
Ahora que de nuevo la Brunete ha atacado con las tonterías del Villarato (señal de que las cosas están empezando a ponerse en su sitio) y que el maestro
Martí Perarnau bien expuso en su blog en el día de ayer, es momento de exponer algunas evidencias sobre el arbitraje.
Dentro del colectivo arbitral, como en cualquier colectivo (abogados, administrativos, albañiles, profesores, dependientes, los de la peña, los del club de fútbol de los domingos...) hay de todo. Buena gente, mala gente, buenos profesionales, malos, mediocres, valientes, cagados, a los que les afecta la presión, a los que pueden con ella, influenciables, manipulables, prepotentes, chulos, cobardes, corruptos...
Sólo es cuestión de conocer con un poco más de profundidad de la que la prensa en general es capaz de analizar, a todo el colectivo arbitral, para saber encasillar a cada uno de los árbitros del fútbol español dentro de los diferentes grupos, y no llevarse así sorpresas cada domingo.
Los árbitros buenos son pocos (igual que los buenos jugadores en cada equipo también son pocos). Éstos son:
- Iturralde González. Para mí el mejor. Demasiada personalidad, que en ocasiones se le vuelve en su contra.
- Mejuto González. Un poco chulo, pero honesto. Pita siempre lo que ve. Poco influenciable.
- Daudén Ibáñez. Un poco cagón, pero muy honesto. Discreto, pero firme.
Promesas que ya son casi realidad:
- Undiano Mallenco. Del estilo Daudén Ibáñez.
- Borbalán Fernández. También de la escuela Daudén Ibáñez, pero un poco más atrevido.
Malintencionados, chulos e influenciables:
- Medina Cantalejo.
- Pérez Burrull.
- Rodríguez Santiago.
- Megía Dávila.
Malos, porque simplemente no saben más y están en Primera por cuestiones extradeportivas (además de los mencionados anteriormente):
- Muñiz Fernández.
- Pérez Lasa.
- Pérez Lima.
- Pino Zamorano (el más malo con diferencia).
- Ramírez Domínguez.
Ni fu, ni fa:
- González Vázquez.
- Lizondo Cortés.
- Ayza Gámez.
- Rubinós Pérez.
- Texeira Vitienes.
- Turienzo Álvarez.
- Velasco Carballo.
- Delgado Ferreiro.
- Álvarez Izquierdo.
En el mundo arbitral, como en cualquier equipo de fútbol, aún sabiendo la calidad de cada uno, también pasan por buenos y malos momentos. Y también se equivocan, por supuesto. Ronaldinho es el mejor, pero se equivoca, pasa por malos momentos de juego. Pues un árbitro es igual.
Mejorar su labor pasa por una profesionalización del sector, tanto de los árbitros, como sobre todo de quiénes los dirigen, por una difusión del reglamento en todos los estamentos del fútbol (jugadores, técnicos y afición) ya que hay un gran desconocimiento del mismo. Y por último, por la introducción de medios tecnológicos que facilitaran su trabajo.
A partir de ahora, cada vez que veáis que un árbitro "la lía", recurrid a este post y comprenderéis muchas cosas. Y por "liarla" yo no entiendo pitar un penalti erróneo o equivocarse en una expulsión, sino en pitar el final de un partido antes de tiempo, rectificar una decisión tras recibir protestas, sacar de quicio a todos los jugadores, etc...
Palabra de ex-árbitro.