Dudas confirmadas

Los que vean el vaso medio lleno argumentarán que el Barça ha sido muy superior al Rácing, que se ha merecido ganar, que ha tenido muy mala suerte, que el conjunto cántabro sólo ha marcado en la única ocasión que ha tenido, que hemos tenido mayor posesión del balón, que no hay que preocuparse porque es cuestión de tiempo, etc… Los mismos argumentos que esgrimieron hace ya dos semanas tras la derrota ante el Numancia.
Y posiblemente no les falte razón porque viéndolo objetivamente ha sido así. El Barça se ha merecido ganar los dos partidos incluso con comodidad, pero la realidad es que ha cosechado una derrota y un empate.
A mí me gustaría ser optimista a pesar de los resultados, pero la verdad es que han bastado sólo dos partidos para confirmar lo que ya se intuía este verano tras la más que dudosa política de fichajes, y esto no es más que el Barça no tiene plantilla para poder aspirar a ningún título importante (Liga y Champions) y que el objetivo debe ser clasificarse para la Champions.
Para afirmar esto no me baso en los resultados ya que nunca he sido resultadista, sino en lo visto sobre el campo y fuera de él. Por más que Guardiola ponga todo su empeño y dedicación para capear con lo que tiene, la plantilla carece de muchas piezas claves para poder aspirar a algo.
Primero no es posible siquiera hacer un once de garantías, ya que en ataque sólo el jugador de la selección argentina cedido al Barça parece poder dar la talla en los pocos momentos que su equipo consiente que juegue en el nuestro, aunque aún espero que algún día asuma el rol de crack que su calidad futbolística le demanda. En el centro del campo, donde el funcionario de Terrassa se ha convertido ahora en guía espiritual del equipo, ya es por sí señal de que algo no funciona. Y entre la defensa y el portero, sólo hace falta pisar una vez el área para marcar.
Y a la falta de un once titular y de unos sustitutos adecuados a los roles que Deco y Ronaldinho jugaban, se añade la escasez de banquillo, donde en la segunda jornada ya hay que echar mano de Busquets, el mejor del partido, y de Pedrito.
Desde la época de Serra Ferrer y Reixach con los Rochemback, Geovanni, Alfonso, Petit, etc… hacía tiempo que no veía un Barça con tan poca calidad. Ilusión toda, pero calidad muy poca.
O los Reyes Magos nos traen en enero jugadores que marquen la diferencia y mientras tanto aguantamos como podamos o este año se va a hacer muy largo. A algunos más que a otros.
Foto: www.sport.es
Y posiblemente no les falte razón porque viéndolo objetivamente ha sido así. El Barça se ha merecido ganar los dos partidos incluso con comodidad, pero la realidad es que ha cosechado una derrota y un empate.
A mí me gustaría ser optimista a pesar de los resultados, pero la verdad es que han bastado sólo dos partidos para confirmar lo que ya se intuía este verano tras la más que dudosa política de fichajes, y esto no es más que el Barça no tiene plantilla para poder aspirar a ningún título importante (Liga y Champions) y que el objetivo debe ser clasificarse para la Champions.
Para afirmar esto no me baso en los resultados ya que nunca he sido resultadista, sino en lo visto sobre el campo y fuera de él. Por más que Guardiola ponga todo su empeño y dedicación para capear con lo que tiene, la plantilla carece de muchas piezas claves para poder aspirar a algo.
Primero no es posible siquiera hacer un once de garantías, ya que en ataque sólo el jugador de la selección argentina cedido al Barça parece poder dar la talla en los pocos momentos que su equipo consiente que juegue en el nuestro, aunque aún espero que algún día asuma el rol de crack que su calidad futbolística le demanda. En el centro del campo, donde el funcionario de Terrassa se ha convertido ahora en guía espiritual del equipo, ya es por sí señal de que algo no funciona. Y entre la defensa y el portero, sólo hace falta pisar una vez el área para marcar.
Y a la falta de un once titular y de unos sustitutos adecuados a los roles que Deco y Ronaldinho jugaban, se añade la escasez de banquillo, donde en la segunda jornada ya hay que echar mano de Busquets, el mejor del partido, y de Pedrito.
Desde la época de Serra Ferrer y Reixach con los Rochemback, Geovanni, Alfonso, Petit, etc… hacía tiempo que no veía un Barça con tan poca calidad. Ilusión toda, pero calidad muy poca.
O los Reyes Magos nos traen en enero jugadores que marquen la diferencia y mientras tanto aguantamos como podamos o este año se va a hacer muy largo. A algunos más que a otros.
Foto: www.sport.es

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