Fora l'àrea

Tertuliano del programa deportivo Fora l'àrea en Radio Estel

viernes, diciembre 22, 2006

Por fin es Navidad

Lo mejor que le ha podido pasar al equipo es que haya llegado el parón navideño porque éste ha llegado con las pilas fundidas, principalmente por el maldito Mundial de Clubes. Esa creo que fue la causa principal de que el Barça no se adjudicara ayer la victoria ante el Atlético de Madrid ya que hizo méritos suficientes para vencer mientras aguantaron las fuerzas, pero en el momento que recibió el primer varapalo con el gol del Kun Agüero, se encontró que no había gasolina en el depósito para intentar la remontada.

El Barça se presentó con un equipo de circunstancias, en parte por las lesiones, en parte por las incomprensibles decisiones de Rijkaard. El equipo jugó sin lateral izquierdo nato, aunque Oleguer hizo un muy buen partido en esa posición haciendo justo lo único que se le podía exigir que era defender bien, pero evidentemente no se podía esperar que se prodigara por la banda. Es incomprensible que se le dé descanso a Gio y Márquez (Motta tuvo que acabar de central, haciéndolo muy bien por cierto, cuando se lesionó Thuram) cuando la próxima jornada es el día 6 de enero. Además, el técnico holandés siguió con su repertorio de cambios incomprensibles como el de Ezquerro por Gudjohnsen. No entiendo que si en el banquillo hay un delantero centro (Aquel) que es el único que puede aportar goles y que encima esté calentando durante el primer tiempo, luego el elegido sea el jugador riojano cuyo juego, y sobre todo su actitud temerosa, es impropio de un jugador del primer equipo del Barça.

El At. Madrid sólo le hizo falta dos tiros a puerta para empatar el partido, mientras el Barça creó, sobre todo en la primera parte, bastantes ocasiones, e incluso en la segunda un remate clarísimo de cabeza de Motta no encontró puerta. Ayer fue de los días que más encontré a faltar a Eto’o.

Aparte de Oleguer, que ayer hizo un partido muy correcto dentro de sus posibilidades, quisiera destacar el partido de Iniesta, que está en otra dimensión diferente al resto en cuanto a forma física y rendimiento. El de Fuentealbilla, sin ser su posición natural, ofreció en la banda un rendimiento mayor que el de otros como Giuly o Ezquerro, rendimiento que no perdió cuando recuperó su posición natural como interior diestro.

La visión pesimista es que el Barça ha despreciado de nuevo una oportunidad para dar una puntilla al Real Madrid, ya que una victoria hubiera supuesto dejar al equipo blanco a 4 puntos, con un partido menos. La visión optimista es que el Barça ha sobrevivido hasta Navidad sin Eto’o ni Messi, con todas las opciones en Liga y Champions, los cuales volverán cuando empiece el momento clave de la temporada.

Un último apunte. El Camp Nou registró ayer una floja entrada gracias al magnífico horario de las 22 horas de la noche, a 2 ó 3 grados de temperatura y encima televisado en abierto. Gracias de nuevo a los organizadores de la Liga de Fútbol Profesional, o a quién sea, por hacernos cada día más “fácil” el acudir a un estadio de fútbol.

Por fin es Navidad.

Foto: www.marca.com

lunes, diciembre 18, 2006

La columna vertebral se resiente

Todo gran equipo de la historia del fútbol se ha caracterizado por poseer una columna vertebral sobre la que gire el resto del equipo. Este eje es el teóricamente formado por el portero, defensa(s) central(es), mediocentro, mediapunta y delantero(s). En los grandes partidos, en los decisivos, donde está la frontera entre el éxito y el fracaso, dicha columna vertebral es la que sustenta la presión, consigue que el resto de engranajes potencien su rendimiento y que el estilo de juego del conjunto no se resienta, sea quien acompañe a esta columna vertebral.

Así, en el Madrid de la Quinta del Buitre lo formaban Buyo, Hierro, Sanchos, Schuster, Butragueño y Hugo Sánchez. En el Milan de Sacchi eran Baresi, Rijkaard, Gullit y Van Basten. Y en el mítico Dream Team lo eran Zubi, Koeman, Guardiola, Bakero, Laudrup y Stoichkov.

En el Barça de Rijkaard de este 2006 que ha conquistado Liga y Champions, y siguiendo la estructura portero, defensa(s) central(es), mediocentro, mediapunta y delantero(s), este eje vertebrador lo han formado Valdés (sólo en la final de París), Márquez, Puyol, Edmílson, Deco, Ronaldinho y Eto’o.

Partiendo de esta base, en esta última parte del año, ahí donde se han perdido dos títulos (Supercopa de Europa y Mundial de Clubes), dicha columna vertebral no ha estado en su totalidad, lo cual ha sido una de las claves del fracaso. En Mónaco no estuvo prácticamente ninguno, porque el estado físico de todos ellos no les permitía formar dicho eje. Pero en el Mundial de Clubes que se perdió ayer, estas ausencias han sido determinantes.

Eto’o por lesión se ha perdido estos últimos meses, y el equipo, aún no habiendo bajado sus registros anotadores, le ha echado mucho a faltar en los grandes partidos (Chelsea, Madrid e Internacional). El camerunés nunca falla en las grandes citas. Edmílson, primero por sus continuas lesiones, y segundo por la fe ciega que Rijkaard profesa en Motta, no ha gozado de la continuidad de la que sí dispuso el final de la temporada pasada, y que hizo del otro tridente (Edmílson-Márquez-Puyol) el más efectivo de Europa. Y por último, Valdés sólo ha demostrado ser un portero digno de la columna vertebral de este equipo en la final de París, con el resultado todos conocidos. En el resto de grandes encuentros, el eje vertebrador de este equipo se rompía en la portería.

La regularidad de Puyol y sobre todo Deco, a los dos únicos que pareció importarles la final de ayer, junto con la irregularidad de Márquez y Ronaldinho, son las únicas garantías de que estos jugadores deben formar ese esqueleto y buscar esos complementos que faltan.

En la delantera, es sólo cuestión de esperar a Eto’o. En el medio centro es definirse por uno u otro, pero que todos sepan quien es. Y en la portería, es cuestión de esperar a que este portero se consolide como el gran portero que apunta ser, pero que en los grandes partidos (París aparte) sigue mostrándose distante a un portero de garantías.

Rijkaard debería apostar por esta columna, y que sean los Xavi, Iniesta, Zambrotta, Gio, Sylvinho, etc… quienes se repartieran los minutos. Pero sobre todo el medio centro sigue siendo lo que más debilita a este equipo y le hace no acabar de consolidarse.

Foto:www.sport.es

domingo, diciembre 17, 2006

El final más cruel

La historia del fútbol no ha querido saldar una de sus deudas pendientes y el Barça ha caído derrotado en la final del Mundial de Clubes ante el Internacional de Porto Alegre, gracias a un gol encajado a falta de diez minutos del final, en la única ocasión clara que el conjunto brasileño ha dispuesto en todo el partido.

El Barça realizó una buena primera parte, donde excepto en los diez primeros minutos, dominó el encuentro controlando el balón, sin recibir peligro rival y teniendo ocasiones de gol, que de haber convertido alguna de ellas el signo de la final hubiera cambiado radicalmente. Delante tuvo un equipo brasileño que se dedicó a defender, con mucha agresividad y una permisividad arbitral sorprendente, esperando alguna contra que la gran técnica de sus jugadores pudieran convertir.

En ese primer período, Puyol se bastaba él solo para anular cualquier atisbo de peligro, Deco mandaba en el centro del campo, Motta estaba realizando un partido supremo, mientras Ronaldinho y Gudjohnsen eran los que más inquietaban la portería brasileña. El islandés dispuso de un remate de cabeza claro y dos jugadas que de haber realizado un buen control, posiblemente alguna de ellas hubiera acabado en gol. Pero éste no quiso llegar en los primeros cuarenta y cinco minutos.

En el segundo tiempo, Rijkaard dio entrada a Belletti por Zambrotta, esperando que el brasileño aprovechara mucho más que el italiano la autopista que había por la banda derecha atacante. Pero el Barça de la segunda parte no fue el de la primera, y conforme fueron pasando los minutos se fue contagiando de la lentitud del Internacional. Avanzada la misma, Xavi tuvo que entrar por un Motta que de nuevo vio una tarjeta amarilla absurda que volvió a obligar a substituirle. Para mí este fue uno de los momentos claves del partido.

Xavi le dio mucho más vida al centro del campo, y con su entrada el Barça dispuso de más posesión de balón, e incluso de alguna ocasión clara del de Terrassa, pero el gol continuaba sin llegar. La inclusión de Iniesta en el medio centro supuso que las contras del conjunto brasileño ya no eran paradas con la misma contundencia de Motta y, en contra de lo que cabía esperar, el ritmo de balón era cada vez más lento y el dominio más inerte.

Y en la única contra que el conjunto brasileño consiguió convertir en una clara ocasión de gol, el tanto llegó. Y fue así, porque no había un medio centro que parara esa ocasión, porque Puyol que fue el mejor del Barça con muchísima diferencia cometió el único error del partido, porque Belletti, héroe en París, permitió que el jugador brasileño se enfrentara en solitario a Valdés, y porque éste último, portero tan vanagloriado y venerado estos días volvió a hacer lo que hace en todos los partidos grandes (excepto París), no ser decisivo nunca. Un chut un gol.

Da mucha rabia perder este partido, porque es el único que falta en las vitrinas, porque ganarlo significaba demostrarle al mundo entero quien es el mejor equipo del mundo, porque lo hemos hecho ante un equipo inferior que se ha dedicado el partido entero a defender, a cometer faltas continuamente sin recibir castigo por ello, a renunciar a atacar, y que en la única que ha podido llegar ha marcado.

La Copa de Europa de fútbol parecía una maldición y se rompió, la de basket también, y así este club ha ido rompiendo maldiciones. El del Mundial de Clubes continuará en nuestra historia. Es momento de positivizar esto y desear más que nunca ganar esta Champions, para el próximo año optar a ganar este título que se resiste.

Igual que si hubiésemos ganado nadie habría ido ni a Canaletes, ni a recibir a los jugadores al aeropuerto, tampoco se debe dramatizar esta derrota. ¿Duele? sí. ¿Se quería ganar? por supuesto. ¿Hacía ilusión? mucho más. Pero no hay que perder de vista los dos títulos importantes (Liga y Champions) que son los que de verdad nos harán valorar a final de temporada si ésta ha sido buena o no y los que de verdad nos traerán la alegría o la tristeza supina.

Foto: www.as.com

viernes, diciembre 15, 2006

Y mis deseos se hicieron realidad: tocó el Liverpool

El Barça se medirá al Liverpool de Rafa Benítez en los octavos de la Champions tras el sorteo realizado hoy en Nyon. Como ya comenté en anteriores posts, considero que el conjunto inglés es el más apropiado para ESTA eliminatoria, en especial por el factor muy importante de que la ida será en el Camp Nou.

No voy a repetir lo ya expuesto en anteriores posts, pero en el partido de ida es clave salir del mismo con la portería a cero. Y de los seis posibles rivales, el Liverpool es el que tiene un ataque más débil. Y aún siendo muy fuerte en su propio estadio, no es un equipo que te pueda someter a una presión constante como sí lo pueden hacer Manchester u Olympique de Lyon.

Todos conocemos ya a Rafa Benítez de su etapa en el Valencia, y también cual es su estilo de juego, muy conservador y con una elaboración del concepto equipo muy desarrollado, que no te vencerá casi nunca arrolladoramente ni espectacularmente, pero es capaz de irte administrando pequeñas dosis de veneno, casi imperceptibles, que justo cuando te das cuenta te ha matado y dejado sin tiempo para reaccionar.

Con un sistema 4-4-2 tipo, su principal estrella es Gerrard, bajo mi punto de vista un jugador desaprovechado en este equipo, y perfectamente aprovechable en un Chelsea o un Barcelona, aunque sufre algunas ausencias en los partidos de las cuales se resiente en demasía.

La portería está defendida por un viejo conocido Pepe Reina, el que fuera portero del Barça en la época de Gaspart, con un rendimiento mucho peor de lo esperado (pero no respecto a sus posibilidades). La pareja de centrales (Hyypia-Carragher) no pasa por su mejor momento, siendo una pareja veterana que sufre mucho con delanteros rápidos y habilidosos como Eto’o.

En el centro del campo, por banda derecha acostumbra a jugar Luís García, otro viejo conocido, mientras por la izquierda lo hacen Zenden, Mark González o Fabio Aurélio, también tres viejos conocidos del fútbol español. Y en el medio centro, junto con Gerrard, acostumbra a jugar Xabi Alonso, aunque cuando sacrifica un delantero es un hombre destructivo, normalmente Sissoko o Finnan, quien se añade al centro del campo.

En ataca, en función de los partidos utiliza una o dos puntas, siendo Kuyt o Crouch sus principales opciones, aunque Bellamy o el polémico Fowler también cuentas con oportunidades. En el Nou Camp seguramente sólo juegue con un punto, siendo muy posiblemente Kuyt, quedando Crouch para el partido de vuelta en Anfield.

Rafa Benítez no es un hombre de onces fijos, sino que es uno de los técnicos que más utiliza las rotaciones en Europa, pero Gerrard, Xabi Alonso o Luís García son siempre fijos en los grandes partidos.

No será una eliminatoria fácil, ni espectacular. Será un duelo de ir matando poco a poco, y el veneno lo tiene que administrar el Barça, con paciencia, buen juego y sobre todo goles, aunque posiblemente no harán falta marcar muchos para ganar, pero sí no encajar, sobre todo en la ida.

Barça-Liverpool, de nuevo un equipo inglés en octavos como el año pasado ¿preludio del final?

Foto: www.elmundo.es

jueves, diciembre 14, 2006

El Barça vence con aires de campeón

Con mucha más facilidad de la prevista el Barça se ha impuesto 4 a 0 al América de México en un partido que tuvo sólo once minutos de historia, los que transcurrieron desde el pitido inicial hasta el primer gol de Eidur Gudjohnsen.

Antes de ese gol, el América dispuso de una clarísima ocasión a cargo del Piojo López que erró tras quedarse sólo ante Víctor Valdés. Tras el gol del Bacallà (de nuevo un gol decisivo del islandés), en una espléndida combinación entre Ronaldinho, Iniesta y el propio Gudjohnsen, el Barça se ha dedicado ha dominar el partido de principio a fin, esperando que los goles fueran cayendo. Y así sucedió en un saque de esquina perfectamente ejecutado por Deco, y que Márquez en el primer palo envió al fondo de la red. Antes, Valdés realizó una excelente parada en un lanzamiento de falta, finiquitando cualquier esperanza mexicana.

En el segundo tiempo, y pensando en la final del próximo domingo, Rijkaard ha dado entrada a Xavi por Motta, y a Belletti y Ezquerro por Giuly y Gudjohnsen. Ronaldinho, en una nueva demostración de que vuelve a estar en su mejor momento, corroborado por el FIFA World Player que recibirá a la vuelta de este campeonato, ha hecho subir el tercer gol tras chut de Giuly. Y el mismo Ronaldinho ha servido el cuarto gol a Deco, para con un excelente lanzamiento desde fuera del área, y sin rebote, estableciera el cuarto y definitivo gol. El Gaúcho aún ha tenido tiempo para realizar una maravillosa jugada que sólo el larguero no ha querido que supusiera el quinto del partido.

El Barça ha vencido con una superioridad insultante, lanzando un mensaje claro a la afición culé y al Internacional de Porto Alegre de que quiere conseguir este Mundial de Clubes. El planteamiento y la actitud han sido de partido de Champions, con el atenuante de que el rival no era ni de UEFA. Pero con peores rivales el Barça a veces no ha conseguido imponer su superioridad (el Levante hace dos semanas sin ir más lejos) lo cual supone un reconocimiento más a este equipo ganador que no quiere venirse de vacío de Japón.

El próximo domingo el partido será seguramente muy diferente al de hoy, más si cabe tras la exhibición blaugrana, y seguramente el Internacional jugará aún con más precauciones de las que tenía prevista. Sólo el Barça parece capaz de decidir si quiere ganar este trofeo o no, convirtiéndose en su propio peor enemigo.

Primer obstáculo superado, ahora a esperar el siguiente, que no es el Internacional sino que es el sorteo de Champions de mañana. Me pido el Liverpool.

Foto: www.marca.com

miércoles, diciembre 13, 2006

Boca se queda con la boca abierta

A principios de la década de los 80, un Barça dirigido por el entrenador alemán Udo Lattek y que tenía como estrellas a Schuster, Simonsen y Quina, se encontraba a falta de cinco jornadas con seis puntos de ventaja (disculpad si hay inexactitud en alguna de la información, pero estoy recurriendo directamente a mi memoria culé) sobre el segundo clasificado, la Real Sociedad.

En aquella liga de dos puntos, todos daban prácticamente como ganador de aquella Liga al equipo culé, pero en esas cinco jornadas el Barça perdió en campo de Osasuna (3-1) con aquella fatídica camiseta amarilla meyba y en casa con el Betis (2-3) y el Español, con la fantástica actuación de Custers y Urbano, lo que supuso el fichaje de este último en la siguiente temporada. El título finalmente se lo llevó, contra todo pronóstico, el conjunto donostiarra dirigido por Ormaechea y formado por los Arconada, Zamora, Satrústegui…


En la liga argentina ha sucedido algo similar. Boca Juniors, con Gago a la cabeza, tenía prácticamente el título en el bolsillo hace unas semanas con una ventaja considerable sobre sus perseguidores. Estudiantes, entrenado por el exjugador del At. Madrid, el Cholo Simeone, con una racha casi impecable de 34 de los últimos 36 puntos, consiguió igualar a Boca en la última jornada, tras dos derrotas consecutivas de los discípulos de Lavolpe en las dos últimas jornadas. Todo esto obligó a disputar un partido de desempate en el día de hoy, el cual ha ganado Estudiantes lo que le ha proclamado campeón del Apertura 23 años después.

A un culé como yo, el cual profesa una gran simpatía por Boca Juniors le apena que finalmente no se haya podido proclamar campeón, pero siempre queda el consuelo de que no ha sido River quien se lo ha adjudicado. Aunque quizás haya que dar su parte de agradecimiento a algunos directivos europeos que se han dedicado a desestabilizar un club con algún fichaje en plena competición. Sea como fuere, hoy llora el barrio de la Boca, mientras los millonarios celebran la desdicha ajena. Otra vez será.

Mañana a las 11:20 horas, sin más novedad que la baja de Edmílson y el jetlag perenne de Ronaldinho, el Barça se jugará el pase a la final del Mundial de Clubes donde ya espera el Internacional brasileño, quien ha sufrido más de la cuenta para llegar a la misma.

Valdés, Zambrotta, Márquez, Puyol, Gio, Motta, Iniesta, Deco, Giuly, Gudjohnsen y Ronaldinho. Y Aquel en el banquillo.


Foto: www.eluniversal.com

martes, diciembre 12, 2006

Fútbol desde la oficina

Desde las 11:20 horas del próximo jueves hasta las 13:05 horas, la productividad en gran parte de Catalunya y algunos puntos de España bajará considerablemente debido a que como ya todos sabéis a esa hora el Barcelona estará jugando con el América de México la semifinal del Mundial de Clubes.

La gran mayoría de aficionados estaremos trabajando en ese momento y por tanto tendremos que ingeniárnosla de la mejor manera posible para ver el partido. Las posibilidades que conozco son las siguientes:

- Si eres funcionario o tienes posibilidad de abandonar el edificio de tu empresa, acude a un bar con una buena pantalla de televisión y disfruta del partido mientras alargas dos horas el desayuno. Enhorabuena.
- Si no puedes abandonar tu empresa, pero sí tu puesto de trabajo, busca una sala de reuniones o despacho donde sepas que no vas a ser incomodado en dos horas y habilita una televisión o bien mira el partido por tu ordenador (más adelante explico como).
- Si debes ver el partido en tu ordenador, bien en un lugar apartado, o bien en tu propio puesto de trabajo, te explico como. Tienes dos posibilidades; la primera es mediante un adaptador de TDT que puedes conectar a tu ordenador vía USB como un pendrive o un mouse (precio aproximado 45 €). La segunda opción y más económica es ir a www.rojadirecta.com, ir al partido, descargarte el programa correspondiente y lo podrás ver directamente en tu ordenador con un retraso de unos cinco minutos.
- Y si no puedes verlo siempre puedes escucharlo por la radio o seguirlo por la página de Internet de algún diario.
- Y si aún así tampoco, sufre en silencio hasta que un compañero te informe de los goles o de la victoria.

Recuerda, el próximo jueves durante las 11:20 y las 13:05 horas no llames a ningún compañero, ni te extrañes porque esa persona que siempre está en su sitio no está, ni te fíes si ves a alguien mirando fijamente la pantalla y dando botes, ya que no es que esté emocionado con su trabajo sino que estará sufriendo en silencio con el Barça. Y si alguno grita gol, levántate y grita con él. Seguro que tu jefe también se unirá a la celebración.

De las posibilidades expuestas ¿cuál vais a utilizar? ¿Conocéis alguna otra?

lunes, diciembre 11, 2006

Mundial de Clubes: La Copa que falta

Al inicio de la temporada, cuando se empezó a hablar de los 6 títulos (Champions, Liga, Mundial de Clubes, Copa del Rey, Supercopa de Europa y Supercopa de España) ya me pronuncié en que para mí de los seis, Champions y Liga eran los prioritarios, y el Mundial de Clubes era el tercero en el ránking.

El Mundial de Clubes, o Mundialito, o Intercontinental (que cada uno aplique el término en función de sus colores y del prestigio o desprestigio que se le quiera asignar al mismo) es el único trofeo que falta en las vitrinas culés, lo que de por sí ya debe ser un gran aliciente para conquistarlo. Unido a ello que la consecución de dicho título supondría completar el mejor año de la Historia blaugrana (Champions, Liga y Mundial de Clubes) y que además, el teórico rival en la final no es ninguno de los grandes de América del Sur (Boca Juniors, River Plate, São Paulo…) hacen de este campeonato un dulce muy apetecible.

Los que pasamos de los 30 recordamos aquella final del 92 que el mítico Dream Team perdió ante el São Paulo, y aún da más rabia el no tenerla ya en nuestras vitrinas. Entonces, en un partido jugado a las 4 horas de la mañana hora peninsular, el Barcelona se adelantó en los primeros minutos de partido gracias a un gol de Hristo Stoichkov, el cual nos hizo mantener los ojos abiertos hasta que Raí, en dos ocasiones, remontó el marcador y nos hizo quedarnos sin tan ansiado trofeo.

Personalmente creo que el equipo actual es mejor que el de entonces (pero eso es debate de otro post) y que los rivales, como ya he dicho anteriormente, son menos complicados que entonces. Como contrapartida, entonces fue sólo un partido y hoy se deben disputar dos, pero noto al equipo más mentalizado en la victoria que entonces, aunque a lo mejor es fruto de mi memoria selectiva tras catorce años.

Para la semifinal del próximo jueves ya hay rival. Será el América de México cuya principal estrella es aquel argentino de infausto recuerdo que jugaba en el Valencia llamado Claudio Piojo López, proveniente de la escuela Fernando Torres, ya que sus mejores actuaciones siempre eran ante el Barcelona. El único precedente es un partido amistoso este verano durante la gira americana donde ambos equipos empataron a cuatro.

La hora del partido será a las 11:20 horas (curiosa hora, ya que no es ni a las 11:15 ni a las 11:30 horas) y será retransmitido, en principio, por TV3. Es decir, sólo para Catalunya. Después, si ganamos, la Brunete venderá que están muy contentos porque un, según ellos, equipo español ha ganado un título, y bla, bla, bla.

En definitiva, espero que las palabras de Txiki, Valdés y Deco, por poner tres ejemplos, sobre la importancia de este título no caiga en saco roto y no sea un tributo a la galería, y el próximo domingo al mediodía podamos estar celebrando un nuevo título. Evidentemente, no será un título con el que la gente salga a Canaletas y haya una caravana blaugrana por la ciudad a la vuelta de Japón, pero si no se vence la desilusión será equiparable a la sufrida al inicio de temporada con la final de Mónaco ante el Sevilla.

Y ya conocemos todos las consecuencias de aquella derrota, de la cual tardamos prácticamente dos meses en recuperarnos.

domingo, diciembre 10, 2006

Víctor Valdés, el portero del presente con mucho futuro

Víctor Valdés llegó a la primera plantilla del Barcelona en la temporada 2002/03, la del retorno de Louis Van Gaal y la última de aquella travesía por el desierto que duró cinco años bajo la presidencia de Joan Gaspart. En aquella temporada disfrutó inicialmente de la titularidad para una vez que la perdió protagonizar un incidente fruto seguramente de su juventud y de su carácter, al no acudir a una convocatoria tras caer del once titular.

Aquel capítulo acabó con el guardameta apartado del equipo y posteriormente amnistiado, pero sin embargo supuso una entrada en el mundo mediático del Barça poco afortunada. Todo ello unido a que no es un jugador de los que cae simpático, ni siquiera entre su propia afición, con un estilo que recuerda en demasía a uno de los porteros más odiados del barcelonismo (Santiago Cañizares) con los pantalones a la altura de los sobacos, el eterno chicle y un poco curvado de espaldas, hace que todo ello, criterios futbolísticos aparte, le suponga muchas dificultades para tener la estima de sus aficionados que su actual rendimiento demanda.

Yo voy a dejar de banda los criterios carismáticos, mediáticos, de simpatía o cualquier otro que no sea el eminentemente futbolístico, aunque ello no quita de que Víctor Valdés no sea un jugador a los que le profese especial simpatía.

Víctor Valdés es uno de los jugadores de la primera plantilla del Barça que más ha progresado en las últimas temporadas, pero aún debe realizar algunos progresos más para ser considerado ese gran portero que hoy muchos parecen reclamar.

Valdés posee unas excelentes condiciones debajo de los palos, con unos excelentes reflejos que hacen que sea muy difícil sorprenderle con disparos desde fuera del área. Esta condición le haría ser un excelente portero para el Real Madrid, para la liga italiana o para un equipo de segunda fila, ya que es el típico portero de un equipo metido atrás al que le pueden estar bombardeando con lanzamientos lejanos ya que su defensa siempre estaría diez metros delante suyo, mientras él iría rechazando uno detrás de otro.

Su segunda gran característica es sus grandes dotes en el uno contra uno, donde, solventados sus inicios donde cometía más de un penalti absurdo al respecto, tiene una gran capacidad para aguantar unido a una gran velocidad para reaccionar. Ésta sí que es una característica esencial para un portero del Barcelona, ya que las ocasiones de gol que debe salvar, normalmente muchas de ellas son en solitario ante el atacante.

A estas dos excelentes características, Valdés le suma una excelente concentración, una gran profesionalidad y una gran regularidad. ¿Dónde están entonces las debilidades de Víctor?

Están principalmente en tres puntos, aunque algunos de ellos han mejorado ostensiblemente en el presente año.

El primero de ellos es el juego con el balón en los pies. En otro equipo no sería una característica importante, pero en el Barça sí lo es. Conocedor el guardameta de que no es su virtud, lo ha solucionado no asumiendo ningún riesgo al respecto. El resultado es que Valdés ya no sufre (ni hace sufrir) en estas situaciones. Para mí es un punto solucionado.

El segundo de ellos es su participación en los grandes partidos. Hasta la final de París, Valdés era un guardameta que daba puntos en muchos partidos, pero en cambio no acostumbraba a hacerlo en los grandes (Bernabéu -4 a 2 -, Stamford Bridge -4 a 2-, Mestalla -1 a 0). En París fue la primera gran cita que fue determinante, aunque en Madrid esta temporada (segundo gol de Van Nistelrooy) volvió de nuevo a fallar en una gran cita. Lo que apuntó en París deberá confirmarlo esta temporada cuando lleguen los partidos claves de Champions y de Liga.

Y el tercer y último punto, y para mí el más determinante, es su carencia en el juego aéreo. Éste es un aspecto donde Valdés parece ir para atrás, y sus salidas cada vez escasean más en cada partido. Ante equipos como Chelsea o Werder Bremen, que fundamentan mucho su juego en balones aéreos, cada centro al área es un sufrimiento que sólo Márquez, Thuram, Puyol o Motta son capaces de aliviar. Así como en los otros dos puntos ha habido una gran mejora durante el último año, éste es el punto a fortalecer durante el 2007, pero la sensación es que cada vez tiene más miedo a salir, y además conocedor de su capacidad para volar hasta una escuadra en caso necesario, como sucedió ayer, hacen que este punto cada vez empeore.

Valdés se ha ganado estar en la difícil portería blaugrana por méritos propios, sin que nadie le haya regalado nada. Su profesionalidad, regularidad, proyección y barcelonismo le hacen digno de defender las redes blaugranas, aunque como ya he dicho anteriormente no sea santo de mi devoción. Sin embargo, hay que exigirle que mejore esos aspectos pendientes (sobre todo las salidas aéreas) para entonces poder estar hablando de uno de los mejores porteros del mundo.

Foto: www.sport.es

sábado, diciembre 09, 2006

Valdés y Ronaldinho son suficientes para sumar tres puntos

Con más sufrimiento del previsto, el Barcelona ha sumado tres importantes puntos en un partido de relleno, puente entre el intenso partido del pasado martes ante el Werder y los dos próximos del Mundial de Clubes, gracias de nuevo a la magia de Ronaldinho que hoy sólo ha necesitado de tres destellos (una vaselina, una tijera y el gol) para desequilibrar el mismo, y sobre todo de un excepcional Víctor Valdés que ha salvado el empate en un mano a mano con Kovacevic, y sobre todo con una mano excepcional tras remate de Garitano cuando el partido estaba llegando a su fin.

Salió el Barça frío, como el ambiente del estadio, mezcla de la temperatura y de la apatía del público, conocedor de su superioridad, como si ello fuera suficiente garantía para vencer a la Real Sociedad. Así fueron pasando los minutos del primer periodo, esperando que cayera el gol que pusiera de cara el encuentro, con el único peligro de Giuly por banda derecha, marcado con catalejo por López Rekarte. Y el gol cayó en dos ocasiones, pero en ambas ocasiones fue anulado por fuera de juego. La indolencia de la Real era tal, que incluso su mayor posesión de balón en ese primer periodo no le sirvió para crear peligro, salvo un lanzamiento que Belletti desvió a córner.

En la segunda parte salió el Barça dispuesto a finiquitar el partido, con los mismos argumentos que la primera. Balones a Giuly y esperar que un centro suyo lo empujara alguien a gol. Y así fue como llegó el único tanto del encuentro, obra del pichichi Ronaldinho.

De ahí hasta la expulsión de Sylvinho, el Barça fue amo y señor del partido, acentuado con la entrada de Iniesta y un Xavi, que ahora sí, con el marcador a favor como no, aparecieron para dormir el partido. Y se encontraba éste tan adormilado, que el colegiado se encargó de despertar a todos con una expulsión exprés a Sylvinho que en un minuto recibió dos tarjetas amarillas y tuvo que abandonar el terreno de juego.

Esos diez minutos aproximados con diez hombres la Real pareció el Barça y el Barça la Real. El conjunto culé se echó incomprensiblemente atrás y el conjunto donostiarra empezó a colgar balones. Valdés evitó en dos ocasiones lo que hubiera supuesto el segundo regalo de reyes en Liga consecutivo.

Ahora sólo cabe pensar en el último gran reto de este año como es el Mundial de Clubes o Intercontinental para los nostálgicos. Si el Barça gana, además de conseguir el único gran trofeo que falta en las vitrinas culés, supondrá culminar el mejor año de la historia culé (Campeones de España, de Europa y del Mundo).

En mi gloriosa tarde culé por las instalaciones blaugranas, hoy he visto como el equipo de balonmano se ha clasificado para cuartos de final de Champions tras vencer al Montpellier, posteriormente he visto al Barça B lograr una sufridísima victoria con gol de un niño que va para figura (Bojan Krkic), después la ya comentada victoria del Barça ante la Real Sociedad, y para colmo, cuando he llegado a casa y me he sentado en el sofá, he podido ver la derrota del Real Madrid en Sevilla.

Un día perfecto.

Foto: www.marca.com

viernes, diciembre 08, 2006

Vota por los jugadores del Barça

Si eres de los que te indignó la concesión del Balón de Oro a Fabio Cannavaro, deja de quejarte y vota en la web de la UEFApor el equipo del año. Hay 10 jugadores del Barça entre los nominados, pero sobre todo se vota por puesto.

Y entre los centrales seguro, y con toda justicia, estará el italiano.

Mi votación ha sido: Buffon, Belletti, Márquez, Thuram, Gio, Messi, Deco, Makelele, Ronaldinho, Eto'o y Larsson. Y entrenador Rijkaard.

Y porque no estaba Oleguer...

jueves, diciembre 07, 2006

Mis razones de por qué el Liverpool

Los seis posibles rivales del Barça (Olympique Lyon, Manchester United, Bayern Munich, Arsenal, Milan y Liverpool) son seis buenos y grandes equipos, sin que haya ninguna cenicienta apetecible, como sí ocurrirá en el bombo de los segundos clasificados (Lille, Celtic, Roma y Porto).

Partiendo de esta base de que los seis son buenos equipos, se podría caer en el error de desear el rival teóricamente más débil o en más baja forma. Éste en la actualidad es el Milan, seguido de cerca por el Liverpool. Los otros cuatro (Olympique Lyon, Manchester United, Bayern Munich y Arsenal) son conjuntos de la parte más alta de sus respectivas competiciones domésticas, aunque el Arsenal se encuentre un peldaño por debajo. Y todo esto teniendo en cuenta que 75 días después los momentos de forma pueden variar considerablemente, y lo que hoy puede ser un rival complicado lo deje de ser en febrero y viceversa (el ejemplo más significativo fue el Arsenal el año pasado).

Sin embargo, bajo mi punto de vista, para escoger el rival hay una característica particular de la ronda de octavos que tendrá un peso específico muy grande en el desarrollo de la misma. Y ese aspecto es que la ida se jugará en el Nou Camp, lo que significa que la eliminatoria se debe empezar a decidir en el partido de ida. Si fuera la vuelta la que se disputara en Barcelona, mi planteamiento sería totalmente diferente.

En el partido del Camp Nou la clave está en salir del mismo sin encajar ningún gol. Es mejor un 1 a 0, o un 2 a 0, que no un 2 a 1 o 3 a 1 o incluso 4 a 2. Olympique de Lyon, Manchester United y Bayern Munich, con sus diferente estilos, son rivales que garantizarían un partido con goles, lo cual sería contraproducente tratándose de un partido de ida. Arsenal y Milan son equipos que plantearían el partido muy defensivamente, al igual que el Liverpool, pero con una diferencia respecto a los reds, como es el talento arriba con Henry y Kaká respectivamente, que podría ser suficiente para conseguir un solo gol, que junto al cerrojo defensivo complicaría el partido de vuelta.

El partido ante el Liverpool es el partido que el Barça juega prácticamente cada semana en su estadio. Un equipo contrario encerrado atrás y esperando la contra, con un Barça con clara posesión de balón y volcado sobre el área contraria. Un prototipo de partido que el Barcelona vence prácticamente siempre. ¿Con quién tiene los problemas el Barça? Con los equipos que se cierran muy bien, pero que además juegan muy bien a la contra (Chelsea, Arsenal, Valencia…). Y esa es la diferencia entre el Liverpool y el resto. El fútbol a la contra del conjunto red no es el de otros rivales, ni tampoco el talento de arriba. No es lo mismo Drogba, Shevchenko, Robben o Ballack, que Crouch, Luís García o Gerrard.

Ese hipotético partido de ida sería el partido de la paciencia, con un Liverpool encerrado en su campo, prácticamente renunciando al ataque, y esperando su oportunidad en alguna contra o balones parados. Como he dicho antes, el partido que el Barça juega prácticamente cada semana. Un Barça normal ganaría por 1 o 2 a 0, y en una noche acertada la eliminatoria quedaría prácticamente resuelta.

Y si se diera el caso de que el encuentro de ida no saliera todo lo bien que fuera de prever, Anfield Road es actualmente el escenario más asequible de los seis posibles. El Barça es de los equipos con más facilidad para marcar en campo contrario, y el estilo de juego del Liverpool en casa no es de los más asfixiantes (como lo podría ser Manchester u Olympique).

Aún así, son ellos los que están más preocupados de no cruzarse con el Barça, que no el conjunto catalán de cruzarse con cualquiera de los seis. Pero como dije ayer, si me dejan a elegir yo pediría el Liverpool.

Foto: www.yahoo.com

miércoles, diciembre 06, 2006

La Carta de los Reyes Magos

Con la tranquilidad de la clasificación conseguida ayer, esta noche me he sentado delante de la televisión a disfrutar de la Champions, con la esperanza que el Celtic de Glasgow y el Porto vencieran en sus respectivos partidos para así poder optar a un rival asequible en octavos de final. Pero ninguna de mis dos peticiones se ha cumplido, y la derrota del primero y el empate del segundo, les han condenado a la segunda posición a ambos.

El bombo del próximo día 15 de diciembre quedará del siguiente modo:

Primeros clasificados (en cursiva rivales que no podrán enfrentarse al Barça): Chelsea, Milan, Bayern Munich, Valencia, Liverpool, Arsenal, Olympique Lyon, Manchester United.

Segundos clasificados (jugarán la ida en su estadio): Barça, Lille, Inter Milan, Roma, PSV Eindhoven, Porto, Real Madrid, Celtic Glasgow.

Este es el rápido análisis de los seis posibles rivales (por orden de mi preferencia en evitarlos):

Olympique Lyon
Es el equipo más en forma de los seis, siendo la eterna promesa en las últimas temporadas, pero fallando siempre en los momentos críticos. Su jugador estrella es Junio Pernambucano. Muy peligroso a balón parado, sobre todo por las ejecuciones del brasileño. Su peligro al contraataque y a balón parado (los dos grandes puntos débiles del Barça) lo convierten en el rival a evitar.

Manchester United
Al igual que el conjunto galo, es el otro equipo a evitar en el bombo a toda costa ya que está en un gran momento de forma. Rooney y Cristiano Ronaldo son sus grandes peligros, y quien sabe si Larsson. Su estilo directo es un arma de doble filo para el estilo blaugrana, sobre todo en Old Trafford, y teniendo en cuenta que la vuelta sería allí, aún lo hacen más peligroso.

Bayern Munich

Aunque el conjunto alemán no es el de anteriores ediciones, su fortaleza como conjunto lo hace un rival difícil. Makaay sigue siendo su jugador más destacado. Su estilo de juego se le puede dar bien al Barça ya que no es excesivamente defensivo, ni tampoco vertical en ataque. El último enfrentamiento, aunque amistoso, supuso un 4 a 0 este verano en el trofeo Joan Gamper.

Arsenal
Su estilo es el que peor concuerda con el fútbol blaugrana, como ya se pudo observar en la final de París. Eso unido al sentimiento de revancha por aquella final, lo convierten en un enfrentamiento más peligroso por el componente sentimental que no por el futbolístico. Su estrella es Henry, excepto para la Brunete que se empecina en querer hacer de Cesc una súper estrella.

Milan
El conjunto italiano está en una de sus peores crisis de los últimos años. A mitad de la tabla en el calcio (sin los puntos de sanción estaría sólo en posiciones UEFA) ha sobrevivido en esta primera fase gracias a un grupo de risa con Lille, AEK Atenas y Anderletch. Es el mismo equipo del año pasado, con un año más y sin Shevchenko ni Stam. Su estrella, y quizás único jugador de calidad, es Kaká.

Liverpool
Aunque fue nuestro predecesor en el cetro europeo, el conjunto de Rafa Benítez ha ido bajando el nivel tras cada temporada, siendo actualmente el cuarto equipo de Inglaterra. Fuera de casa baja mucho su rendimiento, y sólo Gerrard es el jugador que les impone un plus diferencial. Para mí es el rival a desear en los octavos. Ni es fuerte en casa, ni temeroso fuera.

De todos los primeros clasificados, a priori, sólo el Chelsea creo que es un equipo a la altura del Barça, y por tanto el que nos podría eliminar en un cruce donde ambos equipos jugaran a un hipotético máximo nivel. La mala suerte de la primera fase en quedar encuadrados en el mismo grupo, se convierte ahora en un factor positivo (aunque haya habido que pagar el peaje de la segunda posición) ya que es un rival que evitaremos. No obstante, de aquí a unos 75 días, los equipos pueden haber variado significativamente su estado de forma, y quien ahora parece un buen rival deje de serlo entonces, y viceversa.

Pero siendo todos los posibles rivales grandes equipos, no veo ninguno por el que haya que temer. Sin embargo, ellos seis estarán cruzando los dedos para evitar al Barça en el cruce, el verdadero coco del sorteo.

El próximo día 15 saldremos de dudas, pero a los Reyes Magos yo ya les he pedido al Liverpool ¿se acordarán de mí Melchor, Gaspar y Baltasar?

El campeón de Europa defenderá su corona en octavos

Con menos sufrimiento del previsto, el Barça estará en el bombo de octavos de final de la Champions League. Y lo estará por varias razones.

Primero, porque tiene en sus filas al mejor jugador del mundo, capaz él solo de finiquitar un partido en 18 minutos con la ejecución magistral de un golpe franco, y con otra asistencia impropia de lo que hoy en día se le exige a un Balón de Oro, a Giuly para que sirviera en bandeja el segundo y definitivo gol a Gudjohnsen.

Segundo, porque a pesar de las bajas de dos de sus mejores jugadores, tiene una plantilla excepcional que permite que el equipo oscile de ser una apisonadora al estilo brasileño a un catenaccio al estilo italiano. Pero esos dos factores conjuntos son los que forman el estilo Barça en los grandes partidos europeos. Con un Giuly que hoy ha vuelto a desbordar, un Gudjohnsen que cada día que pasa es más necesario en este equipo, un Deco y un Iniesta enormes en la creación y destrucción, un Motta, que si Dios le diera un cerebro sería un fenómeno y una pareja de centrales Márquez-Puyol que hoy han estado colosales.

Y tercero, porque tiene una afición que es de las peores del mundo, pero el día que se propone ser la mejor lo consigue. Y hoy se lo ha propuesto.

El escenario era el adecuado para asistir a una noche mágica en el Camp Nou, con un público predispuesto, con mosaico incluido, un resultado ficticio a remontar, un rival incómodo y sobre todo la amenaza de una prematura eliminación europea. Y así comenzó el partido, con un Barça dispuesto a marcar con la máxima celeridad posible para infundir temor a su rival. Y tardó muy poco, sólo 13 minutos, con una falta por debajo de la barrera de “O Rei” Ronaldinho. El Werder acusó el golpe y en pleno vendaval blaugrana cayó cinco minutos después el 2 a 0 obra de Gudjohnsen. El conjunto alemán veía como en 18 minutos se iban al traste todas sus esperanzas de clasificación, y mientras maldecía su destino, Gudjohnsen hacía una jugada espectacular que estrelló en el poste y que Giuly, a portería vacía, enviaba incomprensiblemente fuera. El Werder Bremen sólo creó peligro con un chut lejano de Naldo en una falta lejana.

El guión de la segunda parte parecía claro. El Werder necesitaba dos goles para clasificarse, mientras al Barça le bastaba con mantener el resultado. Y en ese escenario anduvieron los 20 primeros minutos, con un conjunto alemán presionando al conjunto culé, el cual se echó atrás buscando la contra que sentenciara el partido. El Werder Bremen dispuso de alguna ocasión clara de gol, incluido un balón al poste, y el Barça capeó como pudo el temporal. Motta, como viene siendo de costumbre, comenzaba a rozar la expulsión, circunstancia que aprovechó Rijkaard para dar entrada a Thuram y adelantar a Márquez al pivote defensivo. En ese momento se acabaron todos los problemas en la defensa azulgrana, y el Werder vio como su dominio se fue diluyendo. La lesión de Iniesta propició la entrada de Xavi que ayudó a adormecer más el partido, en el cual no ocurrió ya nada significativo hasta el final del mismo, excepto una acción aislada de Gudjohnsen.

El Barça ha demostrado las credenciales de por qué es el campeón de Europa, haciendo un partido serio y disciplinado, que se puso de cara muy pronto, y que permitió jugar con el marcador a favor y espantar rápidamente los posibles fantasmas. Cualquier rival que pudiera pensar que este equipo no es el del año pasado, sólo debe ver los primeros veinticinco minutos y disiparán todas las dudas. Y otra vez hemos visto el Barça de los dos trajes, el que vimos el año anterior ante Chelsea y Milan, hoy ha vuelto a aparecer.

Sólo el tiempo dirá si la segunda plaza es un factor circunstancial o definitivo para la siguiente ronda de octavos, pero en ella ya estarán Eto’o y Messi, pero no nos engañemos, también pueden no estar otros. Sea como sea, este equipo sigue demostrando que esté quien esté sigue ganando, y eso sólo es obra de los grandísimos equipos.

Y este equipo lo es ¿o acaso alguien lo dudaba?

Fotos: www.marca.com

lunes, diciembre 04, 2006

Cielo o infierno

Cuando el bombo europeo encuadró al Barça en el grupo de la muerte junto a Chelsea y Werder Bremen, todos sabíamos que la clasificación para octavos no iba a ser tan fácil como lo fue en ediciones anteriores, pero pocos pensaban que ésta se iba a tener que dilucidar en el último partido.

Para mí han sido tres los partidos claves que han permitido llegar a la situación actual. El primero fue la visita del Barça al campo del Werder, donde primero Rijkaard, en plena fiebre por las rotaciones, dispuso una alineación de circunstancias, que unido al mal momento entonces de muchos de los jugadores claves, supuso un empate ridículo in extremis por Messi, pero que analizando el partido en su globalidad, si el Barça de ahora hubiese jugado aquel partido, lo hubiera ganado con bastante probabilidad. El segundo partido fue la visita del Chelsea al Camp Nou, donde el gol de Drogba en el descuento privó al Barça de sumar una victoria que ya estaba en el saco y que además tuvo la repercusión en el tercer partido clave, que fue el Werder-Chelsea, donde el equipo inglés, como es lógico y normal, con la clasificación prácticamente garantizada perdió ante el conjunto alemán. Si hubiese perdido en el Camp Nou, seguramente aquel partido hubiese sido como mínimo un empate a favor del Chelsea.

No obstante, y a pesar de cómo ha transcurrido la liguilla, si al inicio de la misma nos hubiesen dicho que la clasificación había que jugársela en nuestro estadio, es algo que también todos hubiésemos aceptados. Porque mañana sólo vale ganar. Sin medias tintas. Ni empate, ni esperar terceros resultados, ni diferencias de goles. O ganar o eliminados. Caixa o faixa.

Y la afición culé lo sabe. Por eso mañana el estadio registrará el aspecto de las grandes ocasiones. Ese aspecto mágico e único, que hace del Camp Nou un estadio inexpugnable en las grandes citas europeas. Porque la afición culé, en su dicotomía interior, es capaz de ser la peor afición en muchas ocasiones con su absentismo, ausencia de animación y silbidos a sus propios jugadores, como de convertirse en la mejor afición y animar sin parar durante 90 minutos. La afición es tan elitista que sólo se reserva para las grandes ocasiones, y mañana lo es.

Y el equipo viene pensando casi exclusivamente en este partido, no sólo desde la visita a Sofia, sino que diría desde aquel fatídico gol de Drogba. Y un Barça con Ronaldinho, Deco y compañía conocedor de que mañana sólo vale ganar o ganar, con un Rijkaard que esperemos que mañana se olvide de experimentos para este partido, con una afición entregada y un rival que es un muy buen equipo, pero que no es el Chelsea, ni el Real Madrid, la victoria debería estar prácticamente asegurada.

Porque el partido de mañana es la diferencia entre el cielo y el infierno. Ganar es entrar en octavos, donde ya estarán Eto’o y Messi y donde las eliminatorias serán a vida o muerte, como el partido de mañana, y donde las posibilidades de revalidar el título se multiplicarían. Y perder…

Queda 1 día…

Fotos: www.sport.es

domingo, diciembre 03, 2006

El Barça mantiene el liderato desde la barrera

El Sevilla ha vuelto a adolecer del mal que a todos los equipos que aspiran a ser grandes les sobreviene cada vez que se encuentran en la parte alta de la tabla y se ven en la obligación de ganar. Ese vértigo les oprime y les hace fallar justo cuando los grandes (Barça y Madrid) nunca lo hacen. Así sucedió en su visita a Santander (la primera y única en la que defendió el liderato) y hoy ante el Español, cuando la victoria le suponía recuperar el liderato.

Y mientras el Madrid ha sufrido en casa, lo cual ya no es novedad, para vencer a un renovado Athletic de Mané, pero que no deja de ser uno de los colistas de la Liga. Tantos años de Queiroz, Camacho, García Remón, Luxemburgo, López Caro y ahora Capello, pasando de actitudes testiculares, a cuadrados mágicos y dobles pivotes defensivos, para acabar con la misma táctica de siempre: Casillas y Ronaldo. Además, hablando del pasado, el 4 de Hierro heredado por Sergio Ramos parece haber incluido también su impunidad a la hora de repartir codazos. Cada partido del sevillano es un recital de codazos y entradas directas al tobillo, pero parece que como sucediera antaño con el número 4 del Real Madrid, ningún árbitro es capaz de sancionarlo, y menos si se trata de alguien tan malo y tan cobarde como Rodríguez Santiago.

La próxima jornada Sevilla y Madrid se enfrentarán en el Sánchez Pizjuán, lo que significará que alguno de los dos equipos, o ambos, no sumará todos los puntos. Ese partido servirá para que el Barça compruebe si esta Liga la deberá disputar en solitario, o bien alguno de ellos se sumará a la disputa. Un empate sería el mejor resultado, pero viendo el fútbol del Madrid, cómo sufre en casa ante cualquier rival y cómo sólo fuera es capaz de vencer a equipos de mitad de la tabla para debajo, y por otro lado viendo como el Sevilla le entran las flaquezas estomacales cuando está necesitado de la victoria, cualquier resultado será positivo para los intereses culés.

En definitiva, el Barça se ha permitido el lujo de sestear una jornada y sin embargo ha sido suficiente para mantener el liderato. Mientras los otros parecen ir al límite, y aún así no son capaces de arrebatar el liderato, el Barça es capaz de administrar recursos pensando en lo único importante en estos momentos.

La buena noticia para el partido ante el Werder es que parece que Márquez podrá jugar, con lo cual Rijkaard tendrá todos los efectivos disponibles (exceptuando los lesionados de largo alcance ya conocidos). La mentalidad y actitud del equipo no cabe ninguna duda que será la correcta. Falta aún por ver si el estadio se llenará y si las 100.000 personas que acudirán a él tendrán también la mentalidad y actitud correcta. Espero, y creo, que así será.

Quedan 2 días…

Nota: Llevo dos días sin publicar fotos porque el blogger no me lo permite. Si a algún bloggero le sucede algo similar o sabe la solución, agradecería me informara.

sábado, diciembre 02, 2006

Los Reyes Magos se adelantan y traen el primer regalo a Valencia

El Barça ha regalado dos puntos en su visita al campo del Levante donde se ha enfrentado al rival más fácil de todos frente a los que ha jugado esta temporada. Seguramente se escudarán en que todos tienen en mente el partido del Werder Bremen del próximo martes, en que ese es el partido importante, en que hay mucha Liga para recuperar un tropiezo en este estadio, en que hay que reservarse… Pero todos estos argumentos serían válidos si el equipo que hubiera saltado al campo hubiese sido uno formado por canteranos y reservas, pero cuando uno mira los jugadores que han disputado este encuentro, y sobre todo el pésimo nivel del Levante (ánimo Nástic y Real Sociedad, con equipos como éstos la salvación es aún posible) el cabreo por el empate es mayúsculo.

Sólo Valdés, Deco e Iniesta (en la segunda parte) han querido ganar el partido. El resto han deambulado por el campo, esperando que los minutos pasaran, que Valdés fuera parando lo poco que el Levante era capaz de crear y que Deco recuperara su antiguo rol en el Porto y ofreciera todo un recital de cómo dirigir el equipo, recuperar balones, repartir asistencias y conseguir un espléndido gol de falta a cinco minutos de finalizar la primera parte, para que el resto de sus compañeros continuara sesteando por el campo hasta el pitido final. Una vez Deco ha sido sustituido, ha aparecido Iniesta para tomar el mando del equipo, mientras se esperaba una vez más a que Xavi apareciera (y cuando lo ha hecho en el último minuto ha sido para fallar una clara jugada de gol) en la dirección del equipo.

Belletti tenía hoy el día oscuro que le toca cada cierto tiempo y no ha aportado nada ni defensiva ni ofensivamente, Giuly lleva sin hacer un partido medio decente desde que Messi se lesionó, Gudjohnsen me ha recordado a Mark Hughes en su etapa blaugrana, mucha lucha, mucho balón de espaldas, pero ni una sola ocasión de gol, Sylvinho ha estado correcto hasta que Ettien le ha dejado en evidencia tres jugadas seguidas. Sólo Thuram-Puyol-Edmílson han jugado un partido correcto, pero sin más que aportar. Ezquerro ha sido el único cambio que ha aportado algo diferente, y una vaselina suya ha estado a punto de sentenciar el partido.

Pocas conclusiones más se pueden sacar de un partido que no lo quería jugar nadie, en un campo de cualquier cosa menos de fútbol, cuando todos tenemos la mente puesta en el próximo martes. Pero eso no quita que la cara de tonto y el cabreo no se me pase hasta seguramente mañana o el lunes ya que son dos puntos regalados. Porque si hoy hubiese estado enfrente el Madrid, el Valencia o el Sevilla, hubiese comprendido que no se hubiera ganado por todos los motivos expuestos, pero es que enfrente había un equipo muy, pero que muy malo, del cual me sorprende que haya sido capaz de sumar 14 puntos.

Borremos del disco duro este partido y ahora todo el entorno a pensar única y exclusivamente en el próximo martes, día 5, final de la Champions: Barça-Werder Bremen.

Como diría aquella propaganda ¿te lo vas a perder? Yo no, y espero que al menos 100.000 culés tampoco se lo pierdan en el Camp Nou, que estoy convencido que será el de las grandes ocasiones.

Quedan 3 días…
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