Fora l'àrea

Tertuliano del programa deportivo Fora l'àrea en Radio Estel

miércoles, septiembre 28, 2011

De Kubala a Messi, no es la misma Historia

El Barça se aficiona a las \'manitas\'

Quienes ya tenemos una edad, pero no la suficiente como para haber visto jugar a Ladislao Kubala, sabemos de él lo que los archivos de la historia blaugrana nos dicen, pero sobre todo lo que la memoria histórica latente, como son los culés más veteranos, nos han ido transmitiendo a las generaciones posteriores.

Kubala llegó al Barça a principios de los 50, liderando el famoso Barça de las 5 copas y haciendo, dicen, del conjunto culé el más poderoso futbolísticamente en Europa. Entonces no se jugaba ni Copa de Europa, ni Champions League, ni fases previas aburridas e intrascendentes como ahora. Entonces existía la Copa Latina, que enfrentaba a los campeones de las Ligas española, francesa, italiana y portugués. El Barça la conquistó en dos ocasiones.

De Kubala se dice que dejó pequeño el estadio de Les Corts y por tanto fue el artífice de la construcción del actual Camp Nou, fundado en 1957.

La llegada de Di Stéfano al Barça, junto a Kubala, hacía presagiar a un Barça imparable, junto a los Kocsis, Czibor y compañía, base de la Hungría que perdió la final del Mundial del 1954 en Suiza ante Alemania, maravillando al mundo por su fútbol. La intervención de Franco impidió la llegada de la Saeta Rubia a Can Barça, propiciando su llegada al Real Madrid, quien cuando poco más tarde se comenzó a jugar la Copa de Europa en 1955 tenía un equipo capaz de arrasar en Europa, como así sucedió.

Quienes vivieron su época no dudan en señalar a Kubala como uno de los jugadores más determinantes de la historia culé. Pero incluso él, tuvo que sufrir uno de los males del entorno culé, el eterno dualismo, en su caso entre kubalistas y suaristas, que acabó con Luís Suárez en las filas del Inter de Milan, ganando dos Copas de Europa y un Balón de Oro en Italia, mientras el Barça de Kubala se chocaba contra unos postes cuadrados en un estadio suizo.

Hoy, con sólo 24 años y muchos años de fútbol por delante aún, Leo Messi ha igualado con 194 goles los realizados por Ladislao. Si Kubala fue determinante en los años 50 para la Historia del Club, nadie duda de que Messi ya es, sin duda, el jugador más determinante de la Historia blaugrana, y posiblemente el mejor jugador de fútbol de todos los tiempos.

Kubala no pudo conseguir triunfar en las Copas de Europa de su época, cosa que Messi ya lo ha conseguido en tres ocasiones. Las circunstancias de entonces le imposibilitaron el conseguirlo, mientras que Leo ha tenido la suerte de ser contemporáneo al mejor momento del club, con rosellistas o laportistas, con cruyffistas o nuñistas, con kubalistas o suaristas, o con pepistas o guardiolistas.

Estamos en la mejor era del club, con un proyecto consolidado de años de política de club, de trabajo de cantera, de filosofía, de solvencia económica, de referente mundial, con muchos de los mejores jugadores del mundo, con el mejor de todos, con el mejor entrenador para este club.

Y ello se traduce en todos los títulos de la última década, en la normalidad con la que se aceptan las continuas goleadas, en la situación que se encuentra nuestro eterno rival, en la mierda que nos tiran día sí día también (ladran, luego cabalgamos)…

De Kubala a Messi, de 194 a 194 goles, la Historia de este club ha cambiado mucho, y para bien. Donde antes el entorno autodestruía el club, ahora simplemente lo modela.

Como ha cambiado la Historia.

Foto: www.sport.es

miércoles, septiembre 14, 2011

Trata de arrancarlo, por Dios Pep, trata de arrancarlo

El Barça regala un empate al Milan

Lo que el sábado pareció un accidente y lo que hoy se hubiese quedado en algo preocupante, sin más, si el Milan no hubiese conseguido marcar su segundo gol en el último minuto de partido tras su segundo tiro a puerta de todo el partido, se ha convertido gracias a ese gol en algo que ha hecho disparar todas las alarmas del entorno culé, históricamente alarmista, y al cual ni doce títulos de los quince últimos parecen bastarle para no encender las alarmas al primer contratiempo.


A diferencia del sábado donde el Barça regaló un partido que tenía más que controlado, analizando el partido asépticamente, el Barça ha sido infinitamente superior a un Milan que se vio con un gol en el primer minuto y con otro de un córner aislado en el último, mientras que su rival le dominó los 89 minutos restantes, aunque para ello no desplegara el juego al que habitualmente estamos acostumbrados. Pero sin embargo, analizando con más profundidad, ambos partidos tienen varias similitudes.

La primera es que el equipo parece estar pagando muy cara la elevada exigencia del mes de agosto con la Supercopa de España obtenida recién llegados de la playa y la de Europa una semana después. Además de la tardía, y voluntaria demora, incorporación de los jugadores principales, especialmente los de la Copa América. Prácticamente ningún jugador parece encontrarse en un tono físico adecuado al momento de la temporada, y eso se está pagando en la escasa presión colectiva defensiva y en la dificultad de sentenciar los partidos o bien remontarlos.

La segunda es consecuencia de la primera, y son las lesiones musculares. Además de Afellay y Soriano en pretemporada, desde que comenzó la misma ya han caído Adriano, Piqué, Alexis e Iniesta, con el agravante de que estos dos últimos estarán entre dos y un mes de baja respectivamente.

La tercera es la obcecación de Pep en situar a Busquets como central, de quien, excepto el día del Villarreal donde nadie atacó, no se le recuerda un partido bueno ni el año pasado ni éste. Ello además conlleva situar a Keita de medio centro, quién también, excepto ante el Villarreal, tampoco se le recuerda un partido acertado en esta posición. Y además, Busquets, fruto de la desconfianza que los partidos de central le han aportado, hoy parecía otro en los minutos que ha jugado en su posición natural.

Y la cuarta es las jugadas a balón parado. En los dos partidos contra el Madrid recibimos tres de los cuatro goles de córner, uno de los dos goles ante la Real no es a balón parado pero viene de un centro lateral, y de nuevo hoy recibimos un gol de córner. Esto tiene difícil solución, ya que somos un equipo muy escaso de centímetros. La mejor manera de defenderse de esta carencia es intentar no conceder córners, especialmente en los últimos minutos.

Cuatro factores, que en cuanto se corrijan, el primero con tiempo, el segundo además de con tiempo con un poquito más de fortuna, el tercero con un Pep que sepa rectificar a tiempo y el cuarto con una concienciación mayor del problema, el equipo volverá seguramente a ser el que nos tiene acostumbrado. Y eso puede ser de este mismo fin de semana, hasta el miércoles próximo ante el Valencia o el siguiente sábado ante Atlético.

El único problema es hasta que acabe de arrancar el equipo es ver la factura en puntos y confianza que vamos a tener que pagar. El día de la Real y hoy el equipo, aún con todos los problemas y carencias, el equipo ha sido superior a su rival, mientras paradójicamente, cuando no lo fuimos ante el Madrid en la Supercopa, sí conseguimos la victoria.

Los próximos tres partidos serán muy importantes para que el equipo acabe de arrancar, recuperar tono físico, recolocar a los jugadores en su posición y volver a ganar partidos con la solvencia habitual.

Los males están claros y la solución también. Tenemos al mejor entrenador para hacerlo, como así sucedió en su primera temporada tras las derrotas y empate inicial ante Numancia y Rácing, o bien la temporada pasada tras derrota ante Hércules.

No hay que relajarse, ni confiarse, pero tampoco alarmarse. Estamos a 13 de septiembre, y a estas alturas nadie ganó ni perdió una Liga o una Champions, aunque esta noche a algunos lo parezca.

Foto: www.sport.es

sábado, septiembre 10, 2011

Bienvenidos al mundo real

El Barça pasó del cielo al infierno en Anoeta

Una Supercopa de España ganada con menos merecimiento del habitual, una Supercopa de Europa ganada con más tranquilidad de la prevista, una goleada con exhibición incluida ante un rival de Champions, dos fichajes y un canterano de primera fila que han elevado considerablemente el nivel de la plantilla, pero sobre todo el absurdo e interesado debate de La liga de mierda en esta Liga de la mierda, han hecho creer a todo el barcelonismo que esta Liga va a ser un paseo en todos los partidos, y que sólo los duelos directos con el eterno rival decidirán el campeón.

Y el primer tiempo de hoy no hizo sino acrecentar esa sensación de superioridad e imbatibilidad, de jugar una Liga diferente a casi el resto, ante una Real Sociedad que se suicidó con una defensa en línea adelantada y sin presión alguna sobre los que la tenían que romper con un simple pase (Xavi, Cesc y Thiago). Sólo en los primeros diez minutos el Barça ya ganaba 0 a 2, en sus dos primeras aproximaciones. Nadie se acordaba entonces de la alineación que presentó Pep, ni del virus FIFA, ni del villarato, ni de nada. El Barça estaba por encima de la realidad, y ni nada ni nadie podría con él.

Y esa fue la sensación al descanso, que el 0 a 2, a poco que al linier que cubría el ataque culé no le hubiera podido la presión de la grada tras los dos primeros goles, el resultado hubiese sido aún mayor. Y a poco que el Barça hubiese dejado de pensar que el partido ya estaba ganado, también.

Pero en la segunda parte, en sólo dos minutos, el equipo sacó las pocas miserias que tiene, que son muy pocas, pero que las hay. La primera, el sentimiento de inmortalidad, que les ha hecho no sentenciar el partido. La segunda, el centro de la defensa.

El experimento de Busquets como central ya dura unos cuantos partidos, pero excepto en el día del Villarreal donde no atacó nadie, no ha funcionado ni esta temporada ni la anterior. Quizás es hora de situarlo ya de medio centro. Y aunque Fontàs es un canterano que está empezando y hay que darle confianza, ponerlo al lado de alguien que no la transmite, no le ayuda. Personalmente, todo lo que no sea Piqué, Mascherano, Puyol o Abidal en el centro, de momento, no me transmite seguridad.

A ello se le ha unido Villa, que a su más que gris partido tras la lesión de Alexis, ha contribuido al regalo colectivo con una asistencia inexplicable que ha supuesto la jugada del empate a dos.

Y a partir de ese empate, cuando el Barça normalmente hubiese apretado, simplemente no había gasolina. Como sucediera hace justo un año ante el Hércules, de nuevo tras el secuestro de dos semanas de los internacionales para pasearlos por Bangladesh, Suiza y destinos mundiales varios. La consecuencia del virus FIFA: un empate y un jugador lesionado.

Pero el Barça ha perdido, perdón, empatado, única y exclusivamente por sus méritos. Con la misma alineación de Pep que algunos critican a posteriori, el equipo había dado un repaso a la Real Sociedad y dominaba el partido y el marcador con suma facilidad. Sólo fue el creerse por encima del bien y del mal, el creerse imbatibles, el creerse el discurso de La Liga de mierda, el que ha hecho que hoy no se ganara.

Bienvenidos al mundo real.

Foto: www.sport.es

miércoles, agosto 31, 2011

La Liga de la mierda

FC Barcelona, 5 - Villarreal, 0

En cualquier país normal, con un mínimo de nivel cultural deportivo y futbolístico, el Barça actual sería un club reconocido y alabado por la inmensa mayoría, tanto en su filosofía de club alargada en el tiempo, como en el fútbol desplegado por la actual plantilla, con toda seguridad uno de los mejores de todos los tiempos, no sólo del Barça, sino de la Historia del fútbol.

Sin embargo, en España se han empeñado en desprestigiar todo lo conseguido por este equipo, subjetivamente desarrollar un fútbol espectacular, y objetivamente conseguir 12 de los 15 títulos disputados, además de ser la base del Mundial conseguido por su Selección en el pasado Mundial.

Y para ello han convertido esta Liga en la Liga de la mierda, donde la mecánica consiste en ir lanzando mierda continua y escalonadamente contra el Barça. El año pasado creímos haber llegado al límite de toda la mierda que es posible lanzar contra un club: rivales que se dejan perder, árbitros comprados, organismos federativos dominados, dopaje, rivales desaparecidos misteriosamente de las imágenes de la prensa del Imperio, violencia desmedida y consentida socialmente al eterno rival, rivales que siempre acaban en inferioridad, patrocinadores universales que influyen en las decisiones arbitrales, y muchos etcéteras.

Uno creía que el límite de mierda alcanzado el año pasado era difícil de superar, pero lamentablemente no ha sido así. Antes de comenzar la Liga, a la ya conocida violencia en el campo del gran rival, socialmente tolerada, hemos asistido a la violencia fuera del campo, la física del entrenador rival y la política mediante pancartas del Presidente de dicha entidad.

El volumen de mierda continuó días después con la invención, o ausencia de demostración, de palabras ofensivas desde el bando culé, para así justificar, y por tanto de nuevo volver a aceptar socialmente la mierda en forma de violencia.

Y antes del inicio de la Liga de la mierda, continuó el lanzamiento de la misma con posibles penaltis no señalados y banderas no aceptadas por el régimen, así como con el olvido voluntario de goles mal anulados y leyes de las ventajas no concedidas.

Y así llegamos al inicio de la Liga, con una buena dosis de mierda lanzada previa y estudiadamente al inicio de la misma, donde el gran rival goleó a un claro candidato al descenso, fruto del espectacular juego desplegado, evidenciando que las diferencias entre uno y otro eran realmente mínimas. Al día siguiente faltaban adjetivos en las crónicas para definir el espectáculo futbolístico (que lo fue).

Y cuando el Barça, ante un rival de Champions, obsequió, como mínimo, con idéntica exhibición futbolística, la Liga de la mierda continuó obsequiándonos con la misma, utilizando esta vez prácticamente las mismas palabras que la llevan definiendo en los últimos años. La Liga de la mierda pasó entonces a ser La Liga de mierda, y donde el día anterior era una exhibición ante un equipo a punto de descender el año pasado, ahora ante un rival de Champions era una evidencia de que esta Liga era una mierda y los rivales de Barça y Madrid no tienen nivel.

Así es la Liga de la mierda, en lo que desde la Central Lechera la han convertido. Mierda, mierda y más mierda hasta que no vean a su equipo donde ellos consideran que siempre debió estar.

Mañana la mierda será para Pep, para el amaño de partidos, para la dieta de Messi, para el mal rollo de los que no jueguen o para cualquier otra mierda que ellos consideren conveniente.

Y mientras, 3 Ligas, 2 Champions, 3 Supercopas de España, 2 Supercopas de Europa, 1 Copa del Rey y 1 Mundial de Clubes. Quizá para otros ésta sea la gran mierda.

Foto: http://www.sport.es/

martes, agosto 30, 2011

Guardiola se ríe de nosotros


Un Barça cinco estrellas

Si Pep fuera un entrenador de otro tipo hubiera aprovechado la rueda de prensa posterior al partido de hoy para reírse de toda la prensa y los aficionados en general, pero siendo como es un tipo inteligente y de una clase exquisita, preferirá hacerlo en la intimidad, como seguramente habrá estado haciendo todo este verano.

En un solo partido ha desmontado multitud de debates absurdos que hemos tenido desde el verano hasta el día de hoy, así como principios y verdades absolutas postuladas por algún gurú del periodismo y que todos habíamos aceptado como dogma de fe.

Thiago y Cesc no son compatibles. Dos asistencias y un gol del primero, un gol y una conexión orgasmática con Messi el segundo. Espectáculo puro.

Con Xavi e Iniesta, gastarse tanto dinero en un reserva como Cesc no tiene sentido. Hoy han jugado los tres, dos de ellos de inicio, y con un sistema 3-4-3 donde pueden hacerlo los tres. 5-0 y espectáculo total.

Al Barça le falta fichar a un defensa. El día que había cinco bajas en defensa, Pep sólo ha alineado a tres defensas, sólo uno de ellos defensa puro, Abidal. Los otros dos, mediocentros de origen, uno que parecía hoy haber jugado toda la vida de hombre libre y el otro del que se comienza a sospechar que si jugara de portero también lo haría al máximo rendimiento. 0 goles encajados y 0 ocasiones de peligro recibidas.

Keita va a jugar muy poco esta temporada. Ha jugado todos los partidos oficiales, la gran mayoría de partidos de pretemporada y Pep lo destaca específicamente en cada rueda de prensa.

El único medio centro válido para el estilo Barça es Busquets. El de Badía, entre pretemporada y partidos oficiales, prácticamente ha jugado siempre de central. Y comienza a intuirse que no es casualidad ni coincidencia.

El eterno rival ganó ayer a un candidato al descenso por goleada, según la prensa madrileña por el gran partido realizado. En este caso, en vez de cerrar el debate, Pep los dejará dos semanas entretenidos debatiendo sobre el nivel de los oponentes en la Liga, aunque el equipo goleado hoy haya sido un equipo de Champions.

Verdades absolutas, dogmas de fe, debates interesados, muchos intencionados, otros fundamentados, pero la realidad es que Pep nos deja en evidencia a todos temporada tras temporada, pero ésta parece empeñado en realizarlo con mayor frecuencia.

Y si el resultado es un 5-0 ante un rival de Champions, in Pep we trust.

Foto: www.sport.es

lunes, agosto 15, 2011

Gran resultado, mejores sensaciones

El Barça encarrila la Supercopa con un empate en el Bernabéu

Un empate con goles en campo visitante, en este caso dos, en una final a doble partido, es un excelente resultado. Si el mismo se consigue en el estadio del eterno rival, aún más, pero si encima se produce en las circunstancias de la noche de hoy aún proporciona mayor satisfacción.

Mientras el Barça ha planteado el partido como un título dentro de la pretemporada, el Real Madrid afrontaba el partido como el título, en mayúsculas, de la pretemporada. Mientras el Barça hacía jugar un equipo de circunstancias, el Real Madrid jugaba con su equipo de gala. Mientras la forma física del Barça era la de un equipo a mitad de pretemporada, la del Madrid era la de un equipo en plena competición.

Y con esas premisas, el Real Madrid ha realizado una primera media hora magnífica, arrollando a un Barça desconocido, incapaz de hilvanar tres pases seguidos. Un Madrid que se ha dedicado en ese inicio de partido a jugar a fútbol, a aprovechar su gran superioridad física y donde el Barça, milagrosamente sólo ha encajado un gol.

El conjunto blanco ha creído que esta noche sí, que por fin iba a ganar al Barça, y además jugando a fútbol y bien, pero en esta primera parte ha probado su propia medicina y en dos jugadas aisladas, Villa y Messi han dado la vuelta al marcador y han devuelto al Real Madrid a la cruda realidad.

Y una vez niveladas las fuerzas físicas y morales, la segunda parte ha servido para evidenciar cuál es esa cruda realidad. Un Real Madrid violento, donde a la patada a lo De Jong de Khedira a Abidal en la primera parte se ha unido un recital de violencia con Pepe, Xabi Alonso, el mismo Khedira, Sergio Ramos, Marcelo, Coentrao o hasta Callejón, que de nuevo un arbitraje español ha permitido con total impunidad. Al recital de violencia se le ha unido el de lloros, protestas y lamentos continuos, desde el propio césped, desde el banquillo y desde la grada.

La principal diferencia entre el Madrid y el Barça en el día de hoy ha sido física, una vez se nivele este factor, volverá a quedar patente la diferencia entre un equipo y otro. Un Barça que con Alexis, Cesc y Thiago es mejor que el del año pasado, pero sin embargo el Real Madrid parece que va a ser el mismo del año anterior.

Del Barça me quedo con el buen debut de Alexis, que ha mostrado muchas pequeñas cosas, como descaro, lucha y regate, con Mascherano como central, que este año no va a ser circunstancial, con el gran Valdés y con el gris partido de Thiago que espero ayude a que lo dejemos madurar tranquilamente sin querer quemar etapas antes de tiempo.

Mientras acabo de escribir este post, Mourinho, en un nuevo acto de cobardía, elude la rueda de prensa y envía a Karanka. Otra muestra más de que todo sigue igual en la Casa Blanca.

El Madrid más superior no ha podido con el Barça más inferior. Sensación de que las posibilidades de mejora de uno y otro son muy diferentes. Pero pase lo que pase este miércoles, el Real Madrid va a ser un rival fortísimo como cada año, que nos estará disputando todos los títulos hasta el último momento.

No tener en cuenta esto será el primer paso para perder todos los títulos, empezando por la Supercopa de España.

martes, junio 28, 2011

Un año con Sandro


El próximo 1 de julio se cumplirá un año de la toma de posesión de poder de Sandro Rosell y su Junta Directiva tras el incontestable triunfo de las elecciones el 13 de junio del pasado año.

Sandro cogió un club en lo más alto a nivel deportivo, tanto en el primer equipo como en muchas de sus secciones, pero en cambio heredó un club con un gran desgaste a nivel económico (deuda superior a 400 millones) y un mayor desgaste aún a nivel social, originado principalmente por su predecesor, tan culpable de los éxitos deportivos como de los fracasos económicos y sociales.

Aquel 1 de julio, y a pesar de vencer por más de un 60% de los votos, muchos vaticinaron poco más que el Apocalipsis culé. Un año después el club ha conseguido el mayor número de títulos de toda su Historia, donde destacan los dobletes Liga-Título europeo o Copa en fútbol, basket y balonmano, además de la consolidación, con triplete incluido, de la sección de fútbol sala. A los éxitos deportivos se le suma una acertada política económica, con contención del gasto, con reducción de la deuda y con aumento de ingresos.

Vistos todos estos números en cualquier club de fútbol del mundo este primer año de mandato sería calificado de excelente. En cualquiera, menos en el Barça, porque si somos “més que un club” es también por aspectos como éste. Y en ello somos culpables todos, la Junta Directiva los primeros y grandes culpables, y el famoso entorno en segundo lugar. O quizás esa sea nuestra grandeza, que tenemos la capacidad de analizar las situaciones más allá de lo que dicen los resultados.

Sandro y su Junta han fallado estrepitosamente en tres aspectos: el primero su obsesión, en ocasiones acomplejada, respecto a la anterior Junta y su presidente Joan Laporta, donde tuvo su momento álgido en la famosa “due diligence” y la esperpéntica Asamblea de Compromisarios, con el juicio final a Laporta. Aquello se debió haber gestionado de un modo completamente diferente. Realizado el ajusticiamiento público de sus predecesores el segundo gran error, y obsesión, fue diferenciarse de los mismos evitando continuas apariciones públicas del Presidente. Comparar la capacidad de oratoria y liderazgo de Joan Laporta y Sandro Rosell sería algo así como comparar a Messi con Pepe, pero entre uno y otro hay un término medio.

La primera aparición oficial de Sandro no fue hasta Navidad, y entre medio aconteció algún episodio, como el del caótico viaje a Pamplona, donde debería haberlo hecho, asumiendo el mando de la situación y defendiendo a la institución. Pero en todo el año han dejado que Guardiola asumiera el rol de representante y portavoz del club, con el consiguiente desgaste que ello le ha supuesto.

El tercer gran error, y seguramente el principal y causante de que esta Junta Directiva no convenza ni a sus detractores, ni a sus partidarios ni a los indeterminados, son la comunicación y las formas. Ese ha sido su verdadero talón de Aquiles. Cada decisión que han tomado, la gran mayoría de ellas acertada, ha ido precedida de una pésima comunicación y/o explicación y de unas formas inapropiadas, lo que ha supuesto que dicha decisión automáticamente se interpretara como negativa.

En un contexto de crisis actual, donde vemos como las economías están en recesión, como nuestras empresas han bajado el nivel de ingresos, como nuestros puestos de trabajo peligran o han desaparecido, como sufrimos en carne propia o en conocidos los efectos del paro, como nos cuesta llegar a final de mes, etc… cualquier persona con un poco de conocimiento comprende que el mundo del fútbol, y el Barça incluido, no es ajeno a ello, y que o se toman medidas pertinentes o este modelo de club de los últimos años es insostenible, en especial con una deuda superior a los 400 millones de euros.

El mundo del fútbol está a punto de explotar, como pasó con otras burbujas en años anteriores (la más conocida y sufrida por todos la inmobiliaria) y o el Barça se prepara para superar ese momento o las consecuencias pueden ser imprevisibles. Ya sé que es farragoso hablar y entender los números, pero son la base para luego poder fichar a aquellos jugadores que nos ayudan a ganar títulos, o para pagar a todos los buenos jugadores que salen de nuestra Masía y evitar así que marchen a otros clubes y Ligas con mayores recursos que nuestro club.

Ejemplos de mala comunicación los tenemos por ejemplo en la venta de Cigrinskiy, donde pocos días después de tomar posesión del cargo, el mensaje que se transmite es de que se han visto obligados a hacerlo porque no había ni para pagar las nóminas. Pero el mejor ejemplo de cómo se puede tomar una decisión necesaria y hacerlo con unas formas y una comunicación tan mala, es el recorte presupuestario en las secciones con limitación competitiva a Catalunya en algunas secciones y supresión de la de béisbol incluida.

Recortar presupuesto en unas secciones deficitarias se hace imprescindible en el entorno actual, pero ahorrarse el chocolate del loro suprimiendo una sección que no interesaba a casi nadie hasta que desapareció, así como limitar el ámbito competitivo a Catalunya a otras, además de ir en contra del programa electoral, supuso una torpeza enorme. Haber dialogado previamente con todas las secciones, expuesto el problema, buscado y consensuado soluciones, hubiese ayudado a que las consecuencias hubiesen sido otras.

Porque Sandro ha sido torpe hasta para saber vender el haber conseguido el mejor acuerdo de patrocinio de una camiseta que ningún club de fútbol haya conseguido, no sabiendo siquiera defender al patrocinador que va a proporcionar 30 millones de euros anuales al club, del cual se ha cuestionado el tipo de gobierno del país de origen. Imagino que estos mismos que cuestionan acuerdos con dictaduras, también tendrán la misma ética, por ejemplo, a la hora de evitar consumir cualquier producto producido en China, país de dudosa democracia, ¿no?

Dos han sido los grandes incumplimientos del programa electoral de Sandro Rosell, uno ya comentado anteriormente referente a las secciones, y el otro la subida de los abonos. Excluir del abono el partido de la Supercopa ante el Real Madrid sin que suponga una reducción en el precio significa incrementar el coste final. Y esto es significativamente importante como para haberlo detallado y destacado en el programa electoral.

Su aparición tardía, programada y ya entonces innecesaria, para defender al club de los ataques del Real Madrid y su entorno durante toda la temporada han sido el último capítulo del esperpento de Rosell en materia de comunicación. Sin esperar de él una aparición continua, crispada y bravucona como la de su predecesor, todos sí esperábamos una mayor personalidad en este sentido. Sin embargo, además de ausencia, hemos visto demasiado respeto al rival, llegando incluso a la sumisión. Y el Presidente de uno de los mejores clubes del mundo no debe mirar a nadie por encima del hombro, pero tampoco por debajo, y menos si éste es el eterno enemigo.

Sandro Rosell y su Junta han dirigido al Barça este primer año como si de una empresa se tratara. Y posiblemente eso era lo que el club necesitaba. Pero aparte de dirigirla como una empresa hay que sentirla como un club, més que un club, porque en una Sociedad Anónima los accionistas sólo buscan dividendos al final del ejercicio, pero en un club, como he comentado al inicio del post, no sólo basta con resultados, sino que el sentimiento es igual o más importante que lo primero.

Espero que Sandro haya aprendido esta lección en este su primer año de mandato y consiga enderezar la situación, porque después de sólo un año su gestión ha dejado más insatisfechos que satisfechos.

El Barça es “més que un club” Sandro. Y como tal, hay que dirigirlo. El lema de la campaña era "Tots som el Barça" (Todos somos el Barça). 

Mi sensación es que antes el Barça era de unos pocos y ahora es de otros pocos.

Foto: www.mercafutbol.com
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