jueves, noviembre 30, 2006

Lluís Carreras, la última víctima de Piterman

Lluís Carreras, el que fuera jugador del Fútbol Club Barcelona procedente de la cantera allá a principios de los 90 en la época del Dream Team, ha sufrido la última cacicada del impresentable de Dimitri Piterman.

El multi millonario ucraniano, en pleno conflicto con Lluís Carreras ha insultado a éste delante de toda la plantilla con comentarios del tipo “eres un hijo de puta”, “mis hijos se van a follar a tus hijas”, “me cago en tus muertos” (con el agravante de que su padre falleció hace poco) y “vas a durar dos días”. La plantilla se ha posicionado a favor del jugador y han aparecido junto con él en rueda de prensa para expresar su apoyo al jugador y su oposición a esta situación.

El curriculum de Piterman en actuaciones de toda índole hasta la fecha había sido de lo más diverso desde que apareció en el panorama futbolístico español a su llegada al Palamós, para posteriormente pasar por el Rácing hasta recalar finalmente en el Alavés, siempre secundado por su fiel escudero, cual Sancho Panza, Chuchi Cos. Ver a este dictador jugando a ser entrenador, faltando al respeto a la prensa, a su propio personal técnico, ver como personajes como Tebas aparecían en el panorama con litigios contra otros jugadores fuera de lugar, etc… se había convertido en algo habitual, penoso, pero habitual. Pero ninguna de ellas había atentado tan directamente contra la integridad moral de las personas, como ha sucedido en estos días con Lluís Carreras.

Cuando hemos conseguido sensibilizar al mundo del deporte sobre el racismo en el fútbol, y todo el mundo se escandaliza porque se haga el sonido de un mono a un jugador de color (pero nadie se escandaliza por llamar hijo de puta a un árbitro, pero esto es otro debate que hoy no toca), bien haría el mundo del fútbol de erradicar a esta gentuza que está dirigiendo muchos clubes de fútbol: Dimitri Piterman, Manuel Ruíz de Lopera, Jesús Gil antaño… y comenzar a exigir unos requisitos mínimos a quienes representan instituciones con tanta repercusión social.

Si hubiera sido Laporta, Calderón o Cerezo quienes hubiesen profesado semejantes palabras y hubiesen llevado a cabo semejante trato personal, las horas y horas de televisión, radio y prensa hubieran sido interminables. Pero como se trata de un jugador de Segunda División y un presidente de un club pequeño, el episodio ha pasado de puntillas por muchos medios.

Dicen que cada comunidad tiene el gobierno que se merece. Yo no creo que la afición del Alavés se merezca este gobierno, ni nuestro fútbol tampoco. El sindicato de futbolistas debería tomar cartas en el asunto y tomar medidas serias para que este hombre no vuelva a dirigir ningún club.

Jugar a ser entrenador-presidente-utillero-masajista es una cosa, y jugar con la salud de las personas es otra bien diferente.

Ànims Lluís.


Foto Carreras: www.elmundodeportivo.es
Foto Piterman: www.sport.es

miércoles, noviembre 29, 2006

Las secciones: una de las asignaturas pendientes de Laporta

Desde la llegada de Joan Laporta y su Junta Directiva en el año 2003, las secciones del Fútbol Club Barcelona, históricamente origen de muchos de los éxitos de este club, han experimentado un considerable descenso tanto en el rendimiento como en los resultados finales.

Todo comenzó cuando Laporta, aquejado del virus Gaspart y en su afán de querer contentar a todos, ofreció a Valero Rivera (quien ya había anunciado su retirada como entrenador del primer equipo de balonmano) la responsabilidad en las secciones profesionales del Barça. Esa decisión supuso que el conflicto con Svetislav Pesic (quien acababa de conseguir la primera y única Copa de Europa de la sección de baloncesto) y con Enric Masip (nombrado anteriormente responsable de la sección de balonmano) estuviese garantizado. Del conflicto con el primero supuso que Valero Rivera anunciara en más de una ocasión que abandonaba el cargo para posteriormente decir que se retractaba y continuaba (al más puro estilo Luís Aragonés), mientras con el segundo no llegó a haber conflicto ya que éste se marchó en cuanto supo la nominación del que fue su extécnico.

Valero Rivera duró pocos meses en el cargo, pero suficientes para que el equipo de baloncesto pasara en unos años de campeón de Europa a ser la caricatura actual. Pesic acabó marchándose y en los años posteriores pasamos por la peregrinación de Montes y Manolo Flores hasta llegar a la penitencia suprema de Dusko Ivanovic. El serbio, la reencarnación de Van Gaal en versión de la canasta, hace del palo y la zanahoria su método de dirección, el cual puede dar frutos en equipos de alevines, pero no en otros donde primero hay personas adultas y después jugadores de primera línea, de los cuales no es capaz de sacar el máximo rendimiento. Escenas como sustituir a un jugador por fallar un tiro son propias de un equipo colegial y no uno profesional.

El balonmano, a excepción de la Copa de Europa conseguida por Xesco Espar ante el Ciudad Real, justo en el año post-Rivera, ha ido en decrecimiento, aunque bien es cierto que el listón estaba tan alto que prácticamente sólo se podía mantener. Esta temporada, en sólo dos meses de competición, el equipo ya ha descartado la Liga y peligra incluso la clasificación para la Copa de Europa de la próxima temporada.

El jockey sobre patines es la única sección que sigue manteniendo el nivel anterior a Laporta, y pesar del cambio de entrenador, y del accidente del año anterior donde quedó fuera de la Copa de Europa en la fase previa, las ligas y Copas de Europa siguen cayendo con la misma facilidad que el equipo de baloncesto pierde partidos.

Y la última gran decepción está siendo la quinta sección profesional, la de fútbol sala. Este año el equipo volvió a la máxima categoría, y el club realizó una inversión considerable para no pasar a puros en el año de su retorno, con fichaje de Javi Rodríguez incluido, uno de los grandes jugadores de la liga española. Tras la derrota del último sábado ante Interviú, el equipo está ya en zona de descenso.

Bien es cierto que de las secciones muchas veces sólo nos acordamos cuando el equipo de fútbol va mal, y ese es precisamente uno de los males de las mismas. Para mí no se trata de situaciones antagónicas.

Podemos tener un equipo de fútbol esplendoroso como el actual y unas secciones del máximo nivel. En balonmano es una cuestión de incrementar recursos para poder competir con Ciudad Real o Pórtland, en baloncesto simplemente de echar a Dusko Ivanovic, mientras en Fútbol Sala también se trata de incrementar en mayor cuantía dichos recursos.

Con la ficha de Ezquerro podría ser suficiente para solucionar de un plumazo los problemas del balonmano y el fútbol sala. Yo prefiero no tener al jugador riojano y sí una secciones de primer nivel. O prefiero tener un patrocinador que dé 18 millones de euros y no nos cueste encima 2 millones al año.

Soluciones las hay, pero mientras el fútbol vaya bien ¿a quién le importan las secciones profesionales?

martes, noviembre 28, 2006

Oleguer, Balón de Oro 2007

Hasta este año, el Balón de Oro me había parecido un galardón serio y de prestigio, aunque era consciente de que siempre había intereses económicos, políticos y deportivos que hacían que en ocasiones no siempre era el mejor jugador europeo quien era galardonado.

Pero cuando eso sucedía, quien se llevaba el Balón de Oro era siempre otro jugador de reconocida calidad. Es decir, el primero oscilaba entre los cinco mejores jugadores del momento, y luego uno podía estar más de acuerdo o en desacuerdo con el premiado, pero dentro de una normalidad.

Recuerdo ejemplos como cuando Raúl no se lo llevó, pero fue Owen, o Shevchenko en lugar de Stoichkov, o un año que el premiado fue Mathias Sammer... Pero siempre se movía entre grandísimos jugadores.

Y de grandísimos jugadores hay muchos en Europa, de todos los grandes equipos y de todas las nacionalidades: Ronaldinho, Eto’o, Deco, Ronaldo, Zidane, Drogba, Lampard, Kaka, Henry, Rooney, Juninho... Jugadores que por sí solos nos hacen pagar una entrada, comprar un partido o bajar al bar a verlo con los amigos.

Pero este año parece que el criterio ha sido diferente, o simplemente no lo ha habido. El premiado ha sido un jugador, de carácter eminentemente destructivo como los hay muchísimos en Europa, campeón de la Liga de su país por amaño de partidos, con la sombra alargada del doping tras él con video demostrativo incluido, y donde su único mérito que se le reconoce es ganar un Mundial (7 partidos y 1 mes de competición para valorar el trabajo de unos 70 partidos en 12 meses de competición), la cual cosa tiene mucho mérito. Pero para premiar eso ya estaba el premio al mejor jugador del Mundial, que por cierto no ganó, sino que lo hizo uno que fue tan grandísimo jugador como sucio en sus acciones, cabezazo final incluido.

Pongamos en un partido 22 Cannavaros a jugar y en otro a 22 cualquiera de los nombres que he relatado anteriormente. ¿Cuál partido verían? Creo que la respuesta es clara.

Y si Cannavaro ha sido Balón de Oro, con el argumento mayoritario de que ha ganado un Mundial, pues yo reclamo que Oleguer, o bien sea reconocido con otro Balón de Oro este año, o bien le entreguen el del 2007. Porque el de Sabadell ha sido campeón de Europa y campeón de Liga, bajo mi punto de vista mejor palmarés que ganar un Mundial, al cual no pudo acudir porque su selección aún no puede disputar este tipo de campeonatos.

Oleguer, Balón de Oro 2007. ¿Qué parece cachondeo? A mí ya me lo ha parecido este año.

Foto Oleguer: www.deportistadigital.com
Foto Cannavaro: www.sport.es

lunes, noviembre 27, 2006

¿Y tú de quién eres?

Yo, del primero de todos contra el Sevilla.

Barça 2-2 Sevilla (2ª jornada de Liga 2003/2004)


Barça 2-1 Milan (Liguilla Champions 2004/2005)


Real Madrid 0-3 Barça (7ª jornada de Liga 2005/2006)


Barça 1-1 Chelsea (1/8 final Champions 2005/2006)

Barça 4-0 Villarreal (12ª jornada de Liga 2006/2007)

domingo, noviembre 26, 2006

“Ménage à trois” en la Liga

Tenía muchas esperanzas que esta 12ª jornada de Liga supusiera una ruptura entre Barcelona y Sevilla respecto al resto de clasificados, incluido el Real Madrid de quien esperaba que no saliera victorioso de Mestalla.

Sin embargo, esta jornada ha sido la confirmación de que esta Liga va a ser cosa de tres. El Valencia ya ha quedado definitivamente descartado (a 11 puntos del Barça), el Zaragoza estará luchando por Champions, pero empates como el de hoy no le permiten estar más arriba, mientras el At. Madrid sigue dando una de cal y otra de arena.

El Sevilla sigue con paso firme manteniendo el nivel ofrecido a inicio de campeonato. Los fríos meses de enero y febrero deben ser su confirmación de que son algo más que un buen equipo. Mientras, el Real Madrid sigue demostrando que es más peligroso fuera que en casa, aunque su juego sigue siendo igual de deprimente en ambos lados.

El Barça sigue en el liderato, realizando el mejor arranque liguero de toda su historia, pero que sin embargo no le ha servido para abrir brecha con sus inmediatos perseguidores, que con dos estilos muy diferentes siguen manteniendo el tipo. Sin embargo, el mejor Sevilla quizás de la historia y el Madrid menos malo de los últimos cuatro años no son capaces de superar al que dicen que es el peor Barça de los tres últimos.

Y esto es todo lo que me preocupa actualmente esta Liga, porque mi mente vuelve de nuevo a centrarse sólo en el 5 de diciembre. Y pensando en ese día, y tras el partido de ayer ante el Villarreal, mi optimismo innato se acentúa al pensar en como Ronaldinho vuelve de nuevo a desbordar, en como está volviendo a recuperar su nivel de Balón de Oro, en como Iniesta crece y crece sin parar, en como en el medio centro ya vuelve a dar lo mismo quien juegue, pero ahora porque los dos lo hacen muy bien, en como los laterales vuelven a subir la banda, en como Gudjohnsen sigue goleando y jugando de fábula sin balón, y además por fin el público se lo reconoce, en como Xavi por fin es reserva, en como hasta Oleguer es capaz de hacer un regate y hasta meter un gol aunque sea anulado, en como Valdés sigue siendo un porterazo debajo de los palos, en como el equipo cada vez sufre menos en defensa, en como el equipo recupera el tono físico…

Y sobre todo, en como el entorno culé ha recuperado el optimismo y la confianza en este equipo y hace que el Werder se vea un poco menos grande que el miércoles pasado. Sin confianza, pero sin complejos.

Quedan 9 días.

sábado, noviembre 25, 2006

El Barça aleja temores ante un flojo Villarreal

De la mano de un cada vez más recuperado Ronaldinho, actual pichichi del campeonato con 10 tantos, el Barça ha resuelto el partido de hoy ante el Villarreal con un contundente 4 a 0, gracias a los tantos de un cada vez más integrado Gudjohnsen, de un sorprendente Iniesta que no sólo maravilla dirigiendo el centro del campo, sino que además golea en cada partido. Pero sobre todo de un Gaúcho que primero de penalti ha iniciado la goleada, pero sobre todo con un gol de chilena antológico que ha cerrado el nuevo triunfo que mantiene al Barça en lo alto de la clasificación.

Acudía el entorno al partido más preocupado por el partido del próximo día 5 ante el Werder, y de si el equipo será capaz de resolverlo debido a que éste aún no había mostrado su mejor juego, que no del partido de hoy ante un conjunto sobre el papel muy peligroso como era el Villarreal.

El partido ha tenido algo de enfrentamiento hasta el gol de Ronaldinho tras penalti cometido sobre Gudjohnsen (y ya van tres en esta temporada), momento en que el mismo se ha convertido en un monólogo blaugrana hasta el pitido final.

Empezó el Barça el partido como lo viene haciendo en toda esta temporada, caminando, sin tensión y con la mente puesta en el Werder. Ello lo intentó aprovechar el Villarreal que tuvo alguna aproximación al área culé, pero el poco peligro lo desbarató un gran Thuram. Poco a poco el Barça fue sacudiéndose las legañas y comenzó a acercarse a la meta de Barbosa de la mano de Deco en dos ocasiones hasta la jugada del penalti.

El 1 a 0 supuso el fin de la poca resistencia castellonense, ya que de ahí hasta el descanso el Barça dispuso de más ocasiones que no acabaron en gol gracias a un gran inspirado Barbosa.

A la reanudación el guión siguió siendo el mismo, con un Barça volcado sobre el área, con Edmílson dando un recital en la dirección del juego, con una defensa que a falta de tareas defensivas se sumó con facilidad al ataque, con una pareja de interiores (Deco-Iniesta) muy asentada en el centro del campo, con un Gudjohnsen que además de jugar de maravilla sin balón también es capaz de hacerlo con él, y sobre todo con un Ronaldinho que en la semana que el oficioso Balón de Oro ha sido ridiculizado por el delantero reserva del campeón de una liga secundaria, ha demostrado las características que deberían acompañar a quien ostente este galardón: fantasía, técnica, alegría y estética, justo todo lo que no tiene su sucesor.

Y con este guión fueron cayendo los goles uno a uno en la segunda parte, primero el de Gudjohnsen, que por fin fue despedido con una ovación del público, después con una tijera de Iniesta y por último con el ya comentado gol de Ronaldinho.

El Barça ha jugado uno de los mejores partidos de la temporada ante un flojo y decepcionante Villarreal, donde ha recuperado valores que parecía tener olvidados: circulación de balón, juego por las bandas, un Ronaldinho capaz de desbordar, un equipo capaz de jugar 90 minutos a pleno rendimiento, concentración defensiva… Y todo ello el día que más necesario era para así alejar todos los temores y dudas existentes en el entorno para el partido ante el Werder.

Ahora sólo queda pasar el trámite ante el Levante, espero que con el segundo equipo (Jorquera, Belletti, Thuram, Oleguer, Gio, Motta, Xavi, Pitu, Jeffren, Ezquerro, Orlandi) y esperar que llegue el gran día ante el Werder Bremen.

Con un 4 a 0 y el juego ofrecido, la espera seguro que se hará más agradable.

Fotos: www.marca.com

jueves, noviembre 23, 2006

El entorno culé no cambia

Lo único importante del partido de ayer en Sofía era ganar. Daba lo mismo cómo, si con un juego espectacular, si con un juego pobre, si de penalti en el último minuto injusto o si de goleada.

Escuchando y leyendo durante el día de hoy a los diferentes medios catalanes, me ha sorprendido como el aspecto que más se ha resaltado ha sido el pobre juego desarrollado por el equipo y la falta de control del partido en diversos momentos que hicieron peligrar la clasificación.

Si el partido de ayer lo hubiera realizado el Milan, la Juventus o el Chelsea, todos estaríamos alabando a estos equipos, destacando como dominan los tempos del partido, como te meten un gol nada más empezar, luego te dejan que te crezcas un poco pero sin crear peligro real, y cuando menos te lo esperas te marcan el segundo gol y te finiquitan el partido, que así son los grandes equipos…

Pero no, cuando lo realizamos nosotros resulta que es que jugamos mal, que no dominamos el partido, que el otro es muy malo, que es que no estamos en forma… pero nadie parece alabar cómo el equipo ganó cuando no había otra opción, cómo aguantó la presión psicológica de saber que un gol les eliminaba de la Champions, cómo se adelantó en el marcador nada más empezar, ni como estuvo casi media hora final dedicándose a pasearse por el campo.

Uno de los éxitos de este equipo para conquistar la Champions el año pasado fue la capacidad camaleónica de vestir el traje que más convenía a cada partido y a cada momento del mismo, defendiendo y durmiendo los partidos o imprimiendo ritmo, según era necesario. A otro nivel, eso fue lo que hizo ayer el Barça, con las carencias que todos conocemos, pero consiguiendo el resultado que se necesitaba.

Además, vuelvo a ver como el sentimiento más culé aflora de nuevo y el Werder Bremen empieza a hacerse gigante, como si del Chelsea o la selección brasileña se tratara, mientras al entorno empieza a entrarle los temores: que si con el empate nos quedamos fuera, que si el equipo no está fino, que si Ronaldinho no desborda, que como nos metan un gol no remontamos…

Si en vez del Barça fuera el Madrid, desde el mismo momento que acaba el partido de ayer, ya tendríamos a toda la Brunete en pleno “jugando” el partido del día 5, alentando a las masas con espíritus, conspiraciones, destapando rencillas del pasado con el equipo contrario, llenando las portadas de los diarios con mensajes de “a por ellos”, “el estadio debe ser un infierno”, etc… No hay más que recordar el partido de vuelta de Copa del año pasado ante el Zaragoza, donde la Brunete metió tres goles antes de empezar el partido.

Aquí no, aquí nos dedicamos a echarnos sal en las heridas, a aflorar todos los miedos, a pensar en toda la historia negra del CSKA Moscú, del Metz… Se trata sólo de ignorar externamente nuestras actuales carencias, vender a todos la imagen de que somos el Campeón de Europa, que en casa somos imbatibles, de vender una imagen de unidad, de todos a una con un solo objetivo: la clasificación para octavos. Luego ya pensaremos de nuevo en mejorar los aspectos mejorables, pero ahora es momento de crear ese efecto psicológico en todo el entorno, para que éste consiga un gol o dos antes de empezar el partido.

Porque este partido, como muchas finales, aparte de ser mejores o estar en mejor momento, jugar mejor o peor, muchas veces se ganan o pierden por cuestiones psicológicas.

Y en esto seguimos fallando como club, el continuo sentimiento de “patiment” y de que no todo puede ir siempre bien, que siempre pasará algo que lo estropeará, aún es demasiada losa que espero no sea definitiva el próximo día 5.

miércoles, noviembre 22, 2006

5 de diciembre, Final de la Champions: Barça-Werder Bremen

Cara o cruz, a vida o muerte, “caixa“ o “faixa”... Muchos tópicos pueden definir el último partido de esta liguilla ante el Werder Bremen el próximo día 5 de diciembre, pero la única realidad es que el Barça necesita ganar ese día. El Camp Nou debe ser el de las grandes ocasiones, el de las grandes noches europeas, y no tengo duda de que así será, aunque ese día sea la víspera de un largísimo puente. Si es usted abonado del Barça y ese día no va a poder asistir, cédalo a otro culé, véndalo, o subástelo, pero no permita que ni un solo asiento quede libre ese día.

Y el Barça se lo jugará todo ese día por dos razones principales. Primero porque hizo lo que tenía que hacer y estaba previsto, ganar por 0 a 2 al Levski Sofia con goles de Giuly e Iniesta, y segundo porque el Werder Bremen también hizo lo que también estaba previsto, que era vencer a un Chelsea, que aunque ha convertido el final del partido en un ataque y gol sobre la portería alemana, la lógica ausencia de necesidad de victoria (el 1 a 0 en contra también le garantizaba la clasificación, y en caso de victoria ante los búlgaros, también el primer puesto) ha sido al final clave para que no conseguir puntuar en Bremen.

Esta combinación de resultados además permite que el Barça aún pueda optar al primer puesto. Las posibilidades son de un 0,0000000000000000000000000000000001 por ciento, pero si durante el día de hoy se ha hablado en los comentarios de este blog sobre el Metz, Steaua, Hércules… quien sabe si no se puede dar el gran milagro y los búlgaros venzan en Londres.

El Barça no ha realizado un gran partido, pero en cambio ha seguido la tónica de los últimos desplazamientos, dejando que el rival se desfogue físicamente en la primera media hora, para dar la puntilla en el momento necesario. Y además, se ha encontrado con un gol a los cinco minutos de Giuly, tras centro de un cada vez más defraudador Zambrotta. El Barça ha acentuado el guión previsto inicialmente y ha permitido que el Levski dispusiera de alguna ocasión, pero con más peligro en la sensación que no en la realidad. El trío Márquez-Puyol-Motta, gran partido sobre todo del italo-brasileño que se va afianzando como medio centro, se ha bastado para defenderse de las pequeñas acometidas búlgaras en este primer periodo.

La noticia de la victoria al descanso del Werder Bremen, y por tanto la amenaza de que un gol búlgaro supondría la eliminación de la Champions, fue motivador más que suficiente para que la segunda parte no se pareciera en nada a la primera. En los primeros minutos Gudjohnsen dispuso de dos ocasiones claras de gol, pero el gol se resistió y el conjunto búlgaro volvió a inquietar en alguna ocasión la portería de Valdés, hasta que Iniesta consiguió el segundo y definitivo gol tras un chut de Deco, lo único positivo del portugués en todo el partido. De ahí hasta el final, el partido no tuvo más historia, más que la de esperar un tanto del Chelsea en Bremen, que no llegó.

5 de diciembre. Camp Nou. Barça-Werder Bremen. La final de la Champions en casa. ¿Qué más se puede pedir? Ganar.

Que se adelante Papá Noel y me traiga mi primer regalo de Navidad.

Fotos: www.marca.com

martes, noviembre 21, 2006

El otro Ronaldinho

El Ronaldinho que estamos viendo en estas últimas semanas es un jugador diferente al que hemos visto en las pasadas temporadas. Consciente de que su mejor momento físico está por llegar, el brasileño ha optado por el papel más inteligente posible y está exprimiendo al máximo sus facultades.

El Gaúcho ha perdido su capacidad de desborde en banda partiendo de una posición estática, y esa capacidad de desborde sólo es capaz de explotarla en carrera y desde la zona central del ataque, donde dispone de opciones de salir por ambas bandas. Este factor, unido a que su aún deficiente forma física no le permite prodigarse en tareas defensivas, ha propiciado que en estas últimas jornadas tenga una clara tendencia a jugar por el centro desde donde sus asistencias originaron tres de los cuatro goles en Mallorca o en cambio le hizo convertirse en el jugador más peligroso en el tramo final del partido de Riazor. Además, abusa mucho menos de regates innecesarios en el centro del campo, motivo anterior de continuas pérdidas de balón en dicha zona.

Además, el saber que en juego tiene actualmente serios problemas para poder marcar, parece tener un efecto positivo en su eficacia en el juego a balón parado. De todos los penaltis lanzados no ha errado hasta el momento ninguno (en los años anteriores siempre había fallado alguno a estas alturas), ha mejorado sus aciertos en el lanzamiento de faltas, donde no sólo ha conseguido más goles con menos intentos, sino que además la gran mayoría de lanzamientos son sinónimo de peligro, cuando en los años anteriores a cada gol de falta le precedían muchos lanzamientos a la barrera y otros tantos más a la grada.

Y continuando con su mejora en el juego a balón parado, lo más sorprendente es que además lleva anotados dos tantos de cabeza en una falta y un córner, algo inusual en el brasileño.

Ronaldinho es en la actualidad como el Madrid de Capello, sabe que tendrá muy pocas oportunidades de marcar en un partido, y eso precisamente hace que muestre una eficacia mucho mayor que en otras ocasiones. Además, el brasileño ha tenido el don de que cada vez que ha marcado ha sido siempre cuando más lo ha necesitado el equipo (los dos goles ante el Sevilla, los dos ante el Recre, el gol del Dépor y los dos de Zaragoza).

Para estar en un mal momento (que aún lo está) sus números dicen todo lo contrario. 8 goles en Liga, 1 en Champions, y unas cuantas asistencias de gol.

Es otro Ronaldinho, diferente al que estamos acostumbrados, pero que sigue conservando ese don especial que lo hace diferente al resto, y sobre todo determinante. Y mañana es el día de volverlo a demostrar.

Cuando atravesaba su mal momento en el mes de octubre dijo en una entrevista a El Periódico que volvería cuando el equipo le necesitara. En Sofia le necesita el equipo, el entrenador, el club, y sobre todo una afición que quiere seguir soñando con esta Champions.

Foto: www.marca.com

No todo el mundo se fía de Sofía

Desde que Drogba marcó aquel fatídico gol en el descuento del partido del Camp Nou ante el Chelsea, todo el mundo comenzó a señalar el partido ante el Werder Bremen del próximo 5 de diciembre como el encuentro clave para conseguir la clasificación a octavos.

Sin embargo, conforme se acerca el encuentro del próximo miércoles ante el Levski de Sofia, más trascendente se convierte el mismo partido que hasta hace una semana era prácticamente una victoria segura.

Para comenzar, las matemáticas no engañan y las combinaciones posibles arrojan resultados de todo tipo:

- Victoria Barça-Victoria Werder= Obligatorio ganar al Werder.
- Victoria Barça-Empate Werder= Obligatorio ganar al Werder (puede valer el empate, pero depende de la diferencia de goles).
- Victoria Barça-Derrota Werder= Empate ante Werder es suficiente.
- Empate Barça-Victoria Werder= Eliminados de la Champions.
- Empate Barça- Empate Werder= Obligatorio ganar al Werder.
- Empate Barça-Derrota Werder= Obligatorio ganar al Werder.
- Derrota Barça-Victoria Werder= Eliminados de la Champions.
- Derrota Barça- Empate Werder= Obligatorio ganar al Werder.
- Derrota Barça-Derrota Werder= Obligatorio ganar al Werder.

6 de 9 posibilidades obligan a tener que ganar al Werder Bremen en el último partido, sólo 1 (posible 2 según diferencia de goles) posibilita que un empate sea suficiente en la última jornada, mientras 2 combinaciones dejarían fuera al Barça de la Champions, lo cual sería una auténtica catástrofe que removería todos los cimientos que se han vuelto a asentar en Can Barça tras las derrotas de Londres y Madrid.

Por lo tanto, sólo el hecho de que el partido de este miércoles pueda suponer la eliminación de la competición debe ser motivación suficiente para que el Barça afronte el encuentro ante el Levski de Sofia como si del Chelsea o el Madrid se tratara. Sólo la victoria garantiza mantenerse vivo en la competición, y en función del resultado de Alemania, afrontar la última jornada con la tranquilidad de que un empate sea suficiente.

El rival es infinitamente inferior, pero hay otros factores que hay que tener en cuenta como el frío, el previsible malísimo estado del terreno de juego, las lesiones ya conocidas de Eto’o y Messi, y la presión añadida de saber que una derrota puede darlo todo al traste.

Dice el refrán que no se debe vender la piel del oso antes de cazarla, pero eso es lo que se ha hecho durante estas últimas semanas. Y un Barça relajado ya sabemos que sufre más de la cuenta, sea con quien sea, incluso con un equipo equiparable a un Segunda División de la Liga Española.

Espero que todo esto sean imaginaciones mías y que el próximo miércoles el Barça resuelva con la solvencia que merece el partido. Única y exclusivamente depende de ellos.


Fotos: www.sport.es

domingo, noviembre 19, 2006

El Barça vence en Mallorca a golpe de bacalao islandés

Tras las victorias de los cuatro equipos que acompañan al Barça en la zona alta (Sevilla, Madrid, Zaragoza y At. Madrid) hoy sólo valía la victoria para seguir comandando la clasificación. Y así ha sido, de un modo más complicado de lo que refleja el resultado final (1 a 4), pero con una nueva demostración de que este equipo camina con paso tímido, pero seguro, hacia una nueva conquista del título liguero.

Además, para ello ha contado con el papel estelar de Eidur Gudjohnsen, justo en la semana que más críticas ha recibido y cuando más veces ha tenido que escuchar que se debía fichar un delantero centro. El islandés ha sentenciado el partido con los dos primeros goles, los que deciden partidos. El primero de ellos tras una magnífica jugada colectiva que ha iniciado Motta, y que tras una pared entre Ronaldinho, Deco y Gudjohnsen, finalmente ha sido éste, tras un excelente regate a Prats, el que ha conseguido adelantar al equipo a poco de llegar al descanso. Y el segundo, tras una magistral asistencia de Iniesta (otra vez de nuevo un partidazo del de Fuentealbilla), encarando al portero y colocando el balón con una sangre fría al más puro estilo Ronaldo. Y para redondear los goleadores, Iniesta ha conseguido el tercer gol con lo que ha rubricado un grandísimo partido, y Ezquerro ha logrado el cuarto demostrando que puede ser un jugador útil en este tramo hasta Navidad.

Rijkaard incluyó la novedad de Oleguer en el lateral derecho, mientras el resto del equipo fue el previsible. El Barça se dedicó la primera media hora a contemporizar, esperando el desgaste del conjunto balear y el momento oportuno para adelantarse. El Mallorca sólo se acercó al área con un balón al área que Valdés le quitó de la misma cabeza a un hipermotivado Maxi López y con un chut lejano de Basinas. El único peligro culé había llegado de la mano de Motta tras un cabezazo a la salida de un córner, pero en la primera jugada hilvanada llegó el gol de Gudjohnsen.

En la segunda parte el Barça aún controló más el partido, mientras el Mallorca ni siquiera rondaba el área de Valdés. Así llegó el segundo gol que significó que el equipo se dedicara a contemporizar con la mente puesta en Sofia. Y como el conjunto balear era incapaz de crear peligro por sí solo, Márquez, que hasta el momento había realizado un partido sensacional, perdió un balón dentro del área que Víctor aprovechó para recortar distancias. Oleguer se quiso sumar a la fiesta que inició el mexicano, y con alguna cesión más que peligrosa a Valdés, más algún control marca de la casa, contribuyó a la sensación temporal de que el partido se podía complicar, hasta que Iniesta finalizó con todas las dudas, que más tarde Ezquerro rubricó.

La victoria de hoy supone seguir firme en esta Liga y recuperar confianza en hombres tan cuestionados como Gudjohnsen y Ezquerro, de cara al primer trascendental partido que es el del próximo miércoles en Sofia donde si no se consigue la victoria se puede decir adiós a la Champions. Así de crudo, pero así de real.

Aparquemos la Liga y ahora sólo a pensar en Champions. No está Eto’o, no está Messi, pero están todos los demás, incluyendo a Gudjohnsen, tan denostado por muchos, pero que hoy ha conseguido dos goles que los hubiera firmado cualquier crack. Él no lo es, es un trabajador del fútbol y como tal rinde. Y hasta que eso no se comprenda se le seguirá criticando, mientras se ovaciona a otros, que cobran como cracks y rinden como mediocres, y que justo cuando tienen que estar no están… como siempre.

Foto: www.marca.com

jueves, noviembre 16, 2006

El Barça no es una ONG

Ayer se hizo público que el Barça lucirá una temporada más el logo de UNICEF en la camiseta del primer equipo de fútbol.

La Junta Directiva de este club ha mostrado de nuevo (y ya no es novedad) que hace de la mentira uno sus principales métodos de actuación. Miente cuando primero dijo que sólo se mostraría el logo de UNICEF en algunos partidos, miente cuando luego el logo se ha convertido en fijo en la camiseta para toda esta temporada y vuelve a mentir cuando dijo que ello era una táctica para darle más valor a la camiseta del club para encontrar un mejor sponsor el año próximo, mientras finalmente seguiremos luciendo otra vez el logo de UNICEF.

Además de mentir, esta Junta ha prostituido el acuerdo al que se llegó en la Asamblea de Compromisarios en el año 2003 cuando se aceptó incluir publicidad en la camiseta del primer equipo. En el espíritu de los socios compromisarios que aceptaron acabar con más de 100 años de inmaculada camiseta blaugrana, estaba el obtener una importante contrapartida económica que principalmente ayudara a superar los problemas financieros que entonces tenía la entidad, y con la que los socios contribuyeron con un incremento de hasta un 40% en las cuotas.

Cuatro años después la realidad es que la camiseta del club luce propaganda, por la cual no sólo no se recibe contraprestación económica, sino que además el club paga 1,8 millones de euros al año. Un sinsentido.

Es muy fácil ser solidario con el dinero de los demás, el de unos socios que religiosamente pagamos cada año la cuota correspondiente y que tenemos que soportar como cada año se suben las mismas por encima de IPC, incluidas las subidas de hasta un 40% del primer año de Laporta. A mi me gustaría un poco menos de solidaridad de cara a la galería y un poco más de solidaridad con los socios.

No puedo comprender como el Barça, un club privado de fútbol, puede renunciar a 18-20 millones de euros anuales bajo el pretexto de la solidaridad. Si queremos ser competitivos con el Chelsea, el Madrid o el Milan debemos dejar de un lado los intereses políticos y no sé si personales de esta Junta Directiva y gestionar este club como lo que es: un club de fútbol, no una ONG. Dejemos la bandera de la solidaridad para las instituciones a las que de verdad le corresponde.

Porque si de verdad queremos ser un club solidario, vendamos la camiseta al mejor postor, y con los 18-20 millones de euros que ingresemos, cedamos la mitad a UNICEF, Cáritas, Médicos sin Fronteras… y quedémonos la otra mitad para, por ejemplo, congelar o bajar las cuotas de socios o ampliar el estadio para que tengan cabida todos los socios que actualmente no tengan abono. Todos las partes saldrán ganando.

Pero no mezclemos y juguemos con la sensibilidad de la palabra solidaridad para en el fondo regalar al limbo cada año 18-20 millones de euros. Se puede ser un club solidario de muchas maneras, pero no creo que éste modo sea el más apropiado, ni el más beneficioso para el Fútbol Club Barcelona. Y sobre todo, no creo que éste sea el objetivo principal de este club.

miércoles, noviembre 15, 2006

Xavi Hernández o la vida sin riesgo


Xavi Hernández llegó a la disciplina del primer equipo del Fútbol Club Barcelona en la temporada 98-99, la segunda de la primera etapa de Louis Van Gaal, en plena decadencia del club y del imperio de Núñez, presagio de lo que se avecinaba en el futuro más próximo. De aquella primera temporada siempre se le recordará el famoso gol de cabeza que consiguió en el José Zorrilla en Valladolid y que supuso salvar la cabeza de Van Gaal y que a la postre supondría el segundo título de Liga y por lo tanto un escalón más hacia el abismo al que se dirigía el club.

Los inicios de Xavi en la primera plantilla no fueron fáciles por dos aspectos principales. Primero por la situación en la que se encontraba el club, con una fractura social provocada por la Directiva y el maleducado del entrenador que había en aquel momento, que supuso que una gran parte de la masa social diera la espalda al club, a pesar de conseguir dos ligas consecutivas. Y segundo, porque la sombra de Pep Guardiola era muy alargada y las comparaciones entre ambos eran continuas.

En los cinco años de travesía por el desierto, Xavi fue la eterna promesa del que todos esperábamos mucho más, ya que poseía unas condiciones técnicas supremas, que junto a Puyol eran los dos símbolos de la cantera y de esperanza para una afición la cual tenía pocas cosas a las que aferrarse. Su juego, desde el medio centro, era desesperadamente horizontal, sin asunción de riesgos, y siempre resguardado en la veteranía de jugadores como Luís Enrique o Cocu quienes aportaban el plus de experiencia que a un jugador de su juventud aún no se le podía exigir.

Con la llegada de Rijkaard, y cuando muchos habíamos comenzado a perder la esperanza de que finalmente se convirtiera en el gran jugador que sus exquisitas condiciones técnicas presagiaban, Xavi encontró su mejor nivel. Para ello, el nuevo técnico holandés ubicó al catalán en una posición más adelantada junto a Edgar Davis, y pudimos ver al Xavi más ofensivo, más valiente y más determinante de toda su etapa como futbolista profesional.

Ese Xavi duró hasta la primera mitad de la segunda temporada de Rijkaard para volver de nuevo a convertirse en el mismo jugador de antaño, pero con el agravante de tener una edad y un estatus en el equipo que ya no le permitía asumir ese rol. Es decir, volvió el jugador que se dedicaba a esconderse en los partidos al más mínimo contratiempo, sin asumir ni un solo riesgo y esperando que otros (en especial Deco y Márquez, como antaño lo eran Cocu y Luís Enrique) hicieran el trabajo sucio y asumieran la responsabilidad hasta que los partidos se resolvieran, para entonces sí, ver el mejor Xavi, pidiendo el balón, asumiendo riesgos, dando grandes asistencias de gol, justo para salir en todos los resúmenes del día después en las grandes jugadas de la jornada.

Con la grave lesión de la temporada pasada que le hizo perderse prácticamente toda la temporada, a Xavi se le encumbró tanto por afición como prensa a los altares de los cracks futbolísticos (muy propio de Can Barça donde siempre echamos de menos a los que no están en vez de apoyar a los que están), hasta que llegó un punto que no sabía si el lesionado era Xavi o una mezcla de jugador entre Maradona, Zidane y Ronaldinho.

Este año nada ha cambiado y Xavi sigue en la misma línea que ha apuntado en la gran parte de su carrera, es decir, escondiéndose en los partidos, no asumiendo riesgos, dejando que los demás den la cara, y sólo apareciendo cuando los partidos ya están resueltos, y por supuesto sin tomar la responsabilidad en los grandes partidos ¿cuántos grandes partidos (Chelsea, Madrid, Valencia,…) recordáis con una actuación destacable de Xavi?

Xavi es técnicamente un grandísimo jugador, posee unas condiciones y una calidad que le deberían hacer ser uno de los mejores jugadores de este equipo, pero su eterna condición a esconderse y a no asumir riesgos hacen de él que tras ocho temporadas en el primer equipo no acabe ser el jugador que apuntaba, y encima ha visto como jugadores como Iniesta le están pasando por delante.

En la vida hay que asumir riesgos. Y si te llamas Xavi, eres catalán, juegas en el Barça y tienes unas condiciones técnicas exquisitas, aún más. Y nosotros tenemos que exigirlo. Por su bien y sobre todo por el del Barça.

Foto: www.sport.es

lunes, noviembre 13, 2006

Fichar o no fichar, ésta es la cuestión

Con las lesiones de Messi (previsión 3 meses) y Aquel (previsión mes y medio), más la ya conocida de Eto’o, el Barça debe afrontar los partidos que restan de año, entre los cuales destacan los dos de Champions ante el Levski y Werder Bremen, y los dos del Mundialito de Clubes, con sólo cuatro delanteros: Ronaldinho, Gudjohnsen, Giuly y Ezquerro.

Ante esta tesitura, el debate sobre si debe fichar un delantero o no cuando se abra el mercado de invierno ha vuelto, y ya han comenzado a especularse nombres como el de Larsson, y porqué no el de Stoichkov, Archibald o Krankl también.

En la pretemporada nos hartamos de repetir que ésta era la mejor plantilla y más compensada que nunca había tenido este club, con dos jugadores por puesto e incluso tres como era, curiosamente, en el puesto de delantero centro, y sin embargo al primer contratiempo serio nos olvidamos de todo aquello y volvemos a desconfiar del potencial de nuestra plantilla.

Aquel estará listo como mínimo después del Mundialito de Clubes, y con toda seguridad después de vacaciones. Messi no volverá a jugar hasta como mínimo mediados de febrero, coincidiendo con los octavos de Champions, mientras Eto’o también debería volver por esas fechas, pero según las nuevas previsiones, no se descarta que a mediados de enero esté ya disponible.

Resumiendo, éstos son los efectivos previstos disponibles:

- Hasta final de año (5 partidos de Liga, 2 últimos partidos de Champions y Mundialito): 4 delanteros (Ronaldinho, Gudjohnsen, Giuly y Ezquerro).
- De final de año a mediados de enero (2 partidos de Liga y octavos de Copa): 5 delanteros (se incorpora Aquel).
- De mediados de enero a mediados de febrero (6 partidos de Liga y cuartos y semifinal de Copa): 6 delanteros (se incorpora Eto’o).
- De mediados de enero en adelante: 7 delanteros (se incorpora Messi).

Por lo tanto, el período más crítico es el que va de ahora hasta final de año, donde sólo se dispondrán de cuatro efectivos, y con la amenaza de sanciones o lesiones lo cual podría hacer la situación más crítica.

Yo soy partidario de sobrellevar esos partidos lo mejor posible, donde una delantera Giuly-Gudjohnsen-Ronaldinho es garantía más que suficiente para sacar adelante los trascendentales partidos que se avecinan, y donde hombres como a Ezquerro no hay que pedirle que sustituyan en el nivel de juego a los lesionados, pero al menos sí que aporte un nivel de juego suficiente para complementar al resto de compañeros en partidos como los de Mallorca, Levante o Sofia y dar descanso a los anteriores para dichos partidos.

Y si la situación se complica con nuevas lesiones o sanciones, aún hay otras opciones como recurrir al filial (que como Teruel, también existe) donde jugadores como Dos Santos u Orlandi pueden participar en ocasiones determinadas, o incluso Iniesta puede jugar de falso extremo como hizo en la primera temporada de Rijkaard. O simplemente se puede cambiar un poco el sistema de juego temporalmente y jugar con dos delanteros, si la situación lo requiriera.

Aún recuerdo el debate de final del año pasado sobre si convenía fichar o no a Thierry Henry. ¿Alguien tiene ahora alguna duda?

Fotos: www.sport.es

“O Rei” ha vuelto

El Barça ha resuelto el dificilísimo partido ante el Zaragoza principalmente porque “O Rei” Ronaldinho hoy ha mostrado de nuevo sus condiciones de porqué es considerado el mejor jugador del mundo. Sin estar a su mejor nivel físico, hoy hemos vuelto a ver a un Gaúcho encarando al contrario, asistiendo a compañeros, con cambios de juego prodigiosos y dando la cara en todo momento. Pero además, Ronaldinho ha aparecido cuando el equipo más le necesitaba, con un nuevo gol de cabeza en la primera mitad, que igualaba el conseguido por Gabi Milito y que traía la tranquilidad al estadio, pero sobre todo ha aparecido a falta de diez minutos consiguiendo un magistral gol de falta, sólo al alcance de los dioses, y que ha finiquitado el partido hasta que otra genial falta en el descuento ha finalizado también en gol por un compañero, tras golpear en el larguero.

Rijkaard alineó el conjunto más titular de los posibles y el Barça dominó los primeros quince minutos de partido, bien asentado en el campo y sin pasar ningún apuro defensivo, aún sin gozar de claras ocasiones. Pero el Zaragoza, en su primera aproximación al área de Valdés consiguió marcar a la salida de un córner, tras un garrafal error de Márquez en el marcaje, pero sobre todo del guardameta de L’Hospitalet que sigue siendo una madre en cualquier balón aéreo que ronde el área pequeña.

Con este gol el Barça estuvo cinco minutos noqueado donde el conjunto maño dispuso de un par de llegadas con peligro. Tras sacudirse esa presión, el Barça volvió a recuperar el control del partido, pero sin la intensidad ni clarividencia del inicio de partido, hasta que Ronaldinho consiguió la igualada. De ahí hasta el descanso no sucedió nada más relevante, salvo las lesiones de Messi y Edmílson.

La segunda parte comenzó sin ritmo, con el juego trabado, y sin ocasiones ni por un bando ni por otro. Habían pasado prácticamente treinta minutos de la segunda parte sin que sucediera nada destacable, donde el empate parecía predestinado a ser el resultado final, hasta que sucedió un hecho que cambió el signo del partido. Motta (quien tiene el récord de ser expulsado de un partido por dos faltas de las cuales no cometió ninguna en un Dépor-Barça de hace tres años) es expulsado por presunta agresión a Diego Milito. Se arma un revuelo y una tangana, los jugadores que parecían dormidos reaccionan, el público que parecía ausente se calienta, y para colmo en la siguiente jugada Gabi Milito es expulsado por derribar a un jugador en una ocasión manifiesta de gol.

El escenario cambia totalmente, y en dos minutos se pasa de un partido apático a uno frenético, con una afición entregada, unos jugadores revolucionados y un rival asustado. Y en ese nuevo escenario apareció el rey de todas las fiestas, Ronaldinho, para sentenciar el partido.

El Barça recupera el liderato, tras el empate del Sevilla en Santander, lo cual es importante, pero lo es más el modo como lo ha conseguido ya que para ello ha tenido que sufrir ante un gran equipo como el Zaragoza, no ha perdido la compostura en todo el partido (excepto los cinco minutos que han seguido al gol maño) y ha tenido la fe necesaria para llevarse la victoria. En un partido donde sus rivales confiaban en que el conjunto culé podía dejarse algún punto, el líder y campeón de Liga ha dado un golpe de autoridad ante todos sus rivales, los cuales empiezan esta próxima jornada a enfrentarse entre sí, lo cual supondrá que se irán quedando puntos por el camino, mientras el Barça afrontará un calendario mucho más asequible, lo cual puede suponer conseguir un colchón de puntos que permitan afrontar con la tranquilidad necesaria los próximos meses sin Eto’o ni Messi.

No obstante, el partido deja dos noticias negativas. Por un lado Messi se ha lesionado por tres meses, aunque tratándose de él seguramente sean cuatro o cinco, con lo cual los efectivos en la delantera quedan muy menguados. Y por otro lado, marcó Aquel, un gol inservible e intrascendente, como todos los realizados por él hasta la fecha, pero que eso sí, cuesta 6.000 euros, faltaría más.


Fotos: www.marca.com

jueves, noviembre 09, 2006

El conjuro de Getafe

Tras el espejismo de las victorias ante el Steaua y en especial ante el Barcelona, las cuales se produjeron tras la ridícula derrota de Getafe, el Real Madrid, apoyado como siempre por su Brunete en pleno, comenzó a vender la idea del “Conjuro de Getafe”, la cual esgrimía que tras la derrota todos se conjuraron que iban a dar la vuelta a la situación del equipo en aquel momento.

Tan sólo dos semanas después, el Madrid sigue siendo el mismo equipo que perdió en Getafe, o en Lyon, o ante el Betis en el Carranza, o el año pasado en casa ante el Barça, o hace dos también en Getafe, o hace tres en la final de Copa ante el Zaragoza. Es decir, el mismo equipo desestructurado, descompensado, repleto de jugadores en la fase final de su carrera, con rotación periódica en el banquillo, sin esencia, sin filosofía, en definitiva, un equipo que no parece un equipo.

Un equipo que es la consecuencia del club en el que se encuentra ubicado, donde quienes lo dirigen siguen en estado de interinidad, donde la expresión medio plazo (y no digamos ya largo plazo) carece de sentido, donde la organización, la coherencia y el sentido común son conceptos desconocidos. En definitiva, donde la improvisación es el pan de cada día.

Unos días es un conjuro, otros resucitar al espíritu de un jugador fallecido, otros apelan a confabulaciones federativas, y así sucesivamente, pero ningún día toca realizar autocrítica en este club, apoyados por una prensa servicial y sumisa, cuyos máximos exponentes son periodistas de muy dudosa reputación como Roncero, Guasch o Roberto Gómez, y donde los que hasta hace unos días parecían periodistas serios (Alfredo Relaño, por ejemplo) también han caído en ese modelo de periodismo.

Y mientras, el club agoniza y se aferra cada día al mínimo atisbo de esperanza. En cuatro meses de competición las figuras del madridismo van rotando cada dos partidos. Empezó siendo el renacido Cassano en la pretemporada, después era el muro Cannavaro, Diarra era el nuevo Makelele hasta que jugó dos partidos seguidos, Van Nistelrooy con su hattrick en el estadio del Levante ya era el nuevo sustituto de Ronaldo, Raúl tras sus tres partidos medio decentes en los últimos cinco años, justo cuando quedó fuera de la selección, volvía a ser el símbolo del madridismo, Robinho ha sido hasta hace una semana la nueva esperanza y Ronaldo parece ahora el penúltimo clavo ardiendo al que agarrarse.

Y como en el presente hay poco ya a lo que aferrarse, ya empiezan a sonar Marcelo, Gago y más jugadores sudamericanos que suavicen la travesía por el desierto un año más, igual que en el Barça hace unos años Riquelme, Saviola, Geovanni, Rochemback y compañía eran los que nos infundían esperanza mientras las temporadas pasaban y pasaban sin nada más emocionante que clasificarse para la Champions como cuartos clasificados con una chilena en el último minuto.

Yo más que de conjuros hablaría de “maljuros”. El “maljuro” de los dirigentes madridistas, llámense Florentino Pérez (el primer y principal culpable de la actualidad madridista), Fernando Martín, Ramón Calderón, Villar Mir o Fernández Tapias. Apoyados por una prensa cada vez más sumisa, más forofa, más amarilla y más perjudicial para el club. Y por último soportado por una afición que sigue alienada mientras el club sigue sin norte y a la deriva, como si el pasado del club fuera garantía suficiente para volver a ser un club grande.

Foto Calderón: www.yahoo.es
Foto Ronaldo: www.marca.com

miércoles, noviembre 08, 2006

Barça-Badalona, maldita la hora

Por primera vez en muchos años he dejado de asistir voluntariamente a un partido del Barça. El motivo no es otro que el horario definido (22 horas) para un partido de la intrascendencia (a priori) de éste y ante un rival de Segunda División B.

El partido de hoy era una oportunidad ideal para acercar el Barça a los aficionados culés que normalmente no pueden asistir, empezando por los socios culés sin abono (para los que la entrada de hoy debería haber sido gratuita), continuando con los aficionados culés no socios (con precios más populares, ya que la entrada más barata de hoy es de 18 euros) y sobre todo finalizando con los niños.

La directiva de Calderón, a la que he criticado muchas veces, le ha dado una lección en este sentido a Laporta y su Junta. El Real Madrid, para su partido de mañana ante el Écija, ha colocado las entradas a precios populares, entre 3 y 12 euros, y a una hora más prudente, las 21 horas. El resultado ha sido que mañana el Santiago Bernabéu estará con todo el aforo completo para enfrentarse a un rival como el Écija.

No sé quien tiene la responsabilidad directa en la Junta Directiva con todo lo relacionado con entradas y abonos, pero una vez detrás de otra demuestra o una incompetencia supina o una gestión mafiosa magistral. El partido de hoy era ideal para disputarse entre las 20 y 21 horas, donde el campo debería estar lleno de padres con niños, de aficionados no habituales, de turistas, de los socios fieles y de muchos aficionados del Badalona. Pero esa mala gestión, donde sólo parece importar el aficionado de televisión y no el que fielmente acude al estadio cada partido, hace que imperen siempre intereses televisivos, y que llenar el estadio nunca sea prioritario para esta Junta, sea el rival el Badalona o el Chelsea.

Porque los horarios del Camp Nou son un contratiempo más que un beneficio para los asiduos del estadio. Hoy es a las 22 horas, el próximo domingo a las 21 horas, los sábados, como mínimo son las 20 horas, cuando no las 22, y los domingos las 19 horas es el horario mínimo, donde hace ya años que no se disputa un partido a las 17 horas. La consecuencia es por un lado que los aficionados que no viven en Barcelona o área metropolitana acostumbran a llegar a casa pasada la medianoche para, excepto los sábados, tener que madrugar al día siguiente. Y por otro lado, esto también provoca alejar al público infantil del Camp Nou, el público que hay que fidelizar para el futuro.

Ya sé que el futuro (o presente) está en el fútbol televisado, que el crecimiento del club se encuentra más allá de Catalunya, y que la televisión muchas veces manda sobre los intereses de los clubes, pero eso no quita de que la Junta Directiva de Laporta debe mostrar más respeto para los socios, tanto los que acudimos cada semana como los que no tienen la suerte de tener un abono, y los aficionados no socios, a los que no se les tiene en cuenta ni en partidos como el de hoy.

Laporta y Junta Directiva: “que n’aprenguin”.

martes, noviembre 07, 2006

Sevilla, una promesa que aún no es realidad

En estos días, tras la consecución del liderato de la Liga, el Sevilla se ha convertido en el equipo de moda del fútbol español, fruto del fútbol realizado, del liderato ya comentado, y sobre todo de ser el único equipo español capaz de haberle plantado cara al Barça en lo que llevamos de temporada, con el triunfo en la Supercopa y el arrebato del liderato liguero.

Más allá de que los elogios al Sevilla se han podido sobredimensionar porque es el Barça el “otro” (si fuera el Madrid el tratamiento sería totalmente diferente, como siempre), hay que reconocerle al equipo andaluz su inicio de campeonato, desplegando un gran fútbol, habiendo formado un equipo consistente, rocoso, difícil de doblegar y sobre todo con las limitaciones que supone tener un presupuesto reducido, pero que la excelente gestión de Monchi maximiza el mismo.

Ello ha significado que muchos le empiecen a considerar serio candidato al título (incluido Ronaldinho o Rijkaard en el día de hoy), con lo cual yo difiero… por el momento. El Sevilla está realizando un gran inicio principalmente por dos motivos: primero por la preparación específica para la final de la Supercopa en Mónaco que les ha hecho empezar la temporada a tope. Habrá que ver si en enero mantendrán ese mismo nivel. Y segundo porque el calendario les ha sido muy favorable para poder encaramarse en la primera posición. También habrá que ver su rendimiento cuando lleguen los próximos partidos ante rivales de entidad, para ver si se confirma la tendencia actual, ya que con los dos únicos rivales de cierta entidad que se ha enfrentado ha salido derrotado (At. Madrid y Barcelona).

He realizado un análisis comparativo del calendario disputado hasta el momento, entre los cuatro equipos en teoría aspirantes al título (Sevilla, Barça, Real Madrid y Valencia), ya que se han instaurado en el entorno falsas creencias como que el Barça ha jugado con equipos de poca entidad y por eso está en la zona alta, a pesar de jugar tan mal, y que curiosamente nadie se ha planteado qué calendario ha tenido el Sevilla. El análisis arroja aspectos significativos.


El Barça ha sido el equipo que se ha enfrentado con más rivales de zona europea (3), en comparación con el resto (2). El Barça y el Madrid han jugado con más equipos de la mitad superior de la tabla (4) que Sevilla y Valencia (3), o lo que es lo mismo, el Sevilla y el Valencia han disputado más partidos con los equipos de la zona baja. Y en los enfrentamientos directos entre ellos, el Barça ha jugado ya con todos, y el resto sólo contra el equipo culé, lo cual significa que cuando deban jugar entre ellos se irán quedando puntos por el camino. O lo que es lo mismo, el Sevilla sólo ha jugado con uno de los cuatro equipos y salió derrotado. Habrá que ver si es capaz de vencer a Madrid y Valencia para demostrar que de verdad es aspirante al título.

En cuanto a puntos, el Sevilla ha hecho pleno de puntos con los equipos de parte baja de la tabla (ese es su principal éxito), pero en cambio sólo ha sido capaz de conseguir un 33% de los puntos con los equipos de la parte superior. Este es el gran aspecto que me plantea muchas dudas sobre el Sevilla, y de cómo resuelva estos partidos dependerá su éxito o fracaso en esta Liga. El Barça también ha hecho pleno con los equipos de la parte baja, ha conseguido mejor porcentaje de puntos con los equipos de la zona media, pero en cambio no ha superado al Sevilla en los enfrentamientos con los equipos de la zona europea. De aquí vienen los comentarios de muchos de que con los equipos grandes (Madrid, Valencia) el Barça no ha sido capaz de vencer. El Madrid se deja puntos con los equipos de la parte baja, pero mucho más el Valencia que lo compensa con su mayor eficiencia con los de la parte alta.

En definitiva, el Sevilla ha demostrado mucho mérito en lo realizado hasta el momento, pero serán los próximos partidos, hasta el final de la primera vuelta, los que determinarán si de verdad es serio candidato o no al título. Mi opinión es que cuando lleguemos al final de la primera vuelta el Sevilla habrá bajado hasta la tercera o cuarta posición, por donde se moverá hasta final de temporada.

Pero si no, siempre tendremos a la Brunete babeando con su liderato, siempre que éste sea en detrimento del Barça, porque si es el Madrid el inmediato perseguidor entonces el tratamiento será muy diferente, y los elogios al conjunto andaluz disminuirán, evidentemente.

Foto Sevilla: www.marca.com

lunes, noviembre 06, 2006

La otra cara del fútbol

En un curso sobre dirección de personal para mandos intermedios que realicé hace ya un tiempo, de aquellos de estar unos días encerrado en un aula divagando sobre la materia, siempre me quedó el recuerdo de una historia que nos contó el profesor sobre un famoso gurú del mundo empresarial.

Este famoso gurú (desconozco el nombre, así como pido disculpas por adelantado por todas las imprecisiones sobre la historia que voy a explicar que pueda cometer) estaba realizando un seminario con unos altos ejecutivos agresivos, hiper estresados y mega ocupados con sus empresas. Sacó un vaso de cristal, lo llenó de piedras hasta el borde del mismo y les preguntó a todos si pensaban si cabía algo más en el vaso, a lo cual todos los ejecutivos respondieron que no, que era imposible (lo cual parecía evidente a primera vista). El gurú sacó gravilla y la introdujo en el vaso, deslizándose la misma por los huecos que había entre piedra y piedra. El gurú repitió la misma pregunta sobre si cabía algo más en el vaso a los cuales los ejecutivos dudaron sobre la respuesta, vista la primera experiencia, se cercioraron de que en el vaso parecía que ya no era posible que cupiese nada más y respondieron que no. El gurú sacó arena fina del desierto y la vertió por los entresijos del vaso hasta que ésta ocupó todos los pocos espacios que quedaban entre la gravilla y las piedras. Los ejecutivos se quedaron asombrados de ver como el gurú se estaba burlando de ellos. El gurú volvió de nuevo a preguntar, y ahora sí, los ejecutivos, hartos de las burlas del gurú cogieron el vaso, lo analizaron detenidamente y se cercioraron de que ya era materialmente posible que cupiese nada más. La respuesta era firme: no cabía nada más en el vaso. El gurú sacó entonces un recipiente de agua y empezó a verterlo por el vaso hasta que ésta rebosó del mismo.

El gurú sonriente por su victoria ante los ejecutivos, les explicó que las primeras piedras introducidas representan los principios que debe tener cualquier persona: amor, familia, estabilidad emocional, amistad, sinceridad, equilibrio, razonamiento…, y que si una persona tiene afianzados estos principios, cabe todo lo demás en la vida de una persona, donde la gravilla, la arena fina y el agua representa el trabajo, la ambición, el éxito… En definitiva, es muy importante dedicar tiempo al trabajo, a la formación, a perfeccionar nuestras habilidades, a triunfar… pero si no le dedicamos el tiempo suficiente a la familia, a las amistades, a nosotros mismos como personas, nuestra vida profesional se resiente.

Este fin de semana hemos asistido a dos tristes noticias en el entorno barcelonista, la muerte del padre de Carles Puyol y el suicidio del ex jugador Sergi López (hermano de Gerard). Mientras en el de La Pobla parece que las piedras están muy bien asentadas, en el caso de Sergi, éste se une a otros tan trágicos del mundo del deporte como los suicidios de Marco Pantani, Chaba Jiménez o Jesús Rollán, o al intento del mismo por parte de otro ex barcelonista como Julio Alberto, que afortunadamente se quedó en un intento.

Todo ello nos demuestra que los jugadores por encima de todo son personas, y que aunque nosotros sólo veamos la gravilla, la arena fina y el agua, detrás de ello hay los unos que tienen unas piedras muy bien asentadas y estructuradas y otros que es todo lo contrario, o simplemente carecen de ellas. Y ello nos debería hacer reflexionar a todos sobre la frivolidad con la que muchas veces tratamos cuando un jugador pasa por repentinas y sorprendentes bajas formas, o desapariciones fulgurantes del mundo futbolístico (Óscar García, Soldevilla, Lardín…).

Idolatramos tanto a los jugadores que nos olvidamos muchas veces de su aspecto humano, tanto en positivo como en negativo, y muchas veces creemos que sólo por el dinero que ganan deberían ser más felices que nosotros, y por supuesto rendir siempre al cien por cien, obviando todos los problemas personales existentes detrás de cada uno de ellos. Pero estas tristes experiencias nos demuestran que la vida es algo más que dinero y fama, y que ello no es sinónimo de felicidad.

La tragedia de la familia López, por desgracia, es un ejemplo de ello, y esperemos que el último.

Foto: www.elmundodeportivo.es

domingo, noviembre 05, 2006

Recuperando los orígenes

Los dos últimos partidos no han sido fructíferos en resultado (empates ante Chelsea y Dépor) y además han dejado un sabor agridulce ya que en ambos el Barça iba venciendo y dominando el encuentro para finalmente recibir un último gol mortífero, en especial el de Drogba el pasado martes.

Sin embargo, más allá del resultadismo, el Barça ha empezado a recuperar ciertos aspectos claves que le han caracterizado en las últimas temporadas. Uno de ellos es la capacidad de adoptar dos trajes, en función de cómo se desarrolle el partido. Ante el Chelsea, y tras el tanto de Gudjohnsen, el Barça durmió el partido sin que prácticamente sucediera nada hasta el final del partido, excepto el fatídico gol en el descuento.

Ante el Dépor, el Barça controló la primera parte esperando su oportunidad, como acostumbraba a hacer el año pasado en las visitas a campos difíciles (recordad la visita a Zaragoza con victoria final por 0 a 2) y ésta llegó con el gol de penalti. En la segunda parte el Barça consiguió dormir el partido sin grandes sufrimientos, pero ese fatídico penalti fue suficiente para dar al traste con la victoria ya que el Barça no supo remontar.

Porque éste es el otro aspecto clave que el Barça aún no ha recuperado, y donde la sombra de Eto’o se hace cada vez más alargada. Un Barça pletórico se hubiese sobrepuesto al gol gallego y se hubiera acabado llevando el partido. No obstante, sin estar en ese punto pletórico, el equipo empezó a dar señales de que tiene capacidad para poder remontar partidos (aspecto que no apareció ni en Stamford Bridge ni en el Bernabéu), con un Ronaldinho que desde la media punta, y sin necesidad de encarar en estático, sino en carrera, fue el jugador más peligroso en ese cuarto de hora final, con claras ocasiones de Messi y Giuly. Es en estos momentos cuando la ausencia del camerunés aparece con más fuerza ya que él era el especialista de marcar siempre el gol que deshacía estas situaciones de igualdad.

A diferencia de Londres y Madrid, en estos dos últimos partidos el Barça ha aguantado siempre el tipo defensivo, aún conociendo todos que el aspecto físico es uno de los aspectos temporalmente débiles de este equipo, no sé si por la gira, por el Mundial o por simple desidia en la preparación física. Pero que el Barça haya recuperado de nuevo la consistencia como equipo es buena señal a la espera de que vayamos recuperando la mejor forma de los jugadores que deben marcar la diferencia, donde Ronaldinho, a diferencia de hace un mes, es consciente de su momento y dosifica sus apariciones (asistencia de gol a Gudjohnsen el martes, penalti marcado y quince últimos minutos de ayer), donde Deco aguanta una hora a pleno rendimiento y hay que esperar un poco más para que pueda completar un partido completo, aunque no obstante nunca se esconde aún no estando en perfecta forma física.

Además, Rijkaard ha dejado atrás las rotaciones, lo cual está siendo beneficioso para ir recuperando las esencias del equipo, donde en los últimos partidos han aminorado las dudas sobre los centrales, donde Edmílson se va consolidando en el medio centro y donde la aparición de Iniesta ayer llega como una bocanada de aire fresco en un equipo donde la circulación del balón ha perdido en velocidad. Quizás los laterales y el delantero centro sean ahora los puestos que falten por consolidarse, donde los próximos partidos servirán para ello.

Lástima que los resultados de estos dos últimos partidos no hayan acompañado, como sí lo hicieron en algunos partidos de inicio de temporada donde quizá por méritos no debían haberlo hecho. Pero poco a poco este equipo va recuperándose de los problemas de inicio de temporada, o simplemente es que entramos en el mes de noviembre, donde históricamente el conjunto de Rijkaard ha empezado a conseguir su nivel cada temporada. Como ya dije ayer, los próximos 30 días determinarán si esto es así o no.

Foto: www.sport.es

Un escaso empate que no ayuda a despejar dudas

El Barça se ha dejado dos puntos en Riazor en un partido que tenía dominado, tanto en el marcador como en el terreno de juego, pero que gracias a una jugada propiciada por un más que discutible penalti, el Dépor consiguió empatar.

Rijkaard dispuso un once con las novedades de Thuram por el ausente Puyol, Iniesta (el mejor del partido) por Xavi, Aquel por Gudjohnsen, Edmílson como medio centro y los laterales Zambrotta y Gio, que sorprendentemente han repetido presencia, así como también han repetido mediocre rendimiento.

Saltó el Barça al césped condicionado psicológicamente por la ya conocida trágica muerte del padre del capitán Puyol, a la que se unió en el día de hoy la de Sergi López (jugador del Barça de finales de los 80 y hermano del ex jugador Gerard, ahora en el Mónaco). Sorprendentemente no se guardó un minuto de silencio, según la versión oficial, porque no es norma en Riazor.

La primera parte transcurrió sin que apenas sucediera nada, como si el equipo aún estuviera acompañando en el sentimiento al capitán Puyol que no disputando un partido de fútbol. Sin embargo, en esa apatía de los primeros cuarenta y cinco minutos, y cuando sólo quedaban tres para el final, Aquel fue claramente derribado dentro del área. Ronaldinho ejecutó el penalti y el Barça se fue con el 0 a 1 al descanso, a pesar de que Deco mandó un balón al palo en lo que pudo ser la sentencia del partido.

El segundo tiempo fue totalmente diferente al primero, ya que el Dépor avanzó las líneas, pero aún así sólo era capaz de crear peligro a balón parado. Iniesta, que tras el partido de hoy uno se pregunta como no es titular indiscutible en este equipo, realizó una magistral jugada que a punto estuvo de acabar en gol. Mientras el partido transcurría en un tránsito sin sufrimiento hacia la victoria, el árbitro decidió sumarse a la fiesta señalando un dudosísimo penalti.

Nos hemos acostumbrado ya a que desde la Brunete se machaque considerablemente con la idea de que los árbitros benefician al Barça, y que dicha teoría se haya instalado en la mente de todos como una verdad irrefutable. Esto, además de no ser cierto, está provocando que el colectivo arbitral cada vez esté más mediatizado cuando arbitra al Barça. Si a eso se le une un árbitro malo (y van dos en los dos últimos partidos), sin personalidad e influenciable como el de hoy, el resultado es que a la primera oportunidad que ha tenido de subsanar lo que su subconsciente consideraba un error (el penalti de la primera parte), no lo ha dudado un instante. A ello le ha añadido dos leyes de la ventaja mal concedidas escandalosamente, en especial una donde el Barça atacaba en los últimos minutos y ha cortado la jugada para enseñar una tarjeta amarilla a Verdún. Igual que dije en mi post del pasado miércoles sobre el árbitro italiano Farina, no es ninguna actuación malintencionada ni en contra del Barça, sino que simplemente es muy malo. Pero basta ya de aceptar que desde la Brunete se machaque continuamente con la tontería del Villarato, lo cual sólo hace que condicionar al colectivo arbitral, y cuando se une con un árbitro tan malo como el de hoy, el resultado final es el que hemos visto.

Los últimos veinte minutos han sido de ida y vuelta, donde Estoyanoff ha dejado en evidencia a Gio (¿por qué no juega Sylvinho?), donde Thuram ha tenido que ser substituido para evitar su expulsión tras los continuos mareos de Riki, donde Ronaldinho se ha cargado el equipo a la espalda y de sus botas han salido algunas asistencias como la que Messi (muy flojo en el día de hoy) ha desperdiciado. En definitiva, veinte minutos donde el gol podría haber caído de cualquier lado.

El Barça ha conseguido extraer un punto de donde nadie antes en esta Liga ha sido capaz de sacar ninguno, pero al igual que el pasado martes, tal como ha ido el partido vuelve a dejar mal sabor de boca. El Barça ha debido volver con los tres puntos, igual que el martes pasado, pero sin embargo se vuelve con uno. No ha sido cuestión de intensidad, ni de actitud. Quizás sea una cuestión física, quizás sea que falta algún jugador clave, quizás sea que siguen sin jugar todos los mejores (hoy faltaban Sylvinho y quizás Belletti), o quizás es que este año simplemente no es el nuestro. Los próximos treinta días, hasta el partido contra el Werder, se definirá si estamos a las puertas de otro año glorioso o simplemente este año será otro año más.

Yo sigo apostando por lo primero, pero la verdad es que cada vez tengo menos argumentos para ello.

viernes, noviembre 03, 2006

Barça-Chelsa: Reflexiones desde la calma

Estos dos días he estado por motivos laborales en Holanda, a mi pesar, totalmente desconectado de la actualidad blaugrana y de todo el post partido ante el Chelsea y los debates correspondientes tanto en los medios tradicionales como en la blogsfera. Ni siquiera he leído aún los comentarios que habéis realizado en mi último post, así que mi análisis post-partido llega tarde, pero al menos va a estar menos condicionado que nunca.

Durante estos dos días el partido ante el Chelsea ha dado vueltas en mi cabeza una y otra vez, en especial la última jugada del gol del Chelsea donde no consigo comprender como un jugador con la experiencia de Zambrotta no es capaz de realizar una simple falta en el centro del campo cuando pierde el balón, la clave de que esa jugada acabara en gol.

Pero dejando ese matiz aparte, y analizando el partido en su globalidad el resultado me pareció justo. Por ocasiones, por la alternancia en el dominio del juego, por poderío, por aciertos, por errores, fue un partido muy igualado. El Barça pudo ganar como también lo pudo hacer el Chelsea. Cuando se enfrentan dos grandes equipos son los pequeños detalles los que hacen decantar la balanza a un lado o a otro, y el pequeño detalle de Zambrotta (y no quiero criminalizar en él, sino destacar que a este Barça le falta aún dominar estos pequeños detalles que antes sí lo hacía) fue uno de los que hizo variar el signo del partido.

Y mi indignación con Mourinho no ha hecho más sino que acrecentarse en estos dos días. No por como celebró el gol ya que cada uno es libre de hacerlo como desee sin faltar el respeto (y creo que formalmente no lo hizo en esa celebración aunque podamos pensar que el fondo de la misma era hacerlo), sino por el desplante a la prensa catalana, y sobre todo por su mentalidad del “todo vale” para conseguir la victoria. Para mí, no “todo vale”. Se puede (y se tiene) que respetar que se opte por tácticas defensivas para conseguir el objetivo, pero no se debe permitir la utilización de tanto juego subterráneo para ello. Porque eso se transmite al resto de la organización, como la parte de la afición que se dedicó a lanzar objetos a la afición culé durante todo el partido. Con individuos como éste hay que decir basta, porque las consecuencias de su comportamiento pueden ser incontrolables.

Y por último, en estos dos días también he analizado mil y una veces el calendario y las posibilidades de clasificación. Tal como dije previamente al partido, el resultado era prácticamente indiferente para la clasificación para octavos, ya que ésta pasaba inevitablemente por el partido ante el Werder Bremen. Si atenemos a las matemáticas y vemos el grupo en una perspectiva global, para obtener la clasificación sólo es necesario ganar los dos partidos ante la cenicienta del grupo (Levski Sofia), ganar en casa ante el outsider (Werder Bremen) y empatar en su campo. Poca exigencia para pasar a la siguiente ronda. La única salvedad es que el 50% del trabajo aún está por hacer, y si el Chelsea ayudara (aunque me jugaría dinero que perderá en Alemania) ganando al Werder, sólo haría falta realizar el 25 % del mismo.

En fin, ahora se debe aparcar la Champions hasta el día 22 de noviembre. Hasta ese momento hay tres partidos de Liga (Depor y Mallorca fuera y Zaragoza en casa) que ahora son vitales para tomar ventaja y poder centrar esfuerzos en las dos finales europeas.

miércoles, noviembre 01, 2006

Gran imagen, mediocre resultado

Si el chut de Drogba en el minuto 93 se hubiera ido fuera en vez de acabar en el fondo de la portería de un espléndido Valdés, el análisis que en este momento estaríamos haciendo del partido sería muy diferente del que seguramente se está realizando en todos los medios. Pero el fútbol es así, donde a veces pequeños detalles pueden dictaminar diferente análisis de una misma realidad.

El Barça-Chelsea de hoy ha sido un verdadero partido de Champions, entre los dos mejores equipos de Europa, jugado a un ritmo frenético sólo al alcance de ambos, con sucesión de ocasiones para ambos, con alternancia en el dominio del partido, donde el Barça ha comenzado dominador, donde el Chelsea ha tomado el mando conforme avanzaba la primera parte para acabar la misma en igualdad, con un inicio de segunda parte dominado por el Chelsea, con gol incluido de Lampard, hasta un Barça que se ha adueñado de nuevo gracias al gol de Gudjohnsen hasta el punto de adormecer el partido donde parecía no pasar nada, hasta el gol final inglés. Un partido que bien podía haber ganado tanto uno como otro, o bien acabar en empate como así ha sido.

El Barça ha demostrado que vuelve a estar de nuevo al nivel de los grandes, que es capaz de jugar de tú a tú a cualquier gran equipo, de dominarle, de saber sufrir cuando es dominado, de adoptar la actitud necesaria en todo momento, en definitiva, de volver a ser un equipo grande sobre el campo.

No obstante, a pesar del gran partido realizado, han seguido habiendo detalles ya conocidos que se han vuelto a repetir, como la falta de concentración al inicio de la segunda parte que ha propiciado el primer gol, la ausencia casi eterna de Xavi en todo el partido dejando solo en la tarea de construcción a Deco y la debilidad de los dos laterales de hoy. Y en un partido de estas características, pequeños detalles son los que delimitan la frontera entre ganar o no.

Como ya dije ayer, matemáticamente este empate no cambia nada para la clasificación, ya que seguimos dependiendo de nosotros mismos para obtener el pase a octavos. Para ello hay que vencer en Sofia en la próxima jornada y hacer lo propio con el Werder Bremen en la última jornada en el Camp Nou. El enfrentamiento de la próxima jornada entre alemanes e ingleses simplemente delimitará si el empate ante el Werder también es válido para obtener la clasificación.

Del Chelsea no voy a descubrir nada que ya no sepamos, pero es muy triste como un equipo con esa calidad individual que atesora, base su juego en dedicarse a repartir una patada detrás de otra con la aquiescencia de un árbitro, el más pésimo que recuerdo en los últimos años, que además de permitir todo eso (lo cual siempre queda a criterio subjetivo suyo y por lo tanto lo voy a respetar como siempre hago con todos los árbitros) ha cometido errores técnicos, incomprensibles en un árbitro internacional y que hacen dudar de la competencia de dicho individuo. Y me refiero a no expulsar a un jugador tras enseñarle dos amarillas y a añadir seis minutos de descuento y señalar el final del partido con antelación a dicho tiempo. Esto simplemente me parece inconcebible, y no se trata de ninguna conspiración ni arbitraje malintencionado voluntariamente contra el Barça, sino que simplemente este árbitro es muy malo, con una categoría impropia del nivel que se merece la Champions, y que estos errores tan considerables simplemente obedecen a que le ha superado la presión porque no tiene nivel para estos partidos. Me aburro a escuchar críticas al arbitraje español y cuando salimos a Europa comprobamos que éste tiene un nivel muy superior a la media.

Y por último, cuando un entrenador muestra como ideales la mala educación, la soberbia y la irrespetuosidad, y es jaleado por la dirección del club para seguir en esa línea, dichos valores se transmiten al resto de la organización. A una afición que se ha dedicado todo el partido a lanzar toda clase de objetos, incluidas monedas, a los aficionados culés que estaban debajo de su zona, donde la red que había no era suficiente para evitar dicho lanzamiento (la próxima vez habrá que ponerles una jaula y entre todos les lanzaremos cacahuetes a ellos). A un jefe de prensa que sólo permite a la prensa inglesa realizar preguntas al entrenador portugués. Y a unos jugadores que han mostrado una dureza fuera de lo normal y una mala educación en muchos momentos del partido, más propio de un equipo de barriada que no de un equipo profesional.

Mañana será un día más reflexivo, con la mente más fría, pero lo que no cambiará mañana será la confianza que le sigo teniendo a este equipo, y más tras ver el excelente partido que hoy han disputado.

Con cosas que corregir, por supuesto. Con errores, por supuesto. Pero de nuevo he visto muchos detalles y hechuras de equipo que aspira de nuevo a renovar la Champions. Aunque para ello hay que resolver la clasificación a octavos.

Y para ello tocará sufrir, pero que sería de los culés si no tuviéramos que sufrir…

Fotos: www.marca.com