Lo mejor que le ha podido pasar al equipo es que haya llegado el parón navideño porque éste ha llegado con las pilas fundidas, principalmente por el maldito Mundial de Clubes. Esa creo que fue la causa principal de que el Barça no se adjudicara ayer la victoria ante el Atlético de Madrid ya que hizo méritos suficientes para vencer mientras aguantaron las fuerzas, pero en el momento que recibió el primer varapalo con el gol del Kun Agüero, se encontró que no había gasolina en el depósito para intentar la remontada.El Barça se presentó con un equipo de circunstancias, en parte por las lesiones, en parte por las incomprensibles decisiones de Rijkaard. El equipo jugó sin lateral izquierdo nato, aunque Oleguer hizo un muy buen partido en esa posición haciendo justo lo único que se le podía exigir que era defender bien, pero evidentemente no se podía esperar que se prodigara por la banda. Es incomprensible que se le dé descanso a Gio y Márquez (Motta tuvo que acabar de central, haciéndolo muy bien por cierto, cuando se lesionó Thuram) cuando la próxima jornada es el día 6 de enero. Además, el técnico holandés siguió con su repertorio de cambios incomprensibles como el de Ezquerro por Gudjohnsen. No entiendo que si en el banquillo hay un delantero centro (Aquel) que es el único que puede aportar goles y que encima esté calentando durante el primer tiempo, luego el elegido sea el jugador riojano cuyo juego, y sobre todo su actitud temerosa, es impropio de un jugador del primer equipo del Barça.
El At. Madrid sólo le hizo falta dos tiros a puerta para empatar el partido, mientras el Barça creó, sobre todo en la primera parte, bastantes ocasiones, e incluso en la segunda un remate clarísimo de cabeza de Motta no encontró puerta. Ayer fue de los días que más encontré a faltar a Eto’o.
Aparte de Oleguer, que ayer hizo un partido muy correcto dentro de sus posibilidades, quisiera destacar el partido de Iniesta, que está en otra dimensión diferente al resto en cuanto a forma física y rendimiento. El de Fuentealbilla, sin ser su posición natural, ofreció en la banda un rendimiento mayor que el de otros como Giuly o Ezquerro, rendimiento que no perdió cuando recuperó su posición natural como interior diestro.
La visión pesimista es que el Barça ha despreciado de nuevo una oportunidad para dar una puntilla al Real Madrid, ya que una victoria hubiera supuesto dejar al equipo blanco a 4 puntos, con un partido menos. La visión optimista es que el Barça ha sobrevivido hasta Navidad sin Eto’o ni Messi, con todas las opciones en Liga y Champions, los cuales volverán cuando empiece el momento clave de la temporada.
Un último apunte. El Camp Nou registró ayer una floja entrada gracias al magnífico horario de las 22 horas de la noche, a 2 ó 3 grados de temperatura y encima televisado en abierto. Gracias de nuevo a los organizadores de la Liga de Fútbol Profesional, o a quién sea, por hacernos cada día más “fácil” el acudir a un estadio de fútbol.
Por fin es Navidad.
Foto: www.marca.com















