los que dispone.

Pero Pep aprenderá, corregirá errores y el tiempo demostrará si tiene talento o no para dirigir el banquillo culé. Hasta que no pase ese tiempo yo no lo voy a juzgar. Si lo voy a hacer en cambio con quien lo eligió buscando intereses partidistas, los mismos que ahora le están viniendo bien para que el entorno empiece a dirigir su crítica a Guardiola, olvidándose de quien es el culpable de todo esto, el mismo al que la masa social le dijo que se fuera, pero a la que no quiso escuchar.

Espero equivocarme, pero en muy poco tiempo la va a volver a escuchar con más potencia quizás que nunca. Y entonces, ni Guardiola le podrá salvar.

Foto: www.sport.es

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