
Más allá de batir el récord de jugador más joven de la historia de la Champions en marcar un gol que aún tiene al alcance Bojan, si había tres jugadores necesitados hoy de conseguir un gol eran los tres que así lo han hecho.
Giovani porque tras un inicio de temporada espectacular donde apuntaba grandes maneras, ha visto frenada su progresión por el bajón en su rendimiento, acrecentado porque Bojan le ha superado en las preferencias de Rijkaard y de la grada. Hoy, además del gol, ha realizado un muy buen partido, encarando y desbordando, demostrando que puede ser un jugador muy válido como recambio de los delanteros titulares. Lo único que se le puede recriminar es su excesivo individualismo en determinadas jugadas.
Eto’o porque tras su vuelta tras su lesión ha demostrado estar en mucha mejor forma de la que esperábamos, pero aún así aún le falta esa chispa de velocidad asesina que le caracteriza. Ya ante el Dépor falló alguna clara ocasión y hoy ha comenzado igual. Sin embargo, su gol ha sido al más puro estilo Eto’o: recibir, controlar y chutar. El ataque del Barça con el camerunés parece multiplicarse por cinco.
Y Ronaldinho porque tras las múltiples críticas recibidas, conmigo a la cabeza, la gran mayoría de ellas totalmente merecidas, ese gol de jugada, y no a balón parado, le puede ayudar a tener más confianza, como así ha parecido durante el partido donde ha intentado, y logrado, cosas que hacía tiempo que ni siquiera intentaba.
Y todo ello en uno de los mejores partidos del Barça en el Camp Nou donde yo esperaba ver el típico partido tostón intrascendente, pero ha sido un partido de lo más entretenido desde el minuto 0 al 90. Y eso gracias a que el equipo ha jugado con una actitud e intensidad considerable, acrecentada por el tempranero gol recibido al igual que pasara el domingo.
Xavi ha estado hoy muy bien, y no es que me haya dado un mareo y haya cambiado de opinión sobre el de Terrassa, sino simplemente que hoy era el partido Xavi. Sin equipo rival que presionara en el centro del campo y partido intrascendente, sin obligaciones defensivas, Xavi tenía todo el tiempo del mundo para pensar y eso con la gran calidad que tiene ha hecho que cuajara este gran partido.
Y del resto del equipo destacaría también a Márquez, que en dos partidos ha conseguido que no me haya acordado de Touré Yayá, lo cual me da cierta confianza para cuando el africano marche a la Copa África. Y por otro lado Gudjohnsen, muy bien en la recuperación y llegando desde segunda línea donde ha dispuesto de alguna ocasión.
Ahora sólo queda esperar el rival. Sobre ello versará mi post de mañana, pero ya aviso que yo soy de los cobardes. Cuánto más malo sea, mejor. Las revanchas las podemos dejar para otras ocasiones.
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