lunes, octubre 30, 2006

¿Quién será el delantero centro?

Exceptuando los laterales, la gran duda para el partido de mañana ante el Chelsea será ver quién será el delantero centro titular. Tres parecen las opciones (por orden de probabilidad): Gudjohnsen, Messi y Aquel.

La opción más probable inicialmente es la de Eidur Gudjohnsen. Con la presencia del islandés Rijkaard buscaría que éste se fajara durante la primera parte con Terry y Carvalho donde las líneas estarán más conjuntas, para dar la alternativa en la segunda parte a otro jugador más habilidoso una vez se comenzaran a abrir los huecos. Es la teoría de Martí Perarnau de dos partidos dentro de un partido. Además supondría mantener la confianza en un jugador hasta el momento muy maltratado por la afición barcelonista. Por el contrario, precisamente este divorcio con la afición supondría que si en las primeras jugadas no estuviera acertado los silbidos sobre el rubio jugador podrían aparecer, lo cual no es beneficioso en un partido de estas características.

La siguiente opción es la de situar a Messi como falso delantero centro. De entrada ello supondría que Giuly jugaría de inicio, lo cual se merece tras su gran actuación del sábado pasado. Su movilidad y capacidad de desborde podría ser desequilibrante ante los dos grandes centrales, pero a la vez no especialmente rápidos, del conjunto inglés. Además, el no disponer de una marca fija podría suponer más un hándicap que un beneficio para Terry y Carvalho. Además, el intercambio de posiciones entre Messi y Ronaldinho supondría poder disponer del brasileño en una posición más centrada, donde no debería jugarse tantos uno contra uno, donde ahora no es superior, pero en cambio potenciaría su juego de asistencia de gol, donde ahí no le es necesario mejorar su forma física especialmente para poder hacerlo.

Y la última opción es la de Aquel. El argentino, idolatrado y venerado por la afición, supondría un valor añadido para la misma quien encontraría un motivo extra para animar, además de que le perdonaría todos los errores que actualmente no se le perdonan al islandés. Futbolísticamente, disponer del argentino no aporta nada extra que no pueda aportar Messi, ya que ni ganamos centímetros, ni capacidad de desborde. Quizás lo único que se ganaría sería gol. Sólo entendería (futbolísticamente) la inclusión de Aquel, con Messi en el extremo derecho.

Desconozco, obviamente, las intenciones de Rijkaard, y más últimamente donde prever una decisión suya se ha convertido en algo más que complicado. Lo más lógico sería que continuara Gudjohnsen, más si cabe pensando en una primera parte de brega y lucha, y una segunda con más espacios donde será más necesaria la rapidez y habilidad, lo cual podrían aportar otros jugadores. Su inclusión conllevaría la salida de Giuly y la presencia de Messi. Yo apuesto por esta opción, con la entrada de Giuly (en caso de ir ganando) o de Aquel (en caso de ir perdiendo) sobre el minuto 15 de la segunda parte.

Sea como fuere, juegue quien juegue, mañana sólo vale ganar. Como ya dije ayer, más por el valor psicológico que matemático. Mañana será una gran noche de Champions, como una de las tantas a las que ya nos hemos acostumbrado a disfrutar en el Camp Nou.

Que no pare la fiesta.

Fotos: www.sport.es

domingo, octubre 29, 2006

Llegó el Chelsea

El Chelsea de Mourinho ya está en Barcelona con todos sus efectivos, con excepción del guardameta Peter Czech, y con las dudas mediáticas de Drogba y Shevchenko, aunque no tengo ninguna duda que ambos jugarán.

Estoy empezando a escuchar y leer muchos comentarios de la importancia y trascendentalidad del partido, de lo cual discrepo. Psicológicamente es evidente que es un partido clave ya que una victoria supondría acabar con todas las dudas que rodean al conjunto, en especial aquella que dice que este conjunto no ha sido capaz de ganar ningún partido ante un gran equipo esta temporada. Pero matemáticamente la importancia del partido es relativa, ya que aún si se diera el peor resultado el Barça seguiría dependiendo de sí mismo para conseguir la clasificación.

El partido del pasado sábado no despejó muchas dudas de las que se han cernido sobre el equipo, como que Ronaldinho, a pesar de los dos goles y de que muchos medios hoy se hayan empeñado en vender un resurgido brasileño, sigue sin estar en forma físicamente donde no es capaz de desbordar ni a su sombra, aunque no obstante su calidad es tal que prácticamente sin hacer nada destacable es capaz de marcar dos goles y resolver él solo el partido. El ritmo del balón siguió siendo muy lento y el sentido del juego muy horizontal, y en defensa se notó el tridente Márquez-Puyol-Edmílson, pero aún así seguimos saliendo relajados al inicio de los partidos.

Un aspecto que me gustaría destacar también del sábado es que seguimos sufriendo demasiado en los balones aéreos. Valdés tiene su talón de Aquiles en este aspecto, y frente a un equipo como el inglés, que de una simple falta en el centro del campo es capaz de poner un balón en el área contraria con clara sensación de peligro, nos tocará sufrir más de lo normal.

Sin embargo, hay aspectos para ser optimistas ya destacados ayer como la recuperación de ese espíritu defensivo colectivo, mayor consistencia defensiva y recuperación de los laterales en el aspecto ofensivo. Si a esto el Barça le suma una concentración máxima, con especial atención a evitar la pérdida absurda en la zona de creación para imposibilitar la creación de contra ataques por parte del Chelsea, y un Camp Nou abarrotado con el ambiente de las grandes ocasiones, las posibilidades de triunfo se multiplican.

Para el partido un 80% del equipo parece claro (Valdés, Márquez, Puyol, Edmílson, Xavi, Deco, Messi y Ronaldinho) quedando por definirse los laterales y quién acompañará a Messi y Ronaldinho. Por estado de forma los laterales deberían ser Belletti y Sylvinho, pero si atendemos a las rotaciones serán Zambrotta y Gio. Sean quienes jueguen el nivel total del equipo no se resentirá.

Sin embargo, donde creo que está la gran disyuntiva ahora mismo de Rijkaard y el cuerpo técnico será en la delantera. Tres son las opciones, Gudjohnsen, Giuly o Aquel. Yo jugaría con el francés, quien fue el mejor ante el Recre, y colocaría a Messi como delantero centro, pudiendo intercambiar esta posición con el brasileño. Veremos si mañana Rijkaard nos da alguna pista.

Fotos: www.sport.es

Líderes en solitario

Por encima del buen juego, y debido a la situación psicológica en la que llegaba el equipo, ante el Recreativo de Huelva sólo valía la victoria. Y así fue. Fue una victoria un poco más complicada de lo que el marcador refleja ya que el Recre se dedicó durante 89 minutos y medio de partido a defender y el Barça no consiguió disparar a puerta hasta el minuto 35, cuando Ronaldinho consiguió el primer gol tras un discutible penalti a Gudjohnsen.

Rijkaard, en una declaración de intenciones, optó por un once inicial de los considerados titulares, donde a partir de ahora parece que los laterales van a ser los únicos que entren en las rotaciones. El Barça empezó el partido igual que los últimos, relajado y sin estar metido en el partido, lo que propició que en el segundo 25 el conjunto andaluz dispusiera de una clarísima ocasión de gol, que Valdés, tras dejar rematar a un jugador dentro del área pequeña, salvó con una mano milagrosa.

Desde el segundo 25 hasta el gol de Ronaldinho, el Barça controló el partido, pero a un ritmo de balón lentísimo y sin disponer de una sola ocasión de gol. Sin embargo, era el único que tenía el balón y atacaba. Fruto de ello, en un balón al área, Gudjohnsen cayó dentro del área y el árbitro decretó penalti. Ronaldinho, que sigue igual de fuera de forma, no falló. Y así se llegó al descanso.

La segunda parte estuvo un poco más animada y pudimos ver dos rarezas, como son que Ronaldinho y Xavi consigan marcar de cabeza. El partido no tuvo más historia de ahí hasta el final.

El Barça no realizó un buen partido, demostró que aún sigue sin estar en su mejor momento, pero enfrente tuvo un equipo indolente que facilitó las cosas. Sin embargo, hay detalles para ser optimistas y que me gustaría recalcar.

El triángulo Márquez-Puyol-Edmílson que tantas alegrías nos dio el año pasado empezó a funcionar, tanto a nivel individual como colectivo. El Belletti que vi ayer y en anteriores partidos está en mejor forma que el Zambrotta que hemos visto en los últimos partidos. Sube la banda, defiende y centra (de un centro suyo llegó el tercer gol de Xavi). Sylvinho está infinitamente en mejor forma que Gio. Deco ayer se enfundó el mono de trabajo y le volvimos a ver haciendo esas faltas tácticas que sólo él sabe hacer. Giuly fue el mejor del partido, sobre todo en el primer tiempo.

Como cosas negativas del encuentro destacaría que Gudjohnsen definitivamente ha entrado en un divorcio total con la afición (ayer ya escuchó claros pitos de desaprobación). Que Ronaldinho sigue sin irse de nadie en el uno contra uno, pero al menos no falla ningún penalti. Y Aquel le quedan muy pocos partidos para ser titular, aunque a parte de recibir ovaciones del público pocas aportaciones más se le recuerdan.

Además, la derrota del Valencia en Santander y el penoso partido del Real Madrid en Tarragona donde ganó por la suerte, la debilidad del Nástic y …, me han hecho acordarme de que todo ha vuelto a la normalidad. Una normalidad donde el Barça sigue líder… en solitario.

Foto: www.marca.com

viernes, octubre 27, 2006

Contra el Recreativo sólo vale ganar

Tras la pachanga de la Copa del Rey en Badalona mañana vuelve de nuevo el fútbol de verdad, ésta vez al Camp Nou, donde el Barcelona recibirá la visita de un Recreativo de Huelva que sobre el papel parece un equipo asequible, pero que su inicio liguero hacen de él un rival al menos a respetar. Esto, unido a las derrotas archicomentadas ante el Chelsea y el Real Madrid, y las dudas que han aparecido sobre el equipo, hacen del partido de mañana un partido con mucho peligro.

El Barça afrontará el partido de mañana con las dos últimas derrotas en el subconsciente y con el vital partido del próximo martes ante el Chelsea en el consciente. El de mañana es el típico partido que o bien acaba en goleada para resarcirnos todos colectivamente de nuestros pecados, o bien el partido se atasca y se complica para acabar sufriendo por la victoria. Esperemos que los derroteros del partido vayan por la primera opción.

Rijkaard ha reservado voluntariamente a los laterales Zambrotta y Gio, y forzadamente a Messi quien aún no se ha recuperado de la caricia involuntaria de Emerson el pasado domingo. El resto de efectivos están todos convocados y sólo falta ver si el técnico holandés opta por alinear el mejor once posible o bien deja en el banquillo a jugadores como Deco y Ronaldinho, pensando en el enfrentamiento ante el Chelsea.

Acertar la alineación del Barcelona en esta temporada es prácticamente más complicado que acertar el Euromillonario, pero aún así voy a apostar como hago en cada partido. Valdés estará en la portería. En defensa, Márquez y Sylvinho parece claro que jugarán, mientras el lateral derecho debería ser por lógica para Belletti y la otra plaza de central para Thuram, dando así descanso a Puyol para el martes. No obstante, ya sea en el lateral o en el centro de la defensa, algo me dice que tendremos que sufrir a Oleguer.

En el centro del campo no me atrevo a apostar por nadie. Motta debería ser el titular en el medio centro, pero creo que jugará Edmílson. En los interiores, Deco seguramente descansará con lo cual deberán ser Xavi e Iniesta los que jueguen.

Y en ataque, Giuly y Gudjohnsen parecen fijos, mientras la tercera plaza creo que la ocupará Aquel, para así dar descanso a Ronaldinho.

Sea como fuere, mañana sólo vale la victoria. Primero para continuar como líderes, segundo para zanjar cualquier atisbo de crisis, tercero para no dar esperanzas al resto de rivales y cuarto, y más importante, para recuperar la confianza para el partido del martes ante el Chelsea.

En un post sobre el partido Barça-Recreativo he nombrado cuatro veces al Chelsea, lo cual refleja el sentimiento culé de mañana. Jugar ante el Huelva, pero siempre pensando en el conjunto inglés, consciente o inconscientemente.

Que el árbol no nos impida ver al bosque…

Foto: www.recreativohuelva.com

jueves, octubre 26, 2006

Gudjohnsen soluciona el trámite copero

Los partidos ante los rivales de inferior categoría normalmente son partidos trampa, ya que el equipo inferior posee una motivación fuera de lo habitual que le hace subir un plus su calidad, mientras que el club de superior categoría acostumbra a no jugar con la mentalidad necesaria. Además, el hecho de ser una eliminatoria a doble partido aún acentúa más estos dos partidos.

De este partido de Copa ante el Badalona no se pueden extraer conclusiones globales ya que son partidos siempre extraños. Además, la piscina olímpica que parecía el estadio badalonés en algunas zonas (incomprensible porque hoy ha hecho un día soleado y caluroso espléndido en la provincia de Barcelona) junto con el mal estado del terreno de juego que no facilitaba la circulación de balón, aún ha ayudado más a que no sea un encuentro para analizar en demasía. Es un partido que se debía jugar y resolver del mejor modo posible, como así ha sido. El Barça se ha impuesto por 1 a 2 gracias a los dos goles de Eidur Gudjohnsen (el segundo en fuera de juego) junto con un penalti regalado al Badalona a medias entre el árbitro y Oleguer.

Sin embargo, siempre se pueden extraer valoraciones individuales. El Barça ha salido a jugar con un teórico equipo reserva que sin embargo sería equipo titular en más de un equipo de primera. Éste ha sido Jorquera, Zambrotta, Puyol, Oleguer, Gio, Motta, Xavi, Gudjohnsen, Giuly, Aquel, Ezquerro.

Jorquera ha demostrado un día más que se puede ser un portero de garantías sin necesidad de mascar chicle y además alejándose más de un centímetro de la línea de fondo.

Zambrotta sigue demostrando que la empanada del pasado domingo en el Bernabéu no fue casualidad y que a este paso nos va a hacer añorar a Belletti.

Puyol ha vuelto a ser el jugador expeditivo e infranqueable en defensa, junto a Oleguer, lo cual me hace pensar si es tan bueno o es que al lado del de Sabadell lo parece.

Oleguer nos ha obsequiado con una cuantas cantadas en la primera parte, de aquellas que añorábamos, y su zona ha sido como siempre de uso y disfrute de la delantera atacante. Ha culminado su gran actuación con un penalti de regalo.

Gio continúa haciendo más bueno a Sylvinho.

Motta nos ha vuelto a recordar que el medio centro defensivo en el Barça está principalmente para destruir y cortar el juego atacante cuando sea necesario (lástima que sea tan descarado).

Xavi ha demostrado que ante equipos de Segunda División B también es capaz de esconderse durante toda la primera parte (el problema es que hoy no tenía a Deco al lado para correr, luchar y jugar el balón por él).

Gudjohnsen ha conseguido romper su sequía goleadora, curiosamente como segunda punta y en dos jugadas donde ha tenido que chutar tal como recibía el balón.

Giuly cada vez que corría veía una sombra alargada de un pequeño argentino llamado Messi.

Aquel ha tenido alguna ocasión, ha dado el primer gol a Gudjohnsen y ha sido junto a éste el único que ha creado algo de peligro.

Ezquerro ha demostrado porque es el último jugador de este equipo y lo seguirá siendo.

Edmílson ha entrado en la segunda parte por Motta. Su aportación más importante al partido ha sido verlo jugar con botas multitaco.

Y por último, destacar que Rijkaard sólo ha realizado un cambio. ¿Alguien le ha explicado que en el fútbol moderno se pueden hacer hasta tres cambios?

martes, octubre 24, 2006

Intercambio de personalidades

Hace 20 años había un equipo, llamémosle A, en la Liga española que nunca ganaba dicho campeonato, ya que éste era conquistado principalmente por otro equipo, llamémosle B. Cuando ambos equipos se enfrentaban cada año en el partido que se disputaba en el estadio del equipo A, el equipo B acostumbraba a llegar al mismo como líder, siendo el conjunto que mejor fútbol desplegaba. Lo normal según la lógica era que la victoria cayera del lado del conjunto B. Sin embargo, el equipo A, aquel que nunca conquistaba el título de Liga realizaba siempre el partido de su vida ante el equipo B, realizando el mejor partido del año. Con esto el equipo A salvaba la temporada ante su público.

La euforia se apoderaba entonces del equipo A, de la prensa que seguía a dicho equipo y de toda la afición. La victoria ante el equipo B se celebraba por todo lo alto, los jugadores se abrazaban en el césped como si hubieran conseguido la Copa de Europa, la afición incluso salía a la calle y los petardos se escuchaban por todos los rincones de la ciudad. Mientras, los jugadores del equipo B parecían aquel día los peores jugadores del mundo, siendo una sombra de los jugadores que normalmente eran durante el resto del campeonato.

Tras ese partido, el equipo A estaba convencido de que su suerte en el campeonato iba a cambiar y que iba a comenzar un nuevo dominio en el mismo, donde el equipo B iría a la baja y ellos irían al alza. Pero las próximas jornadas volvían a situar a cada uno en su sitio. El equipo A volvía a perder en los estadios de los equipos pequeños, en ciudades perdidas de la península, justo en aquellas donde el equipo B nunca fallaba, lo que constituía su bastión principal para conseguir los campeonatos. Incluso en el entorno del equipo A se acuñó una frase que decía “Las Ligas se ganan en los campos pequeños”.

Además, el equipo A siempre se quejaba de los arbitrajes. Decían que éstos siempre favorecían al equipo B, y que por esa razón era este equipo el que ganaba las Ligas. Se hablaba incluso de que la Federación Española y el Colegio de Árbitros estaban dominados por el equipo B, que eran los que actuaban a favor de este equipo. La prensa del equipo A no se cansaba de repetir que todo el éxito del equipo B se debía a los arbitrajes, mientras la prensa del equipo B no se cansaba de repetir que todo eran invenciones del equipo A.

Para una mayor comprensión del post, piensa en los años 80 y sustituye “A” por Fútbol Club Barcelona y “B” por Real Madrid.

Pero además, os propongo un juego. Cambiad las palabras iniciales “Hace 20 años” por “Actualmente”, cambiad todos los tiempos verbales del pasado al presente y por último invertir las letras. El equipo A es ahora el Real Madrid, mientras el equipo B es ahora el Fútbol Club Barcelona.

Cómo cambia la vida…

lunes, octubre 23, 2006

Plan de Choque

Dicen que a grandes males, grandes remedios. Así fue como Rijkaard enderezó el rumbo en su primera temporada, cuando cambió el sistema de juego al actual 4-3-3 e incluyó a Davis en el equipo. O como Cruyff, en la temporada 93-94, tras caer en La Romareda por 6 a 3, también cambió el sistema y acabó con un 4-4-2, con Romario y Stoichkov en punta, con el que se reeditó el título de Liga y se llegó a la final de la Copa de Europa en Atenas. O el mismo Rijkaard que dejó a Ronaldinho y Deco en Barcelona el año pasado en la visita al campo del Betis donde el Barça venció 1 a 4, tras un inicio de temporada pésimo.

Una situación drástica es la que debe tomar en este momento Rijkaard para dar un puñetazo en la mesa y despertar a todo aquel que no se quiera dar por enterado de que hay que ponerse de nuevo las pilas si se quiere revalidar la exitosa temporada pasada.

Estas son mis propuestas como Plan de Choque inminente:

- Fortalecer el centro del campo. Yo optaría por tres hombres de músculo (Márquez, Motta y Deco). Visto que a falta de Eto'o, ninguno de los tres hombres de arriba defiende, y que la defensa tiene que sufrir ataques en bandada, fortalecer el centro del campo ayudaría a ganar en consistencia defensiva mientras el equipo se recupera. De los tres hay uno que además de correr sabe jugar el balón, pero además como últimamente las jugadas en ataque son siempre individualidades de Messi, no es necesario tener un centro del campo muy creativo.
Sentar a Ronaldinho. Hasta que no esté físicamente en condiciones, prefiero jugar con cualquier otro jugador. Que descanse, se ponga en forma, y no deambule por el campo, que lo único que ocasiona es avivar el debate sobre si debe jugar o no, lo cual lo desgasta en demasía psicológicamente.

- Nuevo tridente ofensivo. Messi es el único que está dando un toque de calidad arriba, Giuly puede aportar lo mismo, como mínimo, que el Ronaldinho actual, y además defiende, y Aquel (muy a mi pesar, pero al menos serviría como acicate de optimismo en una grada que le venera) posee más gol que Gudjohnsen. Por lo tanto, con los pequeños arriba: Giuly-Aquel-Messi.

- Se acabaron las rotaciones. En los próximos partidos olvidémonos de rotaciones. O Sylvinho o Gio, pero siempre el mismo. Puyol y Thuram fijos en el centro, donde con el centro campo de fuerza ambos se sentirán más arropados. Y Zambrotta siempre fijo en el lateral derecho, por el mismo motivo. Y los otros seis nombrados anteriormente (Márquez, Motta, Deco, Messi, Giuly y Aquel) que jueguen hasta que revienten. Ronaldinho, Edmílson, Gudjohnsen, Xavi, Iniesta, Oleguer, Gio o Sylvinho que sepan que entrar en el once está muy caro. Así el esfuerzo de todos por seguir de titulares será mayor, ya que ahora parecen no esforzarse porque lo hagan como lo hagan saben que al próximo partido pueden jugar o no, independientemente del rendimiento, y que parece que las alineaciones obedecen a criterios aleatorios y no de méritos.

- Modificar el sistema de juego. Quizás no sea necesario cambiar el 4-3-3, pero sí hacerlo un poco más flexible, sobre todo en determinados partidos, bien sea retrasando a Giuly como interior, colocando a Messi de mediapunta o bien jugando directamente con cuatro centrocampistas. Sobre todo en los partidos ante los grandes equipos.

- Prohibición/restricción de actos publicitarios/promocionales. En la medida que los contratos lo permitan, prohibir o restringir al máximo los actos publicitarios. Todos concentrados por y para bien del Barça.

Todas estas medidas medidas deben interpretarse como un Plan de Choque inminente, a utilizar en los próximos partidos, en especial los que enfrenten a Chelsea y Werder Bremen, con el único objetivo de estabilizar las cosas, volver de nuevo a asentar los mimbres del equipo para esta temporada. Pasado este mes especial, poco a poco irían entrando los hombres importantes del equipo que quedarían fuera del mismo como Ronaldinho (tras realizar su pretemporada de dos o tres semanas apartado del equipo), Iniesta o Edmílson, para afrontar el mes de diciembre, donde nos jugamos el próximo título, con todas las garantías de victoria en el Mundialito de Clubes.

No se trata de renunciar a la filosofía del Barça, sino aplicar estas medidas de urgencia como solución al momento actual. Tras ello todo volverá a su cauce, y seguiremos siendo noticia por seguir líderes de la Liga, por tener favores arbitrales, por el Villarato, por estar clasificados para octavos... Por lo normal, en definitiva.

Foto Ronaldinho: marca.com

domingo, octubre 22, 2006

Tiempo de reflexión

En estos momentos, lo más fácil es echarle la culpa a la mala suerte en la primera parte, al cansancio a causa de la gira en la segunda parte, al mal momento de Ronaldinho, a la ausencia de Eto'o, al desastroso y partidista arbitraje de Pérez Burrull, a la inoperancia de Gudjohnsen, a llevar dos partidos sin marcar, a la ausencia de un medio centro de garantías, a que Aquel no juegue de titular, a las clásicas cantadas de Valdés en el Bernabéu, a que Rijkaard cada vez que hace un cambio perjudica al equipo más que aporta soluciones, a echar de menos a Ten Cate… Y así pueden pasarnos por la cabeza mil excusas o cuestiones para justificar el momento actual del Barcelona.


Porque la realidad ahora es sólo una, y es que este Barcelona no ha sido capaz de ganar a Chelsea y Madrid, ni de marcar ningún gol, pero sobre todo se ha diluido como un azucarillo en las segundas partes, tras acabar las primeras dominando a placer a ambos y con claras ocasiones de no sólo nivelar el partido, sino de colocarse con ventaja, sobre todo en el partido de hoy.

Pero Rijkaard ha vuelto de nuevo a hacer lo mismo que en Londres. En Stamford Bridge fue la locura de colocar tres defensas cuando quedaban unos cuarenta minutos aún de partido, y hoy ha sido sustituir al único centrocampista capaz de robar un balón, como Deco. A partir de ahí, ha puesto el partido a merced del Madrid, y de nuevo, como en Londres, la segunda parte ha sido un correcalles donde el equipo contrario llegaba con una facilidad supina a la puerta de Valdés, mientras el Barça se atascaba y se atascaba, sin ser capaz de tener ni una sola ocasión clara de gol en la segunda parte.

Rijkaard y su cuerpo técnico, donde no está Henk Ten Cate de quien se decía que era el verdadero cerebro del mismo y cada día que pasa parece confirmarse, deben reflexionar. Reflexionar profundamente de por qué este Barça no acaba de arrancar, no es capaz de remontar un marcador adverso ante un gran equipo y porque al peor Chelsea y peor Madrid de los últimos años les ha bastado con muy poco para derrotar al Barça.

Igual que tras la derrota en Londres dije que no pasaba nada porque perder ante el Chelsea por la mínima entraba dentro de la lógica, perder ante el Real Madrid tampoco debe ser ningún trauma, por el mismo motivo. En cambio sí que debe preocupar que ambos partidos hayan sido prácticamente un calco. Una vez puede ser casualidad, pero dos es para empezar a preocuparse.

El calendario y la situación en Liga (no olvidemos que seguimos siendo líderes) va a permitir este periodo de reflexión para volver a ser el conjunto del año pasado. En ocasiones es necesario tocar un poco de fondo para emerger con más fuerza y solucionar las debilidades.

En este partido, por primera vez he echado de menos a Samuel Eto'o. No soy partidario de estar recordando a jugadores que no estén, pero si el camerunés hubiera tenido cualquiera de las oportunidades de Gudjohnsen y Messi en la primera parte, seguramente el resultado hubiera sido otro. Esa es una de las diferencias entre este Barça y el del año pasado.

En fin, olvidemos ya esta semana, que de grande se ha convertido en larga, muy larga.

viernes, octubre 20, 2006

Madrid-Barça, cuando la ficción supera a la realidad

Si el lunes pasado hubiéramos preguntado quien llegaba mejor al clásico del próximo domingo, si Barcelona o Real Madrid, la respuesta de prácticamente el 100 % de los aficionados al fútbol dirían que el conjunto blaugrana.

Las razones hubieran sido obvias, el Barça acude como líder, con sólo un empate cedido en seis jornadas, el Madrid llega a cinco puntos del conjunto catalán. Además el juego realizado por el Barcelona, aún con altibajos, es mucho mejor y más espectacular que el del equipo blanco, quien en este inicio de temporada aún no ha encontrado un patrón de juego ni realizado un fútbol convincente. Además, los últimos resultados hablan por sí solos, ya que el Barcelona venció con solvencia al Sevilla, uno de los mejores equipos de la Liga, mientras el Real Madrid hizo el ridículo en el campo del Getafe.

Así lo reconocía la prensa madrileña que se mostraba timorata ante la visita del conjunto culé, temiendo un nuevo repaso como sucedió la temporada anterior. Además, la recuperación de Ronaldinho, con sus dos goles ante el Sevilla, aún hacía presagiar que el brasileño iba a culminar su resurrección en el Bernabéu rememorando la exhibición de la pasada temporada. La prensa catalana, por otro lado, lanzaba las campanas al vuelo y prácticamente daba por hecho que la visita a Madrid era un mero trámite para colocar al conjunto blanco a ocho puntos del Barça y dejarlo hundido en la miseria para lo que queda de resto de campeonato liguero.

Todo este planteamiento expuesto se mantendría a día de hoy de no haber habido jornada europea entre semana. La victoria blanca ante el Steaua de Bucarest y la derrota culé ante el Chelsea han significado que las sensaciones en uno y otro bando hayan cambiado radicalmente.

El madridismo se siente ahora fuerte y confiado de la victoria ante el Barcelona, con comentarios de su director deportivo un punto chulescos. Por no hablar de lo escrito y dicho por eminencias de la prensa madrileña como Roncero, Guasch y Rincón como el lado hooligan de dicho sector, apoyado por el más moderado, pero no por ello parcial del resto de la Brunete. Por el contrario, el barcelonismo ha pasado a una, con perdón, cagalera colectiva, y los miedos y temores han vuelto a aparecer, en la mayoría desmesurados, temiendo una derrota en el clásico de este domingo.

Sólo hay que mirar la historia de estos derbies y comprobar como normalmente quien llega crecido y con un punto de soberbia acostumbra a salir trasquilado, mientras el que acude como víctima acaba llevándose estos encuentros. Sea el Madrid o sea el Barcelona.

Un Barça comedido ya sabemos todos que es mucho más efectivo que un Barça sobrado. Mientras un Madrid no realista de la situación, con una prensa que alienta ese sentimiento de ficción, está condenado a pegarse el gran batacazo.

Por lo tanto, se dan todos los condicionantes para que el Barça salga de nuevo victorioso del Bernabéu. Blanco y en botella…

Foto: www.sport.es

jueves, octubre 19, 2006

Ver la botella medio llena o medio vacía

El entorno culé siempre se ha caracterizado por vivir entre la depresión profunda y la euforia comedida, a diferencia de otros entornos donde éste oscila entre la depresión comedida y la euforia desmedida.

En momentos de depresión que siempre vienen con posterioridad a cada derrota, el entorno culé apuesta principalmente por ver la botella medio vacía. Ni siquiera dos Ligas, una Champions y realizar el fútbol más espectacular del planeta es bagaje suficiente para que este entorno quiera ver la botella medio llena, o al menos dé un voto de confianza a los que han llenado esa botella durante las dos últimas temporadas. El poder de autodestrucción de este entorno es más feroz que la más potente de las enfermedades.

Yo siempre intento ver la botella medio llena, espíritu que aplico siempre a todas las facetas de mi vida, tanto personal como profesional, y no sólo cuando hablo del Barcelona. La situación del equipo evidencia que la botella no está llena, y que faltan muchos aspectos para mejorar la situación, algunos ya comentados en mi post de ayer a nivel individual de algunos jugadores (Ronaldinho, Edmílson, Puyol, Xavi…), a nivel colectivo donde éste carece de capacidad de reacción ante los grandes equipos, y también a nivel técnico.

Porque Rijkaard, tantas veces alabado por todos y con acierto en sus planteamientos, ayer se equivocó y tuvo gran parte de culpa de la derrota. Hasta el final de la primera parte, y a pesar de que podemos discutir los hombres dispuestos en el terreno de juego, el planteamiento táctico y el desarrollo de este primer periodo fue correcto, donde fue un partido jugado de igual a igual ante uno de los mejores equipos del mundo. Sin embargo, a raíz del gol de Drogba, el técnico holandés se precipitó en cambiar todo el sistema táctico pasando a jugar con tres defensas. Con empatar el partido era suficiente para que el resultado posibilitara la obtención del primer puesto, y por lo tanto fue demasiado riesgo esa línea de tres que propició las claras ocasiones del Chelsea y además ese cambio táctico no solucionó la pérdida de control del centro del campo.

Los problemas del equipo están claros y localizados, las soluciones también parecen evidentes, aunque alguna de ellas requieran tiempo. Pero estamos en el mes de octubre, el mismo mes en que cada año el Barça está al peor nivel de la temporada. Por lo tanto sólo hay que esperar a que el cuerpo técnico solucione estas deficiencias y conforme vayan pasando los meses el equipo vaya recuperando su mejor nivel, como sucede cada temporada.

Y además, con un Barça aún a medio gas, es suficiente para dominar el campeonato español con solvencia y con tener todas las opciones intactas para conseguir la clasificación para octavos de Champions.

Porque el entorno culé parece haber perdido la conciencia de donde y contra quién se jugó ayer. El rival era el Chelsea, quizás el único equipo, a priori, al nivel blaugrana. Y el escenario era Stamford Bridge, donde excepto precisamente el Barça el año pasado, nadie gana allí en competición europea hace mucho tiempo. En cinco enfrentamientos en los últimos años entre Barça y Chelsea, el bagaje es de dos victorias para cada uno y un empate, con una clasificación y una eliminación para cada uno, lo cual evidencia la extrema igualdad entre ambos. Y en estos partidos tan igualados la balanza se decanta muchas veces por pequeños detalles. Y ayer en esos detalles fue superior el conjunto inglés, pero quizás de aquí a quince días lo será el Barça.

Como ya dije ayer, perder en casa del Chelsea por la mínima, ni es ningún desastre, ni es nada que no se pudiera prever. Ni siquiera que en la segunda parte el Barça no existiera. Un mal partido y no más.

Los problemas existen, están detectados, y seguro que el cuerpo técnico los solucionará. Mientras espera el Madrid. La victoria en el Bernabéu servirá para que la mente esquizofrénica del entorno culé vuelva de nuevo a la euforia… comedida, por supuesto.

Foto: www.sport.es

miércoles, octubre 18, 2006

Adiós primer puesto, a sufrir por el segundo

El Barcelona ha caído por la mínima en Londres (1 a 0) gracias a un solitario gol de Drogba. Esta derrota no compromete aún la clasificación para octavos, pero sí dificulta mucho el conseguir la primera plaza. Incluso con una derrota en el Camp Nou dentro de quince días, la clasificación seguiría dependiendo matemáticamente del Barça.

Sin embargo, más allá de las matemáticas sobre la clasificación para octavos, este partido ha confirmado muchas tendencias las cuales pensábamos que eran sólo pasajeras de este inicio de temporada. Ronaldinho dista mucho de su mejor forma, y hoy además ha sido peligrosa su participación, sobre todo en la segunda parte, donde ha sido el principal surtidor de balones a la contra del conjunto londinense debido a las continuas pérdidas de balón cada vez que intentaba un uno contra uno. Puyol no está ante su mejor temporada, y Drogba lo ha dejado en evidencia en la jugada del gol. Cuesta comprender como Thuram puede estar en el banquillo en este tipo de partidos, y más si cabe cuando el principal peligro del Chelsea son los balones aéreos. Y la última evidencia ha sido que seguimos sin solucionar la posición de medio centro. Cuando Motta por fin realiza un partido en condiciones el pasado domingo, volvemos a confiar en Edmílson que hasta la fecha aún no se le recuerda una actuación interesante.

Rijkaard dispuso sobre el campo el once más teóricamente titular para él (aunque para mí faltaban Thuram e Iniesta), lo cual confirma su declaración de intenciones de que éste era el partido más determinante de los tres de estas semanas. En los primeros veinticinco minutos el Barça estuvo a merced del Chelsea quien dominó el centro del campo, aunque eso no se fraguó en un alud de ocasiones, excepto una de Shevchenko que Márquez salva en el último instante. En ese periodo de tiempo, Edmílson es superado en todo momento, Xavi no comprende que en este partido no puede estar como siempre desaparecido, y la consecuencia es que los tres de arriba no huelen un balón en todo ese tiempo. Cuando el del 6 se da cuenta de que se le necesita no sólo visionando el partido en posición privilegiada, sino también participando de él, el Barça se adueña del centro del campo, y de ahí hasta el final del primer periodo es un monólogo blaugrana, aunque sin claras ocasiones de gol, excepto un chut de Messi y otro de Xavi, a quien habrá que ponerle la camiseta de la selección española debajo para que algún día meta un gol con el Barça. Y así se llegó al descanso, con un merecido empate a 0.

Cuando se presagiaba que la segunda parte sería una continuación del final de la primera, en el primer minuto de juego, Drogba burla a Puyol y consigue el único gol del partido. Rijkaard decide arriesgar y sustituye a un defensa (Gio) por un centrocampista (Iniesta). El Barça pasa a jugar con defensa de tres, dispuesto a arriesgar con las contras inglesas a cambio de dominar el centro del campo. Se cumple lo uno, pero no lo otro. El Chelsea ronda la portería de Valdés, y gracias a éste y a piernas y cabezas salvadoras de algún defensa, más el desacierto de Shevchenko, el Chelsea no ha conseguido marcar más goles. El Barça se ha dedicado a correr toda la segunda parte, a buscar desplazamientos largos, pero nunca a triangular, a jugar el balón y por ende, a dominar el centro del campo y el partido. Curiosamente cuando más jugadores para ello había en el campo. Sólo los cinco últimos minutos, Messi y Deco han podido empatar, lo cual hubiera sido injusto por el juego ofrecido por el Barça sobre todo en el segundo tiempo.

El Barça ha perdido con el peor Chelsea de estos tres últimos años. Un conjunto que le ha bastado hacer muy poco para ganar, pero es que este Barça no es aún el que todos sabemos que puede ser.

Más allá del bajo momento de forma de Puyol o de Ronaldinho, a veces el fútbol es más fácil que planteamientos tácticos del más allá y alineaciones más políticas que deportivas. Si Thuram es el mejor defensa y el que mejor defiende balones aéreos debe jugar. Si Iniesta por lo menos aparece y pide el balón, con mayor o menor éxito, y no se esconde eternamente como el de Terrassa, pues debe jugar. Si Edmílson no ha hecho ni un partido apropiado, y Motta ha jugado el último a un gran nivel, pues debe jugar.

Hoy el Barça ha perdido el partido en el centro del campo, siempre superado en número, en contundencia, en físico y en actitud. No se puede pretender que sólo Deco corra, baje, suba, remate, corte, pegue y todo lo demás ante cuatro bestias (en el buen sentido) como Lampard, Essien, Makelele y Ballack. El único momento que los que le acompañaban (Xavi y Edmílson) han decidido ayudarle un poco, el Barça ha sido amo y señor del partido.

Y mención aparte a Ronaldinho. Hoy lo he visto lento, que ha puesto en peligro al equipo y hasta lo he empezado a ver un poco más fondón (seguramente esto último es sólo un efecto óptico en mi mente al final del partido).

En fin, olvidemos este partido y pensemos en el de este domingo ante el Madrid, derbi que ahora mismo está en el mejor punto para que el Barcelona salga victorioso de nuevo del Bernabéu (victoria del Madrid y derrota del Barça).

Foto Drogba: www.sport.es
Foto Edmílson: www.elmundodeportivo.es

martes, octubre 17, 2006

Amigo Mourinho

Eres como aquella pesadilla que cuando una supera y olvida, de nuevo vuelve a aparecer en la mente de uno para enturbiar y contaminar la atmósfera de sosiego y tranquilidad en la que se hallaba.

Tus declaraciones de hoy donde afirmas que esperas acabar con once jugadores el partido y no ser expulsado al igual que le sucediera al entrenador del Sevilla el domingo pasado, son una nueva confirmación de que tu mala educación es parte de tu personalidad y no se trata de momentos personales de ofuscación.

Además de maleducado eres un desagradecido con Barcelona, la que fue tu casa allá en los años 90, y donde se te dio la oportunidad de formarte a nivel de entrenador a la sombra de grandes entrenadores de la época como Bobby Robson y Louis Van Gaal, y en parte a aquella etapa ahora puedes estar entrenando a uno de los clubes más importantes de Europa (y por supuesto cobrando la ficha que cobras). De entonces, y antes de los enfrentamientos en Champions con el equipo que ahora entrenas, se te recordaba como un estudioso del fútbol, siempre a la sombra de los entrenadores de la época y como la mano derecha sobre todo del inglés Robson, y por lo tanto en parte artífice de aquel equipo formado por Ronaldo, Figo, De la Peña, Luís Enrique… que sin ganar la Liga nos hizo vibrar aquel año.

Cuando triunfaste en el Porto consiguiendo campeonatos portugueses (nada extraordinario amigo Mourinho, muchos antes y después lo han conseguido en Portugal con el Porto), la UEFA y la Champions con “mediocres” jugadores como Deco, Carvalho o Ferreira (extraordinario sí, pero no eres el único, Juande Ramos o Rafa Benítez, por ejemplo, lo han conseguido no hace mucho y no los vemos faltándole el respeto a diario a todos los equipos con los que se enfrentan) algunos nos alegramos por tratarse de un exbarcelonista, y pensar que aquel intelectual del fútbol al que muchos llamaban traductor estaba demostrando ser una eminencia como entrenador.

Y así llegaste al Chelsea, amigo Mourinho, con un cheque prácticamente en blanco para construir un equipo campeón de Inglaterra, pero sobre todo campeón de Europa. Quedar campeón de la Premier es lo mínimo exigible para un club que se ha gastado el dinero del Chelsea y en un campeonato (a los que cada semana vemos la Premier en Digital + no nos puedes engañar) donde sólo tres equipos pueden inquietarte (Manchester, Arsenal y Liverpool) donde el primero lleva años en crisis (y éste que no lo está ya es líder), otro que juega a ráfagas (Arsenal) y un último que tuvo el milagro de ganar una Champions, pero que en la Premier no es rival (Liverpool). El resto sabes que es un paseo triunfal, donde la mitad de los equipos o más no estarían ni en la Primera División española o italiana.

Lo difícil, y por ende, lo que demuestra si de verdad eres un gran entrenador es la Champions, donde acumulas fracaso tras fracaso. Porque amigo Mourinho, qué diferente es jugar la Premier de la Champions.

Por el bien del fútbol y de tu club, dedícate a entrenar y demuestra que tantos años en Inglaterra te han servido para aprender lo que significan las palabras Fair Play.

Y mañana, cuando te sientes en el banquillo mira al del equipo visitante. Allí verás un hombre de alto, de color y con el pelo con tirabuzones. Míralo y aprende de él, lo que significa señorío y respeto, tanto a tu propio club como al resto. Quizás es tu problema, si no respetas ni a tu club (sólo hay que escuchar a los que se han ido: Gallas, Gudjohnsen…) cómo lo vas a hacer con los demás.

Que mañana veamos un buen partido, que gane quien se lo merezca, pero amigo Mourinho, cierra la boca. El fútbol lo agradecerá.

Foto: www.sport.es

lunes, octubre 16, 2006

El Barça de los dos trajes ha vuelto en el mejor momento

Uno de los secretos del éxito del Barça en la temporada pasada fue la capacidad camaleónica de adoptar diferentes trajes en función del partido y del rival. El equipo era capaz de pasar de un estilo técnico, de fantasía y brasileño a otro defensivo e italiano en un mismo partido.

Los enfrentamientos ante el Chelsea o Milan fueron los ejemplos más claros de esa capacidad de adoptar diferentes trajes. El Barça sabía cuando había que jugar de cara a la galería, y cuando había que dejar ir pasando los minutos sin que sucediera nada y sin que el rival fuera capaz siquiera de percatarse.

Ese estilo de juego no lo habíamos apreciado aún esta temporada, ni siquiera en el encuentro ante el propio Sevilla en Mónaco ni en el enfrentamiento en casa ante el Valencia, que eran los dos partidos hasta la fecha que requerían de dicha actitud.

El Barça ayer sufrió mucho en la primera parte, a la finalización de la cual llegó con un resultado favorable debido principalmente a la recuperación de conceptos olvidados como el de máxima concentración defensiva de todo el equipo, prácticamente sin pérdidas de balón absurdas en el centro del campo, un medio centro que cohesionara el centro del campo con la defensa, y que se convirtiera en un tercer central en momentos puntuales, y paciencia en ataque hasta la espera del momento oportuno.

Además, en toda la segunda parte el Barça se dedicó a contemporizar el partido. En ese periodo, más allá del gol de Messi, prácticamente no sucedió nada. El Sevilla que en la primera parte creó muchos problemas con sus rápidos contraataques, en la segunda parte se vio hipnotizado y sin darse cuenta fueron pasando los minutos sin prácticamente rondar la portería de Valdés.

Y esa fue para mí la mejor noticia del partido de ayer, la vuelta del Barça de los dos trajes. Más allá de la victoria, del liderazgo, del retorno goleador de Ronaldinho, del excelente partido de Motta, del golazo de Messi… El Barça volvió a demostrar que está preparado para afrontar los grandes partidos (y el de ayer lo era), y que con la mentalización necesaria, en Londres y Madrid veremos al Barça que fue capaz de vencer en ambos estadios en la pasada temporada.

De la visita a Madrid ya tendremos tiempo de hablar a partir del jueves, y de lo que allí pase dependerá en gran medida de lo que suceda mañana en Bucarest y el miércoles en Londres.

Y lo que pase en Londres nadie lo sabe, aunque se acudirá con la tranquilidad de que el mejor Barça para estos encuentros ha vuelto, y de que el Chelsea no se encuentra en su mejor momento, más si cabe tras las lesiones de sus dos guardametas. No obstante, será un partido extremadamente complicado, e incluso un empate sería un buen bagaje, aunque este conjunto no debe descartar vencer en ningún estadio del mundo.

Vencer en Stamford Bridge supondría dar un golpe moral de dimensiones desconocidas tanto en Champions, como sobre todo en Liga. Porque el derbi del domingo se empieza a jugar este miércoles.

Foto: www.sport.es

domingo, octubre 15, 2006

Punto y aparte en la Liga


El Barcelona ha vencido 3 a 1 al Sevilla, el mejor equipo que ha pasado hasta la fecha por el Camp Nou, incluido el Valencia. Para ello ha tenido que realizar el mejor partido de la temporada, quizás no en espectacularidad, pero sí en sentido táctico y de practicidad que se necesita para vencer este tipo de encuentros.

Rijkaard nos ha vuelto a sorprender y ha alineado un once inapropiado a priori para el partido del que se trataba, donde destacaban las inclusiones de Motta y Belletti. Y ambos jugadores han sido claves en las dos jugadas que han transcurrido en un minuto y han marcado el signo del partido. Motta, quien ha realizado un partido soberbio (y espero que sea el preludio de por fin comenzar a ver al gran jugador que apuntaba ser), se ha realizado un gol en propia meta por supuesto empujón previo de un jugador sevillista. Y a la jugada siguiente, Belletti se ha internado dentro del área y ha sido zancadilleado (y lesionado). Del 0 a 1 al 1 a 0, porque Ronaldinho (siempre fiel a su cita con los grandes partidos) no ha fallado.

A partir de ahí el Sevilla se ha estirado y ha ido apretando hasta que Kanouté (quién si no) ha conseguido empatar de cabeza. Pero el gran Ronaldinho no ha dado tiempo a que el nerviosismo se adueñara de la grada y en la jugada siguiente ha conseguido un magistral gol de falta directa. Y así se llegó al descanso.

En la segunda parte el Barça ha vuelto a ser el gran conjunto del año pasado, capaz de adoptar el traje más apropiado a cada situación, y se ha dedicado a contemporizar el partido, a dejar que pasaran los minutos sin que en el partido sucediera nada, consciente de que un partido dinámico ante este gran equipo sevillista les perjudicaba más que les beneficiaba. Y en ese periodo donde no sucedía nada, ha aparecido Messi y se ha sacado un golazo de la chistera que ha sentenciado el partido.

De un plumazo el Barça ha colocado a un rival directo a cuatro puntos (Sevilla), al otro rival directo por juego (Valencia) a tres puntos y al eterno rival (Real Madrid) a cinco puntos. El Barça saldrá del Bernabéu en el peor de los casos líder igualado a puntos, y en el mejor de los casos, con el eterno rival a ocho puntos en sólo siete jornadas.

El Barcelona ha resuelto con solvencia un encuentro ante un rival complicadísimo, sin tres titulares fijos como Puyol, Deco y Eto’o, con un Ronaldinho que sin hacer grandes cosas ha vuelto a demostrar que cuando se le necesita en las grandes ocasiones no falla, con un Valdés providencial en la primera parte, con un Thuram tan magistral que parece un pecado cada vez que no juega, con un Márquez aún lejos de su mejor forma, con un Motta que nos ha vuelto a ilusionar, con un Iniesta sublime, con un Xavi desaparecido como siempre hasta que el partido no se ha sentenciado, con un Gudjohnsen más voluntarioso que decisivo, y con un Messi que cada partido crece un poco más y al cual se le da muy bien Stamford Bridge y el Bernabéu, las dos próximas visitas.

El único punto negro del partido es que volvió a jugar Aquel, y encima fue ovacionado. Menos mal que no marcó, 6.000 euros que nos hemos ahorrado.




sábado, octubre 14, 2006

Semana Grande

El Barcelona comienza mañana ante el Sevilla el primero de los tres grandes partidos que debe afrontar en una semana (Sevilla, Chelsea y Madrid) y que marcarán un punto de inflexión en la presente temporada.

Subjetivamente, salir victoriosos de esta semana supondrá dejar atrás los titubeos de las últimas semanas, dar un golpe moral a tres rivales directos en Liga (Sevilla y Madrid) y Champions (Chelsea) y al resto de rivales que aumentarían el respeto ante el actual campeón de ambas competiciones.

Objetivamente, salir victoriosos de esta semana supondrá que en Liga, Sevilla y Madrid ya estarían a, como mínimo, cuatro y cinco puntos respectivamente en sólo dos meses de competición, y el Valencia estaría, como mal menor, empatado a puntos. En la Champions supondría dar un paso de gigante para asegurar la clasificación para octavos y allanar el camino hacia la primera posición del grupo.

La historia dice que en semanas de este tipo, con tres grandes partidos en juego, acostumbran a darse resultados dispares, y prácticamente nunca se obtiene la victoria en los tres encuentros. Evidentemente, mi deseo y objetivo es que se venza en los tres enfrentamientos, pero si yo tuviera que elegir qué partido de los tres se debe perder, ese es el de mañana. El de Londres es el más trascendental de los tres, ya que hay sólo tres partidos más para rectificar, mientras que en Liga quedan aún más de tres cuartas partes de competición. Y entre Sevilla y Madrid, vencer al conjunto blanco siempre tiene un componente sentimental que haría de una nueva victoria en el Bernabéu un golpe de efecto similar al que se obtuvo el año pasado con aquel mítico 0-3, del cual aún no se ha recuperado el madridismo.

No obstante, estos planteamientos hay que hacerlos bien a priori, o una vez se analicen los resultados a posteriori. El Barça tiene plantilla suficiente para afrontar con garantías los tres encuentros y optar a la victoria en todos ellos. Y el inminente encuentro es mañana ante el Sevilla.

Para el encuentro de este domingo, Rijkaard ha dejado fuera de la convocatoria a Puyol, el cual no ha podido entrenarse en condiciones durante esta semana, pero que también es sintomático de que en el subconsciente del técnico holandés, el partido de mañana es el menos importante de los tres. No me imagino a Puyol fuera del once si el rival fuera el Chelsea o el Real Madrid.

Así las cosas, la alineación probable de mañana será Valdés, Zambrotta, Márquez, Thuram, Sylvinho, Edmílson, Xavi (aunque para mí debería ser Iniesta), Deco, Giuly o Messi, Gudjohnsen y Ronaldinho (quien mañana volverá a ser de nuevo el gran jugador que todos conocemos).

Sea como fuere, para los grandes amantes del fútbol y del Barça, esta semana es un regalo para nuestros ojos y un sufrimiento para nuestro corazón, pero que todo junto nos hace entender porque nos apasiona tanto el fútbol y el Barça.

A disfrutar.

Foto:www.sport.es

jueves, octubre 12, 2006

Mundialito de Clubes: ¿Supercopa de Europa II?

De los seis títulos a los que el Barcelona optaba a principios de esta temporada, tras Champions y Liga, el Mundialito de Clubes (Intercontinental para los que ya somos un poco mayores) es el título que más ilusión me hace conseguir este año. El motivo principal es que es el único de los importantes que falta en las vitrinas blaugranas.

Aún recuerdo aquella final perdida en el año 92 por el Dream Team ante el São Paulo por 1 a 2, con goles de Stoichkov por el lado culé y de Raí, que hizo el partido de su vida, por el conjunto brasileño. Recuerdo incluso la hora del partido (4 de la mañana) y hasta donde lo presencié. Fue tumbado en mi cama, solo, y en la televisión en blanco y negro de 14 pulgadas que tenía en mi habitación. Mientras el São Paulo preparó el encuentro con dos semanas de antelación, el Barça lo más que consiguió fue aplazar el encuentro de Liga del fin de semana anterior y llegar con sólo cuatro o cinco días de antelación a Tokio. Ganó quien preparó mejor el partido.

Por todo ello, por el recuerdo de aquel partido del año 92 y por ser el único título importante que no ha conseguido el Barça, y si además añadimos que para su conquista sólo es necesario ganar dos partidos, espero que se consiga este título.

El Barça debutará el 14 de diciembre en semifinales frente al vencedor de la eliminatoria entre el América de México y el Campeón de Asia, el cual aún no se conoce. El conjunto mexicano es el mismo contra el que el Barça empató a cuatro en esta pretemporada, y sobre el papel no parece un conjunto que deba presentar problemas a un conjunto culé ya rodado en el mes de diciembre. La previsible final sería ante el Internacional brasileño, que contra todo pronóstico se proclamó la temporada pasada Campeón de la Copa Libertadores, pero ya ha perdido a alguna de las figuras que le ayudaron a conquistar aquel título, como es el caso del bético Sobis.

Ante este campeonato tengo actualmente una situación parecida a la que tuve ante la Supercopa de Europa. Es decir, será el Barça quien dictamine si quiere optar a conseguirlo, o en cambio acude a Japón a pasar el trámite, dedicarse a vender imagen Barça y realizar mil actos publicitarios, pero no con la actitud necesaria para conseguir el título.

Quedan dos meses aún para la cita, entre medio el Barça deberá conseguir la clasificación para octavos de Champions y haber adquirido ventaja en la Liga, con partidos tan intensos como los tres siguientes (Sevilla, Chelsea y Madrid). Por tanto, pensar en este título se deberá hacer en Diciembre, pero cuando llegue el momento Rijkaard debe conseguir lo que no consiguió este agosto en Mónaco, que todo el entorno hable, piense y sueñe con la Intercontinental, perdón Mundialito de Clubes.

martes, octubre 10, 2006

Mi mejor once de la historia del Barça

En la web del Mundo Deportivo se ha iniciado un concurso en estos días donde se debe elegir el mejor once de la historia del Barça. Realizar este tipo de selección siempre es muy difícil ya que es complicado comparar diferentes épocas futbolísticas, además de que la elección de dicho once siempre va en relación a la edad del votante y por tanto a las distintas generaciones que dicho votante haya vivido.

En mi caso, mis primeros recuerdos futbolísticos son de principios de los años 80, con Quini, Simonsen, Artola, Schuster, Migueli… el cual conquistó dos Copas del Rey y una Recopa de Europa. De ahí hasta ahora, han sido para mí tres las generaciones que me han marcado:

- La primera fue la que conquistó la Liga de la temporada 84/85 con Terry Venables. Casi puedo recitar la alineación de memoria (Urruti, Gerardo, Migueli, Alexanko, Julio Alberto, Víctor, Schuster, Calderé, Carrasco, Marcos y Archibald) de aquel conjunto que un año después llegó a la final de la Champions.
- La segunda generación, y la que forjó definitivamente mi visión sobre el fútbol y el Barça fue la del mítico Dream Team. Zubizarreta, Ferrer, Koeman, Nadal, Guardiola, Amor, Bakero, Eusebio, Laudrup, Stoichkov y Txiki. Junto con otros como Romario, Sergi, Juan Carlos, Serna, Nando… conformaron para mí el mejor Barça de toda la historia.
- Y la tercera generación es la actual, que lleva camino de superar a aquel mítico Dream Team, y en sus manos está si consigue alguna Champions más, lo cual no pudo conseguir la generación de Cruyff.

Por lo tanto, partiendo de que estos tres equipos han marcado mi visión sobre el fútbol y el Barça, cada uno en sus diferentes aspectos, y también que no soy partidario de opinar sobre jugadores a los cuales no he visto, aún habiendo visto, escuchado y leído mucho sobre sus grandes intervenciones (Suárez, Kubala, Cruyff…), mi once ideal se basa desde mis inicios en el seguimiento del Barça hasta la actualidad. Para ello, me he basado en un sistema 3-4-3, y sólo eligiendo los mejores jugadores bajo mi criterio en dichas posiciones, sin tener en cuenta si todos juntos formarían un equipo equilibrado (con bandas, equilibrio defensa-ataque, etc…).

En la portería mi elección ha sido Zubizarreta. Portero poco espectacular, sobrio, pero regular como ninguno. Su vacío en la portería blaugrana aún no ha sido cubierto en su totalidad por ningún otro portero. Sólo Hesp durante dos temporadas y Valdés en momentos puntuales (como en París) mitigan su vacío.

En defensa mi elección ha sido Koeman, Migueli y Puyol. Koeman por ser el defensa más elegante que he visto, siendo el primer atacante de aquel equipo, y además teniendo un índice de efectividad en penaltis, y sobre todo en faltas, nunca visto en ningún otro jugador. Migueli y Puyol son jugadores muy similares que demuestran como con garra, entrega y corazón se pueden suplir otra serie de deficiencias, hasta prácticamente disimularlas.

En el centro del campo, Schuster, Guardiola, Laudrup y Deco han sido mis elegidos. Schuster tuvo la desgracia de llegar al Barça en el momento equivocado, Guardiola vivió el éxtasis y el ocaso en una misma etapa, Laudrup nos enseñó que se podía jugar al fútbol vestido de frac (aunque se equivocó en el modo de salir) y de Deco nos daremos cuenta de lo grande que es el día que abandone el Barça.

Y en ataque, acento brasileño por los cuatro costados: Romario, Ronaldo y Ronaldinho. Los dos primeros sólo estuvieron un año, pero disfrutamos de las mejores temporadas de ambos en Europa. Y del tercero aún estamos disfrutando, y lo que aún nos queda por hacerlo.

En resumen, este es mi once ideal: Zubizarreta, Migueli, Koeman, Puyol, Deco, Schuster, Guardiola, Laudrup, Ronaldo, Romario y Ronaldinho.

¿Cuál es el vuestro?

lunes, octubre 09, 2006

Copa del Rey: cualquier tiempo pasado fue mejor

Hoy se han sorteado los dieciseisavos de final donde el Barcelona ha quedado emparejado con uno de los dos conjuntos de Segunda División B que había en el bombo, el vecino club Badalona que no pasa precisamente por su mejor momento ya que, tras disputar el año pasado el playoff de ascenso a la Segunda División A, se encuentra actualmente colista del Grupo III de la Segunda División B.

Recuerdo las eliminatorias de Copa de cuando yo era un chaval (me estoy dando cuenta que me estoy empezando a hacer mayor) donde éstas eran vibrantes y emocionantes. Quién no recuerda aquella mítica eliminatoria ante el Atlético de Madrid (5-4) con la remontada incluida con el hattrick de Ronaldo (cuando pesaba 20 kilos menos) y el último gol de Pizzi, o la final del 83 ante el Madrid (2-1) con el golazo en plancha de Marcos con butifarra incluida de Schuster, por poner dos ejemplos. Eran tiempos donde la Copa del Rey era una competición que interesaba a todos los clubes españoles.

¿Y por qué interesaba antes esta competición y no lo hace ahora? Las razones, bajo mi punto de vista son varias. Antes las circunstancias eran muy diferentes a las actuales. Para empezar, antes la Champions sólo la disputaba un equipo, el campeón de Liga, mientras el campeón de Copa iba a la Recopa de Europa, la cual tenía más prestigio que la UEFA (hasta que el Barça comenzó a ganar Recopas y el Madrid UEFAS, y entonces para la Brunete de la época se trató de hacer ver que la UEFA era más importante, lo cual demuestra que nada ha cambiado en veinte años). Por lo tanto, ganar la Copa tenía un premio añadido importante que a equipos importantes (Madrid, Barça, At. Madrid…) les atraía ya que no había sitio para todos en la Champions, como sí sucede ahora.

En cambio, en la actualidad ganar la Copa, aparte del prestigio de ganarla, sólo da acceso a la UEFA, lo que hace que los grandes equipos (Barça, Madrid, Valencia…) no gasten fuerza en esta competición ya que ellos tienen prácticamente garantizada la Champions año tras año, y por lo tanto ganar esta competición no les supone ningún beneficio inminente. Esto hace que la Copa se haya convertido en un torneo secundario ya que sólo interesa a los conjuntos que no tienen garantizada su presencia en Europa año tras año (sólo hay que ver los ganadores de los últimos años –Español, Betis, Zaragoza, Mallorca…), y por tanto ven en la Copa del Rey una manera de entrar en Europa y además de poder ganar un título, más cuando la Liga cada vez es más cuestión de dos o tres conjuntos.

¿Cuál sería entonces la manera de fomentar el prestigio de la Copa del Rey? Pues expuesto lo anterior está bastante claro. Que el ganador de la Copa del Rey accediera directamente a la Champions (incluso sin ronda previa). Para mí se lo merece mucho más el Campeón de Copa que no el cuarto clasificado de una Liga. Esto haría que todos los equipos se lo tomaran muy en serio ya que el premio sería muy suculento.

Saldríamos ganando todos, en especial los espectadores ya que volveríamos a disfrutar de esas eliminatorias fraticidas. Y también lo harían los equipos pequeños, ya que por un lado verían más factible poder jugar la Champions, y por otro tendrían grandes taquillas aseguradas ya que los grandes equipos jugarían con todas sus figuras en estas eliminatorias.

No sé si la UEFA permitiría este cambio en la reglamentación, pero en caso de ser posible debería realizarse. Pero si se le tiene que ocurrir a Villar…

domingo, octubre 08, 2006

Cuando Carles Puyol se convierte en Carlos Pujol


La temporada actual no está siendo la mejor de la trayectoria de Carles Puyol en el Barcelona. Desde que debutara con Van Gaal hace ya unas ocho temporadas, el rendimiento del de La Pobla ha ido siempre en aumento, siendo un ejemplo de sacrificio, profesionalidad y dedicación a unos colores, incluso en la oscura etapa de Joan Gaspart, donde hablar de estos valores en algún jugador se hacía complicado. A Puyol no se le puede reprochar nada porque es un jugador que siempre da todo lo que tiene, e incluso más, llegando a jugar más de un partido lesionado, y al que las derrotas siempre parecen dolerle más que no a otros. Por todo esto es nuestro capitán. Sin embargo, como decía en mi inicio, el tramo inicial de Puyol en esta temporada no está siendo muy afortunado. Y una de las razones de este mal inicio radica en la selección española.

El Puyol que todos conocemos cambia después de estar mes y medio concentrado con esa banda de jugadores, entrenada por un sabio de aún no se sabe qué y protegido entonces por unos grupos mediáticos de la capital, los mismos que al finalizar el Mundial apostaban porque debía seguir el mismo equipo y el mismo entrenador y ahora claman por su cabeza, justo en el momento en que el jugador español mejor pagado del equipo del club al que ellos representan se queda fuera de una convocatoria. Es decir, coherencia informativa brillando por su ausencia. Para la próxima convocatoria, al nuevo seleccionador le recomiendo este once inicial: Casillas, Salgado, Mejía, Pavón, Raúl Bravo, Ramos, De la Red, Guti, Reyes, Raúl y el eternamente madridista para la Brunete, Morientes. Seguro que no habría ninguna crítica en su contra, y así estarían todos contentos, el Madrid, la prensa de Madrid y ¾ partes de España.

El Puyol que vuelve de la selección tras Alemania, no tiene nada que ver con el que se fue del Barça, obvio cuando no es lo mismo jugar con Márquez a un lado y Edmílson por delante, que hacerlo con Pablo, Juanito, Xabi Alonso o Cesc, además que no es lo mismo jugar en un conjunto como el Barça que en un grupo de individualidades como España. El mal Mundial que hizo le minó la moral, que unido a no poder comenzar la pretemporada físicamente como a un jugador de sus características físicas le es necesario, tanto por el Mundial como por la Gira americana, hicieron que Puyol no comenzara la temporada a su máximo nivel.

Puyol fue cogiendo el tono conforme avanzaba la temporada, pero cada vez que ha acudido con la selección, ha sido como volver a empezar. Su mala actuación ante Irlanda del Norte le hizo volver de la selección otra vez a un bajo nivel, y cuando ahora parece haber mejorado otra vez un poco su nivel, aún no estando en su mejor forma, esperemos que su mala actuación de ayer, en especial en el primer gol de Suecia, no nos devuelva de nuevo al mismo Puyol que nos devolvieron del Mundial de Alemania.

Cuando arreglen aquella selección, y sea algo parecido a un equipo de fútbol, entonces, y con las reticencias que todos ya conocéis de mí respecto a todas las selecciones (española, catalana, brasileña o de donde sea), entonces que vuelva otra vez a jugar. Pero mientras, con que se lleven a Iniesta para calentar banquillo y cumplir con el deseo de la Brunete, y a Xavi para desaparecer del partido igual que hace con el Barça, y sólo aparecer en partidos ante grandes rivales como San Marino, o en partidos sentenciados, con eso ya cumpliríamos la cuota y no nos afectaría a lo que de verdad nos interesa a casi todos los culés: el Fútbol Club Barcelona.

Foto:www.marca.com

viernes, octubre 06, 2006

Ver para creer


El Barcelona de basket dio ayer la gran campanada y venció al conjunto de la NBA Philadelphia 76ers, convirtiéndose de este modo en el segundo equipo FIBA tras el Maccabi (el cual lo ha conseguido ya en cuatro ocasiones!!!) en vencer a un conjunto de la NBA.

Es sorprendente como el mismo equipo que no ha sido capaz en tres partidos oficiales de anotar más de 51 puntos, el mismo equipo que ha sido humillado por dos superpotencias del baloncesto como el Akasvayu Girona y el Etosa Alicante, y en definitiva, el mismo equipo que no nos ha ofrecido ninguna garantía en este inicio de temporada, es capaz de realizar tan soberbio partido como el de ayer.

También es necesario contextualizar el partido, con un Barça extra motivado por diferentes motivos, los obvios de jugar ante un equipo NBA y los recientes del pésimo espectáculo ofrecido en partidos anteriores. Y un conjunto NBA que se encuentra en plena pretemporada, en proceso de pruebas, y con una motivación muy inferior a la ofrecida por el conjunto azulgrana. Es la situación a la inversa de cuando el Barça de fútbol se enfrenta en las diferentes giras a conjuntos muy inferiores a él. El Barça juega a medio gas y el conjunto contrario a muerte.

Sea como fuere, motivados unos, no tanto otros, vencer a un equipo NBA no está al alcance de cualquiera. Esta misma situación de motivación se da en prácticamente todos los partidos que enfrentan a equipos FIBA con NBA, y excepto en cuatro ocasiones con el Maccabi, en el resto siempre había vencido el conjunto americano, con lo cual tiene mucho más mérito aún la victoria de ayer, y demuestra que el problema del Barça no es principalmente de plantilla, ya que no cualquier plantilla puede vencer a un conjunto NBA por mucha motivación que se posea.

De todo el partido de ayer me quedo con unas declaraciones de Roger Grimau al final del encuentro donde decía que habían jugado muy tranquilos, sabiendo que era un partido espectáculo y que no había nada en juego, y que era precisamente esa tranquilidad la que les había hecho poder ganar. Roger dio en la clave del problema que tiene este Barça, y que no es ni más menos que la presión a la que les somete el técnico Dusko Ivanovic y que hace que salgan amaniatados, timoratos y nerviosos a jugar cada partido.

Ivanovic debería recapacitar, abandonar ese posado de coronel, esa actitud tan dictatorial ante sus jugadores, y comprender que un poquito más de compresión, de persuasión, en definitiva un poco más de cariño hacia sus jugadores, podría ser suficiente para que éstos mostraran su mejor juego.

Y si no es capaz de comprender esto, pues entonces parece clara la solución…


jueves, octubre 05, 2006

Las bestias negras del barcelonismo

En el día de ayer, el Barcelona de balonmano se dejó prácticamente la Liga en la pista del Valladolid tras sucumbir ante el equipo local, a pesar de ir ganando prácticamente durante todo el encuentro. Los que seguimos un poco a la sección de balonmano hemos visto en los últimos años como el Valladolid es la auténtica bestia negra de la sección, a la cual le ha vencido en múltiples ocasiones.

Esto no tendría más importancia si el Balonmano Valladolid fuera mejor equipo que el culé y demostrara el mismo nivel que ofrece en los enfrentamientos ante el conjunto catalán cuando se enfrentara a otros equipos de similar nivel como Ciudad Real o Portland, lo cual no sucede. Sin embargo, el equipo pucelano es ver los colores blau y grana y multiplicar su motivación, sus ganas, su calidad y sus recursos, y por supuesto acabar prácticamente ganando en casi todos los enfrentamientos.

En fútbol la bestia negra la representa el Atlético de Madrid, otro conjunto de nivel inferior al blaugrana, que muestra un nivel mediocre con muchos equipos, pero en cuanto se enfrenta al Barcelona muestran un nivel desorbitado, partido tras partido. Y ello alcanza su máximo exponente en la figura de Fernando Torres, a quien más allá de en la ilusión de la prensa madrileña, cuesta recordarle un gol o una jugada de mérito, pero que ante el Barça ofrece un nivel de estrella mundial.

En baloncesto es el DKV Joventut quien asume este papel de bestia negra del barcelonismo durante la historia reciente, realizando magistrales actuaciones ante el Barça, para luego, y para desesperación culé, caer inexorablemente ante Madrid, Tau o Unicaja.

Mientras, en hockey patines, este rol fue jugado en años anteriores por el Igualada o el Reus, aunque ahora no hay ningún equipo que haya asumido este papel de bestia negra.

Sea como fuere, siempre hay un equipo en las diferentes secciones que parece tener como único objetivo durante el año obtener la victoria ante el Barcelona. No sé si se debe a factores únicamente psicológicos y/o de motivación extra por algún motivo extradeportivo, o simplemente una cuestión deportiva donde el estilo de esos equipos se atraganta al Barça, pero lo cierto es que da mucha rabia como culé ver a algunos equipos que parecen disfrutar de manera especial venciendo al Barça. Y sobre todo da más rabia ver como ante otros equipos similares demuestran una actitud completamente diferente y una motivación muy inferior.

Atlético de Madrid en fútbol y Valladolid en balonmano son los auténticos paradigmas de lo que supone ser una bestia negra para el barcelonismo. Uno cuando los mira, y pasado el momento inicial de rabia, sólo piensa en que si jugaran con este nivel ante todos los equipos serían campeones de todo en sus diferentes disciplinas.

Y capítulo aparte merecería Fernando Torres, pero eso no se podría explicar ni en mil posts.

miércoles, octubre 04, 2006

El público del Camp Nou


Cuando uno acude por primera vez al Camp Nou lo primero que impresiona del mismo es la majestuosidad y dimensiones del estadio, y una vez comienza el partido lo siguiente en sorprender siempre es el silencio sepulcral, más propio del Liceo que no de un estadio de fútbol, que reina durante todo el encuentro.

Sólo en los grandes partidos (Madrid y determinados encuentros europeos) el ambiente que se vive en el estadio está a la altura de los casi cien mil espectadores que puede albergar el Camp Nou. Pero en el resto, el público sólo anima en momentos puntuales y por periodos de tiempo muy reducidos.

Esto dice poco de la que se autoproclama, para mí erróneamente, la mejor afición del mundo. La mejor afición del mundo puede considerarse, por ejemplo, la afición del Atlético de Madrid, que incluso en Segunda División llenaban el estadio y animaban a su equipo sin parar, siempre fiel al mismo, dando más al equipo que lo que éste les daba a ellos.

Las razones del gélido ambiente en el Camp Nou son variadas:

- Perfil medio del aficionado. Tener un asiento en el Camp Nou es por un lado caro o muy caro, por otro todo un elemento de status social en Catalunya y un bien escaso. Todo esto hace que la edad media del aficionado sea elevada, con un perfil familiar y donde en estos aficionados reina el espíritu burgués catalán, donde al jugador se le concibe como un empleado que debe trabajar para ellos y darle los beneficios y alegrías, pero no a la inversa. La consecuencia es que este tipo de aficionados (el típico hombre mayor del puro, solo o acompañado de su esposa) no anima, silba, y lo que es peor, hasta le molesta que sus compañeros de asiento animen, donde es fácil escuchar frases dirigidas a estos aficionados como "nen, seu i calla". Con sólo visitar un Palau lleno en un partido de basket o balonmano, es suficiente con mirar la juventud del público para ver porque ahí sí se anima y es tan fantástico el ambiente, la denominada Magia del Palau.
- Ausencia de un grupo de animación. Prácticamente desaparecido el grupo radical Boixos Nois, no existe ningún grupo que haya cogido el relevo de llevar la batuta en cuanto a animación se refiere. Se ha hablado muchas veces de una Grada Joven, es decir, una zona en el estadio dedicada exclusivamente a gente joven, de carácter pacífico, cuyo fin principal sea hacer del Camp Nou una olla a presión para los rivales. Pero siempre ha quedado como una idea, que no como un proyecto en firme. Para ello se necesitaría, entre otras acciones, hacer unos precios asequibles a la gente joven, y cuando un abono en el Camp Nou se ha convertido en un producto de lujo en Barcelona, dudo mucho que apuesten por ello.
- Incapacidad para llenar el estadio. Debido a la manipulación y mercado persa que el club lleva a cabo con los abonos y entradas, y a la fomentación del club a que los aficionados hagan lo propio, el resultado es que esta Directiva no ha sido capaz de imponer una política adecuada para llenar el estadio cada semana. Y eso contribuye al ambiente gélido, ya que por el diseño del estadio es difícil conseguir el ambiente deseado, ya que es una estructura abierta y no cerrada, como por ejemplo el Bernabéu. Si a eso le unimos que nunca están las cien mil personas al completo, conseguir un ambiente apropiado se hace más difícil.

El ambiente del Camp Nou es imposible cambiarlo en uno, ni en dos, ni en cinco años, pero si se toman las medidas adecuadas para rejuvenecer el público, se crea una grada joven y se toman medidas para facilitar un estadio lleno cada semana, conseguiremos al menos que este ambiente gélido actual se convierta en uno templado.

Pero sinceramente lo veo imposible, al menos a corto plazo.

martes, octubre 03, 2006

El medio centro defensivo: problema y solución

Con todos los partidos jugados hasta la fecha, y a pesar del vaivén de rotaciones llevado a cabo por Rijkaard, en la mente de todos está más o menos claro cual es el equipo base. Valdés en la portería, Zambrotta en el lateral derecho, entre Márquez, Puyol y Thuram las dos posiciones en el centro de la defensa, entre Sylvinho y Gio el lateral izquierdo, Deco en un interior, entre Xavi e Iniesta el otro interior, entre Messi y Giuly el extremo derecho, entre Gudjohnsen y Saviola el delantero centro y Ronaldinho en el extremo izquierdo.

Como veréis en este equipo base expuesto falta una posición: la de medio centro defensivo. Una posición para mí clave en este sistema 4-3-3, ya que supone el equilibrio perfecto entre los hombres de ataque (los dos interiores y los tres delanteros) y la línea defensiva, convirtiéndose en un perfecto tercer central en tareas defensivas, y un perfecto medio centro organizador en tareas ofensivas.

En los tres años de Rijkaard esta posición ha sido perfectamente cubierta por Cocu el primer año, Márquez el segundo y Edmílson en la tercera. Los tres jugadores han significado los valores especificados anteriormente que debe tener un medio centro en el Barcelona actual. Pero esta temporada, debido a varios factores, los que han ocupado esta posición no han acabado de asentarse. Primero por la incorporación tardía de Edmílson a causa de su lesión este verano, y luego por el empecinamiento de Rijkaard en confiar en Motta cuando, y hasta que no se demuestre lo contrario, su aportación al equipo nunca ha sido lo suficientemente convincente para ocupar dicha demarcación.

Cuando Rijkaard solucione dicho problema en el medio centro, gran parte de los males del Barcelona se habrán solucionado de un plumazo, sobre todo los problemas defensivos. Las alternativas son variadas y de diferente impacto en el juego y el espíritu del equipo, las cuales enumero a continuación según mi orden de preferencia:

- Márquez. Su inclusión como doble pivote obedece a dos motivos. Primero porque considero que es el más capacitado ya que domina el juego aéreo (aún no siendo el más alto) y en salida de balón también es el mejor de todos. Además, supondría crear el hueco necesario en defensa para poder aprovechar a Thuram.
- Edmílson. El brasileño hizo una gran temporada en la pasada, pero en ésta no acaba de coger el tono, y aún consiguiéndolo estaría a la par de Márquez, pero sólo el hecho de que con el mexicano va ligada la inclusión de Thuram ya es razón suficiente para apostar por Márquez. Además, como Edmílson aún no está a su mejor nivel, no la considero la primera opción.
- Iniesta. Poner al manchego como medio centro supondría modificar el perfil asociado a este puesto, ya que Iniesta es el más técnico de todos, y aunque ha mejorado mucho defensivamente su nulo juego aéreo no la hace una opción prioritaria en los grandes partidos como Stamford Bridge. Sin embargo es una opción más que válida para segundas partes, tal como sucedió el año pasado.
- Motta. Sólo si ninguna de las opciones anteriores estuviera disponible apostaría por el ítalo brasileño. Es un jugador en el que yo tenía muchas esperanzas depositadas, pero creo que más por motivos extradeportivos (inherentes a él) que deportivos, su etapa en el primer equipo ha acabado.
- Xavi. Opción sólo válida para jugar contra equipos claramente ultradefensivos o en inferioridad. En cualquier otro supuesto, optaría por Iniesta si se necesitara un medio centro de estas características.

Conociendo a Rijkaard, alinear a Márquez tiene para él un punto de riesgo ya que es una opción aún no utilizada, mientras Edmílson y Motta están muy bajos de forma y ninguno ha garantizado estabilidad. E Iniesta o Xavi supone cambiar la filosofía del medio centro, válida como solución de emergencia, pero no como opción de inicio en partidos como Sevilla, Madrid y Chelsea.

Si yo fuera Rijkaard colocaría a Márquez, sobre todo por ese doble valor ya comentado de matar dos pájaros de un tiro, ya que Thuram entraría en el once. Esperemos al partido ante el Sevilla. Quien juegue entonces posiblemente lo hará en Stamford Bridge y en el Bernabéu.

Que sea Márquez.

Fotos: www.sport.es

lunes, octubre 02, 2006

Ronaldinho, la historia de cada año

Uno de los males de los que siempre ha adolecido el Barcelona históricamente ha sido la poca capacidad para retener a los grandes jugadores con categoría de cracks (Maradona, Romario, Ronaldo, Rivaldo…) o bien el darles el trato adecuado para que la estancia de los mismos en Can Barça sea larga, duradera y satisfactoria para ambas partes. Así, hemos visto como muchos de estos jugadores ofrecían sus mejores años de fútbol en otros equipos y salían por la puerta de atrás del nuestro.

Sin embargo, con Ronaldinho esa tendencia se ha invertido y el brasileño cumple ya su cuarta temporada en el Camp Nou, donde sus mejores momentos de fútbol de su aún joven carrera deportiva los estamos disfrutando en Barcelona. Sin embargo, estos días asistimos al debate o linchamiento público (depende del medio) sobre el pobre nivel de juego del jugador brasileño en sus últimos partidos. Los mismos que ahora atacan vilmente al brasileño son los mismos que a principio de este temporada lo adulaban tras sus primeras intervenciones en Supercopa de España y Champions, destacando lo bien que se sentía en el Barcelona y por eso jugaba tan bien, a diferencia de lo que tuvo que sufrir con la selección brasileña en el Mundial.

Es evidente que Ronaldinho no está atravesando su mejor momento de juego, pero excepto en su primera temporada, nunca lo ha hecho a estas alturas de la temporada. Este debate que hay en los medios sobre la baja forma del jugador suena a repetitivo, ya que es el mismo de la temporada anterior y de la otra.

En sus tres temporadas completas, Ronaldinho nunca se ha caracterizado por ser un jugador regular que rinda a un nivel parecido durante todo el año, como por ejemplo sucede con Eto’o o Puyol, sino que por sus características desaparece en muchos partidos, normalmente los intrascendentes, y aparece en los grandes partidos y en los momentos claves de la temporada. Él es así, y los culés deberíamos saberlo. No se le puede exigir regularidad, porque nunca la ha tenido, deberíamos conocer ya sus características y respetarla. Disfrutar de sus virtudes y convivir con sus defectos.

Ronaldinho no está físicamente bien, debido a una mala o nula pretemporada a causa de la gira asiática y del Mundial. A eso se le une que el equipo no está como en otros momentos de la temporada (en parte también por el bajo momento del brasileño) y en ocasiones muestra apatía. Es decir, nada diferente al Ronaldinho de temporadas anteriores, ése que tanto hemos admirado cuando en los momentos claves siempre nos ha ayudado a salir a adelante, y ése que nos ha obsequiado con tantas y tantas jugadas de fantasía.

Pero la prensa olvida rápidamente estas cosas, y además carece de ningún nivel analítico y de memoria histórica para comprender el momento actual del crack brasileño, aduciendo además problemas contractuales, que no dejan de ser los mismos que ha tenido cada inicio del año anterior.

Los próximos partidos son grandes y claves partidos (Sevilla, Madrid y Chelsea) donde debemos esperar la aparición de Ronaldinho en su mejor versión, como siempre sucede. Si entonces seguimos sin noticias de él, entonces será cuestión de empezarse a preocupar.

Pero este jugador es tan grande, que aún si es verdad que no está en su mejor momento, puede tener suficiente con aparecer en un momento y sentenciar cualquiera de esos partidos. Como sólo pueden hacer los grandes jugadores, y Ronaldinho lo es, el más grande.

Foto: www.sport.es

domingo, octubre 01, 2006

Blanco o negro, depende del cristal con el que se mire

Temporada anterior 2005/06. Tras la quinta jornada de Liga el Barça tenía 8 puntos, tras dos victorias (Mallorca en casa por 2 a 0 y Betis fuera por 1 a 4), dos empates (Alavés fuera 0 a 0 y Valencia en casa 2 a 2) y una derrota (Atlético Madrid fuera por 2 a 1). El juego del Barça no había ofrecido en ningún momento de la temporada hasta dicha jornada ningún elogio y el juego del equipo era muy pobre con un Ronaldinho y Deco en muy baja forma (incluso quedaron fuera de la convocatoria de Sevilla), con unos fichajes que no aportaban nada (Ezquerro y Van Bommel) y además con un Real Madrid por encima del Barça en la clasificación.

Temporada actual 2006/2007. Tras la quinta jornada de Liga el Barça tiene 13 puntos, es líder, con cuatro victorias (Osasuna en casa y Celta, Rácing y Athletic fuera) y un empate (Valencia en casa). Los elogios al equipo han fluctuado desde los desmedidos a favor tras las victorias ante Español y Bayern en la pretemporada, incluidos también tras las victorias consecutivas ante Osasuna, Levski y Racing, hasta las desmedidas en contra tras la derrota de Mónaco y en esta última semana tras los empates de Valencia y Werder.

En ambas temporadas se da otro hecho común que es la gira norteamericana, y por tanto la incorrecta preparación física. Pero a pesar de ello, el Barça acabó el año pasado conquistando Liga y Champions, ofreciendo un excelente nivel de juego y físico desde mediados del mes de octubre (que es cuando esta temporada se inicia la serie de grandes partidos ante Sevilla, Chelsea y Madrid) el cual volvió a bajar en enero-febrero para volver a estar en su máximo esplendor a finales de febrero-marzo que es cuando se llegó al momento clave de la temporada tanto en Liga como en Champions.

Todos estos datos objetivos no tienen que eximirnos de exigirle al equipo que mejore una serie de aspectos que no acaban de funcionar correctamente, pero no debemos olvidar la temporada anterior, primero para comparar como estábamos entonces y como estamos ahora, y también para saber que este equipo nunca ha estado en un gran momento a estas alturas de la temporada.

Pero además se da la circunstancia de que sin estar a un gran nivel de juego, el equipo este año (a diferencia del anterior) se encuentra invicto en la Liga, líder, y en Champions tiene las opciones intactas de clasificarse para octavos.

Demos un poco más de margen a este equipo, sobre todo en este mes que se avecina, dejemos a Rijkaard que trabaje en mejorar los aspectos mejorables, algunos de los cuales ya empezaron a hacerse en el partido de ayer en Bilbao, pero no seamos tan exigentes con este equipo cuando aún no hay que serlo, ni nos auto flagelemos de este modo.

Dejemos que eso lo hagan desde Madrid, que sigan achacando la supremacía barcelonista a favores arbitrales, que vayan inventándose crisis en el club al mínimo atisbo que se les brinda, que sean ellos quienes hablen del mal juego barcelonista, etc. Pero que sean ellos.

Mientas nosotros, repito, sin olvidar los aspectos a mejorar (falta de un equipo base, baja forma de Ronaldinho, baja forma física general, actitud en determinados partidos, problemas defensivos, ausencia de un pivote defensivo de garantías, lesión de Eto’o, lentitud en la circulación de balón, falta de control de los partidos, rotaciones absurdas…) disfrutemos de ser líderes y del excepcional equipo que poseemos, que aún cuando no juega bien gana.

Y eso, visto en otros equipos, siempre nos ha parecido digno de admiración, pero visto en nosotros parece que no.

Foto: sport.es

Victoria balsámica

El fútbol no es una ciencia exacta, pero cuando se adoptan decisiones con coherencia, podemos decir que casi. Rijkaard se ha olvidado hoy de las rotaciones, y como era de esperar, ha alineado al mejor once titular que según él podría saltar hoy a San Mamés. Aunque algunos pensemos que en el mismo faltaban Iniesta y Thuram, éstos ya son debates menores comparado con las presencias anteriores de jugadores como Oleguer y Motta, por poner dos ejemplos. También como era de prever, Gudjohnsen ha sido el elegido para ocupar la posición de delantero centro.

El partido ha comenzado sin grandes agobios, con tanteo por ambos equipos, pero sin llegadas al área. Sin embargo, en la primera aproximación bilbaína Edmílson se equivoca por partida doble (primero dejando llegar a Yeste desde el centro del campo hasta el borde del área y posteriormente no marcando al mismo en el centro del gol) y Yeste consigue el 1 a 0. El Barça se queda noqueado, pero en la primera aproximación con cierto peligro al área, Gudjohnsen es derribado al borde del área cuando buscaba el balón para encarar a Lafuente. Reglamento en mano, se trata de una ocasión manifiesta de gol, y por tanto expulsión de Casas. El partido cambia radicalmente a partir de esta jugada.

El Barça mueve ficha y Rijkaard substituye a un inoperante Edmílson (y por desgracia ya no es noticia) por Giuly. Ronaldinho retrasa su posición a la mediapunta (aunque su aportación ha vuelto a ser pésima) y el equipo pasa a jugar con una especie de 4-2-1-3. El Barça pasa a dominar completamente el juego y las oportunidades empiezan a llegar con un Athletic encerrado en su área. Messi se convierte en el jugador más peligroso en ataque, siendo el único capaz de desbordar, Gudjohnsen juega perfectamente su rol como delantero centro, disponiendo de una ocasión de gol, y Deco y Xavi se adueñan del centro del campo. Y cuando más jugadores ofensivos tenía el Barça en el terreno de juego, paradojas del fútbol, el jugador más defensivo, Puyol, ayudado de un defensa bilbaíno ha conseguido el gol del empate a centro del islandés Gudjohnsen a falta de un minuto para el final de la primera parte.

Ha sido un gol psicológico que unido al desgaste de jugar casi todo el partido con un jugador menos han hecho de la segunda parte una travesía hacia la victoria blaugrana donde más tarde o más temprano llegaría el gol de la victoria, donde ya en el primer minuto de la misma, Rafa Márquez ha estrellado un balón en la madera. El gol no ha tardado mucho en llegar, y además ha sido conseguido por uno de los más destacados del encuentro, Eidur Gudjohnsen tras magistral asistencia de Xavi. Aquel, tras sustituir al islandés ha conseguido el 1 a 3 definitivo en el primer balón que tocaba y tras una excelente combinación entre Xavi, Iniesta y el propio jugador. De este modo, tanto los partidarios de uno como de otro delantero han quedado satisfechos, y lo más importante, ha ayudado a disipar dudas sobre cómo serán estos cinco meses sin Eto’o.

Está claro que no ha sido el mejor partido del Barça, que la expulsión ha ayudado a la victoria, que Edmílson y Ronaldinho están en muy baja forma, que el equipo tiene problemas de circulación de balón, y quien sabe si de preparación física, que la defensa no tiene la solidez de temporadas anteriores y muchas otras cosas a mejorar. Pero lo que nadie puede discutir es la tremenda capacidad que tiene este equipo para generar ocasiones de gol y ganar partidos. Parece fácil dominar de cabo a rabo setenta minutos de partido, aunque sea con un jugador más, y remontar un partido (y ya es el tercero de la temporada) casi sin esforzarse, pero debemos pensar cuantos equipos en el mundo son capaces de hacer esto. Y la estadística en Liga es casi impecable: 5 partidos jugados, 4 victorias y 1 empate, y líderes. No quiero pecar de resultadista, porque nunca lo he sido, pero a lo mejor nos hemos demasiado bien acostumbrado a jugar siempre bien y ganar siempre. Si ahora tenemos éstos resultados sin jugar bien, pues imagínense cuando venga el buen juego…

Foto: www.elmundodeportivo.es