El efecto Eto’o
Una vez todo el entorno ha asumido la lesión del camerunés Eto’o, y sobre todo su larga ausencia de los terrenos de juego, de como mínimo cinco meses, los efectos colaterales de dicha lesión comienzan a aflorar.
El primero de ellos es la presión mediática y popular que se está empezando a ejercer para que el elegido para la posición de delantero centro sea Aquel. Definitivamente cada vez entiendo menos al entorno culé, cómo de inicio apoya a un jugador al cual el club le ha dado mucho más de lo que él ha proporcionado al mismo, su nivel de compromiso con éste ha sido pésimo, y donde este verano protagonizó el enésimo acto de desconsideración a este club no marchándose a otros clubes cuando aquí se le dijo que no se contaba con él y en esos otros clubes iba a cobrar como mínimo la misma ficha que aquí, además de garantizarle minutos de juego lo cual digo yo que debe ser también importante para un profesional, no sólo cobrar y punto.Así es el entorno blaugrana capaz de apoyar antes a esta clase de jugadores que no a otros recién llegados que al menos hasta la fecha han demostrado más compromiso con este club que Aquel. Mañana Rijkaard dictará la primera sentencia muy probablemente con la inclusión de Gudjohnsen, pero tengo la impresión que el debate Gudjohnsen-Aquel nos va a estar persiguiendo hasta la vuelta a los terrenos de juego de Eto’o. Sólo zanjaría la polémica que se avecina que el islandés alcanzara unos registros goleadores similares a los del camerunés, sobre todo en su fase inicial, lo cual se me antoja difícil por varias razones. Primera porque los números de Eto’o están al alcance de muy pocos, segundo porque Eidur no es un goleador nato y tercera porque tras San Mamés, los siguientes partidos son antes grandísimos equipos (Sevilla, Chelsea y Madrid) lo que dificulta aún más conseguir goles con facilidad. No obstante, por el bien del Barça, que Gudjohnsen (o quien sea el elegido, excepto Aquel) consiga un gran número de goles durante la ausencia de Eto’o.
El segundo efecto colateral, y para mí más importante, ha sido que Rijkaard se ha olvidado de las estúpidas rotaciones de cara al partido ante el Athletic. Parece como si la lesión de Eto’o haya vuelto un poco más temeroso y terrenal al técnico holandés y le haya hecho percatarse de que el equipo es un poco más vulnerable sin el camerunés y por tanto sea necesario salir con un equipo más compensado que conceda menos facilidades a los equipos contrarios. Para ello ha convocado a todos los mejores jugadores disponibles (excepto Sylvinho) y ha dejado fuera a los dos únicos jugadores carentes de calidad para jugar en este equipo y que por lógica deberían quedar fuera del 99% de las convocatorias: Oleguer y Ezquerro.
Y el último efecto colateral será el espíritu y la actitud de los jugadores, los cuales querrán ganar principalmente para dedicarle la victoria a Samuel. Y en especial, de algunos como Ronaldinho, que sin Eto’o querrá volver a demostrar quien es el líder y buque insignia de este equipo. Y sin Eto’o, pero con el mejor Ronaldinho, la baja del camerunés duele menos.
Por lo tanto, mañana intuyo un equipo de plenas garantías, con Gudjohnsen como delantero centro, acompañado de Messi y Ronaldinho, un centro del campo con Edmílson, Deco y Xavi o Iniesta. Donde tengo muchísimas dudas es en la línea defensiva, donde no descarto una auténtica revolución, y ésta puede ser jugar con los cuatro magníficos (Puyol, Márquez, Thuram y Zambrotta), lo que supondría, por un lado descargar a Puyol de la responsabilidad en el centro de la defensa y favorecer así mismo la recuperación de su mejor versión, y encajar a éste junto con el inconmensurable Thuram y Márquez. Si Rijkaard opta por ser más comedido creo que Puyol sería el sacrificado en el centro de la defensa, y Zambrotta y Gio jugarían en los laterales.
Sea el equipo que sea mañana sólo vale la victoria, por muchas razones, pero principalmente por Eto’o. A él irá dedicada.
Fotos: sport.es























