lunes, julio 07, 2008

Sin autocrítica


Ayer mi hijo me despertó a las 7 de la mañana, como todos los días. Estuve jugando con él hasta que fueron aproximadamente las 10 de la mañana, lo vestí con su camiseta del Barça, y junto con mi mujer acudimos a votar.

Cuando bajé al parking de mi casa y arranqué el coche no había ninguna bomba lapa en los bajos de mi vehículo. En el camino por la Ronda de Dalt no encontré ningunos tanques que impidieran la llegada a la zona del Camp Nou. Tampoco tuve problemas para aparcar ni nadie me impidió acceder al estadio, ni menos aún coger mi papeleta y votar. Del mismo modo que tampoco he recibido ninguna amenaza de muerte por parte de nadie en estos días si acudía a votar.

Por lo tanto, acudí a votar libremente, sin ser coaccionado y además con todas las facilidades por parte del club. Y si hubiera tenido que desactivar una bomba lapa, haber saltado por encima de los tanques en la Ronda de Dalt o haber tenido que saltar la valla electrificada de acceso al estadio lo hubiera hecho con tal de ejercer mi derecho a voto.

Simplemente porque a mí me interesa el Barça y deseo ejercer mis limitados derechos como socio, pero que estatutariamente están reconocidos. Y exceptuando el 12% de socios de fuera de Catalunya, a los cuales descarto por razones lógicas de dificultades de acceso debido a la distancia y de la imposibilidad de votar por correo, así lo han podido hacer, como mínimo, un 88% de los socios con derecho a voto. Por lo tanto, excepto casos muy puntuales de vacaciones o razones laborales, quien no lo ha hecho ha sido simplemente porque no le ha dado la gana y/o no le interesa el gobierno del club.

Pero el Señor Laporta, en un nuevo ejercicio de delirio, ha manipulado hasta esto para hablar de una mayoría silenciosa que no se ha pronunciado, pero que según él no apoyaban la moción. Nada de autocrítica, nada de reflexionar que un 60% de las personas interesadas en el gobierno del club le han dicho que se vaya, nada de pensar en el por qué de todo esto.

Laporta sigue creyéndose estar por encima del bien y del mal y de su boca no ha salido ninguna palabra cierta y creíble de autocrítica sobre los resultados de ayer. Pero que se puede esperar de alguien que celebra entre aplausos y abrazos que el 60% de los socios que han querido manifestarse están en su contra y lo califica como dulce derrota.

Si tras todo lo ocurrido ayer la primera reacción es seguir igual, el club seguirá igual. El jueves habrá reunión de la Junta Directiva, tras ser aplazada por extraños motivos de agenda, donde espero que el resto de compañeros, en especial Ferran Soriano, que ha sido hoy el único que ha realizado declaraciones de autocrítica, hagan ver la luz a Laporta, el cual hoy está dentro del club algo más solo de lo que lo estaba ayer tras la moción.

Foto: www.sport.es

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